Canon Pixma MP 970

Canon Pixma MP 970

Un todo en uno de diseño que ha acaparado premios por todo el mundo. La calidad se le presupone por su sistema de siete cabezales de tinta que permiten obtener resoluciones de hasta 9.600 x 2.400 puntos por pulgada. En definitiva, todo un laboratorio fotográfico a tu alcance por muy poco dinero y muy poco espacio.

Llama la atención al desembalar esta impresora destinada al usuario final exigente y amante de la fotografía, su diseño compacto y moderno. No aparenta los casi doce kilos de peso que tiene. Además transpira ergonomía por todos los poros. De hecho todas las funciones se controlan con un curioso joystick y una gran pantalla TFT. Una de ellas, es la corrección automática de imágenes. Muy útil para imprimir fotos de calidad por la vía rápida.

La Canon Pixma MP 970 se enchufa fácil. Su instalación en XP o Vista es simple utilizando los drivers del fabricante. En otros S.O no lo hemos probado pero seguramente no de problemas debido a su popularidad. Canon dice que trabaja perfectamente bajo Mac OS X y versiones antiguas de Windows. Además se suministra con un montón de software para ser autosuficiente desde el primer momento.

Un punto a destacar es la velocidad de arranque. Nos ha sorprendido por su tiempo de reposo, más corto que la mayoría de modelos similares. No son los tres segundos que dice el fabricante, pero casi. También es de resaltar la velocidad en imprimir documentos. A nosotros nos da una media de 15 páginas minuto en blanco y negro y 8 en color (el fabricante dice 30 y 22 respectivamente, pero en situaciones ideales), algo más que suficiente en entornos domésticos.


Estudio fotográfico digital

La Canon Pixma MP 970 está concebida como un estudio fotográfico que además ofrece un buen plus de funcionalidades. Pero el que busque un multifunción potente que mire otro modelo en este u otros suministradores. Porque la calidad que ofrece en impresión está destinada al tratamiento de fotografías. Pero la impresión masiva de documentos es un lujo que puede costarnos caro.

Por supuesto que cuenta con escáner, pero manual. Eso sí, con una resolución digital de 19.200 x 19.200 puntos por pulgada. Y con una funcionalidad muy fotográfica: permite escanear negativos de 35 mm. También oferta funciones de OCR y conversión a PDF.

Como copiadora también nos puede sacar de más de un apuro. Aunque algo lenta, permite hacer zoom, copias múltiples, etc. Lo que no ofrece este modelo es fax así que en entornos pyme queda algo limitada.


Dos capas de tinta

Como hemos dicho, donde mejor se desenvuelve este modelo de Canon es en la impresión de fotografías. Para ello cuenta con siete cabezales escondidos en dos cartuchos: uno de negro y otro de color. La duración de los mismos depende del uso y de las calidades que utilicemos. Pero vamos, en ningún momento más de 500 fotografías.

Uno de los secretos mejor guardados por Canon es su tecnología de reactivo de tinta pigmentada (PgR) . Este sistema recubre la superficie del papel con una capa de tinta base. De esta forma, cuando la impresora proyecta la tinta pigmentada sobre la superficie del papel ya recubierta, la nueva tinta se fija mejor en el papel en lugar de ser absorbida. De ahí, la nitidez y calidad de la copia… Y también el consumo de tinta.

Eso sí, si se quiere obtener resultados profesionales, el fabricante recomienda ChromaLife 100, una solución compuesta por las tintas específicas y papel propio que garantizan la durabilidad de la fotografía durante unos ¡cien años!

En definitiva, un modelo idóneo para el hogar que combina en un mismo modelo las prestaciones de una impresora fotográfica con una concepción multifuncional muy útil hoy. Y todo embutido en una carcasa compacta y elegante. Otro atractivo es su precio, poco más de 300 euros.

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