Tecnología para discapacitados

Tecnología para discapacitados
1 de julio, 2008

Nada es imposible. Esto fue lo que debieron pensar los investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia cuando se percataron de la magnitud del descubrimiento tecnológico que acababan de desarrollar: un diminuto dispositivo colocado en la punta de la lengua que permite manejar un ordenador o una silla de ruedas a través de sensores. La ciencia al servicio de los discapacitados.

El invento consiste en un pequeño imán que, colocado debajo de la lengua y por tanto muy discreto, ayuda a las personas con discapacidad a gozar de mayor independencia. A través de un dispositivo de sensores de campos magnéticos detecta los movimientos de la lengua y los traduce como señales inalámbricas que se transmiten al ordenador. El invento es fruto del trabajo del equipo de investigación del Instituto Tecnológico de Georgia; según ellos, se  trata de una sencilla implantación de un imán del tamaño apróximadamente de un grano de arroz, colocado debajo de la lengua, y ya está.

 

La razón por la que eligieron la lengua, es fácil de entender. La lengua, a diferencia de las manos o los pies, no está controlada por la espina dorsal que, en caso de accidente queda normalmente dañada. La lengua está conectada directamente al nervio craneal y es muy improbable perder el control.

 

A través de este sensor, la persona puede controlar múltiples objetos como el ratón de un ordenador o una silla de ruedas. “The Tongue driver System” como denominan los científicos a este sistema aprende y convierte los diferentes movimientos de la lengua y los traduce a comandos que posteriormente ejecutan los dispositivos adaptados.

Este tipo de investigaciones y desarrollos tecnológicos abren una puerta a la integración de personas que, por lesiones físicas se encuentran en desigualdad de condiciones. La inversión en investigación tecnológica de asistencia ayuda a personas con minusvalía a volver a valerse por sí mismas dándoles la posibilidad de volver a tener vidas activas, independientes y productivas. El dispositivo, aún en fase de testeo, se probó con doce voluntarios sin minusvalía media con gran éxito. Actualmente, se está implantando en enfermos con minusvalías graves.

 

Si queréis saber más sobre este interesante descubrimiento, consultar este informe.

 

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