WD My Passport Elite 320 Gbytes

Un disco duro externo apto para usuarios exigentes que buscan no sólo una unidad de gran capacidad, sino un producto repleto de software adicional con el que extraer sus máximas funcionalidades. Entre ellas, encontramos soluciones para sincronizar datos y codificar ficheros importantes, realizar copias de seguridad y acceder remotamente a otros PCs con información importante para nosotros.

 

Actualmente podemos encontrar en el mercado cientos de soluciones de almacenamiento externo en todos los formatos, capacidades y colores. Es por ello que cada vez resulta más importante incorporar funcionalidades que realmente supongan un plus frente a la competencia para diferenciarse claramente de esta y poder captar la atención de los usuarios. Western Digital es una de las compañías que suele tener esta premisa en cuenta, ofreciendo unidades externas que por su diseño, capacidad o funcionalidades integradas bien vale la pena tener al menos un poco en cuenta.

 

 

En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de analizar el disco My Passport Elite con 320 Gbytes de capacidad, basado en una unidad del propio fabricante con interfaz Serial ATA y formato de 2,5 pulgadas. Se trata de un disco con una carcasa de excelente terminación y plástico de buena calidad, que tan sólo cuenta con una única conexión: la USB 2.0. Ésta se oculta bajo una curiosa tapa corredera cuando no la estamos utilizando, por lo que si no conocemos la unidad, quizá sea complicado conectarla por primera vez. Mas allá de esto, no encontramos interruptor o función adicional que deba ser tenida en cuenta, así que mayor facilidad imposible. La única información que se nos ofrece son cuatro leds alineados junto al conector Mini-USB del disco, que indican la capacidad disponible en la unidad, además de su correcto encendido y conexión.

 

¿Enchufar y listo?

 

En principio basta conectar el cable USB suministrado, conectarlo al conector Mini-USB del disco y al puerto USB de nuestro PC/Mac para poder empezar a trabajar con el disco inmediatamente. Eso sí, no contamos con conector de alimentación adicional de 5 voltios como la gran mayoría de los discos externos. Esta conexión, aunque de forma puntual, puede ser necesaria cuando conectamos la unidad a un equipo que por una razón u otra es incapaz de proporcionar la tensión necesaria para poner en marcha la unidad. Dado que en este caso no contamos con dicha conexión, la única opción es recurrir a un cable con dos tomas USB, capaz de absorber la energía de dos puertos diferentes y con ello obtener la energía suficiente.

 

No es algo extraño, pues la mayor parte de los discos de cierto tamaño tienen este problema, provocado por los altos requerimientos de energía de los discos más grandes de 2,5 pulgadas. Sin embargo, el Passport Elite nos ha defraudado por no contar con esa conexión de alimentación extra y, a falta de ella, no integrar el citado cable de dos tomas. En el manual se indica que puede ser necesario, pero se suministra con un accesorio extra. Sin embargo, su coste en fábrica es ínfimo, pero su utilización es imprescindible con un buen número de máquinas, tal y como pudimos comprobar durante nuestras pruebas. De hecho, comprobamos como en nuestro HP Pavilion de referencia los puertos frontales no ofrecian sufiente energía y había que recurrir a los traseros. En el caso de uno de los portátiles que utilizamos para las pruebas, la unidad ni siquiera era capaz de ponerse en funcionamiento. Por ello, un aspecto a tener muy en cuenta si vamos estar moviendo la unidad de un sitio a otro, pues nos podemos llegar alguna sorpresa.

 

 

Software integrado

 

Como ya hemos comentado anteriormente, uno de los elementos diferenciadores de esta unidad de Western Digital es el software que se incluye. Sin él sería un disco más del mercado, con una carcasa elegante y un buen acabado. Sin embargo, algunas de las utilidades bien valen la pena si sabemos sacarles partido. La primera de ellas es la presencia de MioNet Drive Access, un servicio pensado para poder compartir archivos de nuestro PC, y fundamentalmente los ubicados en nuestro disco externo WD, para poder acceder a ellos desde cualquier parte a través de un simple navegador Web. Este servicio es una versión reducida de MioNet Premium, un producto sorprendente que permite crear pequeñas redes privadas virtuales entre todos nuestros dispositivos, equipos y archivos, para hacerlos accesibles desde cualquier ubicación vía Internet. Por supuesto, el coste de este servicio limitado incluido es gratuito de por vida.

 

La siguiente aplicación es WD Anywhere Backup, un software que nos permite realizar copias de seguridad fácilmente de todos nuestros datos importantes. Es una utilidad apta para uso personal que, sin embargo, ofrece una gran potencia y polivalencia de uso. La otra gran utilidad incluida es WD Sync, gracias a la cual podremos movernos de un PC a otro sincronizando documentos, correo electrónico, imágenes o cualquier otro archivo que hayamos creado. De esta forma nos conectaremos a una máquina, trabajaremos y sincronizaremos la información modificada. Al llegar otro PC (por ejemplo el de casa), el software del disco se encargará de sincronizar los cambios y de ofrecernos la misma información para seguir trabajando igual.

 

Por último, se incluye el típico software gratuito de Google (Google Desktop, Picasa y Barra de navegación), así como una utilidad para volcar todo el contenido inicial del disco a otro soporte. Y es que no olvidemos que todos los instaladores y software comentado viene precargado en la unidad externa, por lo que es una buena idea ponerlo a salvo por si tenemos que formatear el disco en un momento dado.

 

Pruebas y conclusiones

 

Por último, sólo nos queda comentar las pruebas de velocidad que hemos realizado con la unidad sobre nuestra máquina de referencia. La velocidad máxima de la unidad se ha situado en los 15,5 Mbytes/sg de manera efectiva, el máximo que es capaz de ofrecernos el puerto USB 2.0. El acceso aletorio ha alcanzado los 17,1 ms, todo ello podéis consultarlo en la gráfica adjunta ofrecida por el HDTach. En ella se observa cómo la velocidad máxima de la unidad en lectura y escritura esta limitada por el cuello de botella que impone el USB 2.0.

 

 

 

Las pruebas  de copiado ha seguido la tónica habitual para esta clase de unidades:

 

Tiempo de copiado de 1 fichero de 1 Gbyte: 1 minuto y 16 sg.

Tiempo de copia de 18.093 ficheros con tamaño total de 1 Gbyte: 9 minutos y 48 sg.

Temperatura máxima alcanzada durante las pruebas tras casi 1 hora de funcionamiento:  40,8 ºC

 

Conclusiones

 

Tras todo lo anterior, sólo nos queda llegar a las conclusiones. El precio ronda los 155 euros (según el comercio), una cifra elevada si tenemos en cuenta el precio medio de las unidades externas hoy por hoy. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que no se trata de la clásica unidad de bajo coste, y sobre todo, que contamos con 320 Gbytes, la mayor capacidad ofrecida en estos momentos en discos de 2,5 pulgadas. Por ello, hasta cierto punto encontramos justificado el precio, que incluso ofrece una gran relación calidad/prestaciones/precio si tenemos en cuenta el software incluido, que también incrementa el coste final de la unidad, a la par que las funcionalidades a disposición del usuario. Por ello, si somos exigentes, buscamos una unidad de máxima capacidad en el menor tamaño posible y valoramos aplicaciones extras como las incluidas, esta unidad resultará excelente para nosotros. Eso sí, el asunto de la alimentación es un grave problema en el Western Digital debería tomar cartas, aunque sólo fuera incluyendo en el paquete de venta el cable con dos tomas USB.

  • Share This