Entorno de pruebas

Entorno de pruebas
13 de marzo, 2008

Lo primero, explicaremos en detalle el entorno de pruebas que hemos diseñado para medir con total precisión, las autonomía de la batería en diferentes situaciones, así como el rendimiento del equipo con Vista y XP.

Para llevar a cabo las diferentes mediciones, hemos recurrido a un portátil Dell Latitude ATG D630. Se trata de una máquina algo diferente, pues pertenece a la gama semiblindada de Dell. Los ATG son máquinas profesionales preparadas para soportar caídas, salpicaduras y malos tratos del día día. Sin embargo, en el caso que nos ocupa se trata de un equipo que Dell produce tanto con Windows XP como Windows Vista, con sus correspondientes controladores y utilidades de sistema perfectamente validados y certificados para funcionar de manera óptima. Además, ofrece una autonomía de batería bastante considerable y, en el caso de la unidad de las pruebas, contaba con una configuración que se encuentra dentro de un segmento medio/alto entre los equipos profesionales. Su configuración era la siguiente: Intel Core 2 Duo T7500 (2,2 GHz), 2 Gbytes de RAM, 80 Gbytes de HD, sistema gráfico integrado en el chipset Intel 965G, y pantalla de 14,1 pulgadas.

Preparación del entorno

Lo primero comentaremos que, dado que la máquina era completamente nueva, estuvimos realizando diversos ciclos de carga/descarga durante casi una semana para garantizar que la autonomía de la batería de serie era la óptima, y la autonomía del equipo no se veía afectado por una batería recién estrenada. Respecto a los sistemas operativos, comenzamos realizando las pruebas sobre un Windows XP Profesional totalmente limpio, instalado de fábrica y actualizado con todos los parches de seguridad y actualizaciones a la última revisión disponible. Continuamos con un Windows Vista Business proveniente de los discos de restauración de Dell, también actualizado a la última revisión y con todos los parches de seguridad cargados.

En ambos casos instalamos los últimos controladores disponibles para los diferentes componentes del sistema (Vídeo, Sonido, WiFi, Ethernet, etc.), así como las utilidades propias del sistema para garantizar un correcto funcionamiento, y que en este caso se limitaban a las que instalan los controladores de la tarjeta de red, o la gestión de Dell de las teclas de acceso directo, y activación/desactivación de módulos WiFi. Además, para todas las pruebas, ajustamos la luminosidad de la pantalla al 40%, una cifra suficiente para ver la pantalla sin problemas lejos de la luz directa del sol, y mantuvimos el WiFi encendido y vinculado a un punto de acceso ubicado a escasos metros. En el caso de Windows Vista, además, mantuvimos activada la interfaz Aero tal y como viene por defecto.

Por último procedimos a configurar los sistemas de manera idéntica: anulando todas las funcionalidades de ahorro de energía, como la que hace que el equipo se suspenda pasados unos minutos o que apague sus discos duros o pantalla. Es decir, en ambos casos dejamos todo siempre encendido y conectado pasara lo que pasara. Desactivamos igualmente las alertas por batería mínima, logrando de esta forma que el equipo simplemente se apagase por si mismo al quedarse sin energía. Por último, para todas las mediciones de tiempo, desarrollamos una pequeña utilidad que una vez en funcionamiento, volcaba cada minuto un dato de control en una BBDD de red. De esta forma, siempre sabemos cuándo ha comenzado la prueba, y cuándo ha dejado de grabarse el dato de control, pudiendo así medir el tiempo de funcionamiento en cada prueba con un error inferior a los 60 segundos.

Pruebas realizadas

Lo siguiente fue preparar el entorno de pruebas. Para medir la autonomía en ambos entornos se procedió de la misma manera. Primero, ejecutando la utilidad de libre descarga Battery Eater Pro, a resolución de 1.280 x 800 y profundidad de color a 32 bits, y siempre con el tipo de prueba Classic. Esta utilidad ejecuta una animación en 3D que requiere gran potencia de proceso de CPU y gráfica, al tiempo que consume recursos leyendo datos de memoria y disco duro. No es ideal, pero sí batante útil para comprobar la optimización del hardware ejecutando una tarea bastante exigente. Siguiendo con las pruebas de autonomía, proseguimos por reproducir en modo loop, una película de alta definición en formato WMV con el Windows Media Player. Aunque el sistema gráfico se llevaba la peor parte, esta tarea requería cierta carga de trabajo a la CPU, lectura de datos constante del disco duro y, por supuesto, bastante tráfico de datos con la RAM del sistema. Por último, se calculó el tiempo que era capaz de aguantar el portátil en espera, con la pantalla encendida y el WiFi conectado, como comentábamos más arriba.

Respecto a las pruebas de rendimiento, recurrimos a los veteranos 3DMark06 y PCMark05, a pesar de que ya están disponibles las nuevas versiones Vantage de ambos productos en la Web de Futuremark. La razón de esta elección es que ambas funciona sin problemas sobre XP y Vista, mientras que el PCMark Vantage, por ejemplo, sólo se ejecuta sobre Windows Vista. En el caso de 3DMark06 ejecutamos el test gráfico por defecto (el sistema integrado no daba para mucho más), mientras que con PCMark05 ejecutamos todas las pruebas disponibles, obteniendo así índices desglosados.

Para terminar, medimos las temperaturas máximas de las diferentes zonas inferiores y superiores del portátil tras 1 hora exacta de funcionamiento, ejecutando la demo de 3DMark06, una prueba que combina una intensa carga de trabajo para la CPU, el chip gráfico, la RAM y el propio disco duro. Para ello, divimos la superficie superior e inferior en cuatro cuadrantes ubicados de arriba a abajo, y de izquierda a derecha. Todo ello a una temperatura ambiente de unos 22ºC, y gracias a nuestro termómetro láser de alta precisión.

Tabla de contenidos

1.- Introducción

2.- Entorno y  metodología de pruebas

3.- Pruebas de autonomía con Windows Vista  y Windows XP

4.- Pruebas de rendimiento con Windows Vista y Windows XP

5.- Conclusiones finales

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