Kodak Easyshare V1273

Cámara ultracompacta con nada menos que 12 MPx de resolución, óptica de buena calidad y funciones interesantes, como la detección de rostros, pantalla táctil de grandes dimensiones o el tratamiento de la imagen desde la cámara. Permite la captura de vídeo en alta definición y, gracias a la base opcional Kodak Easyshare, la conexión de la cámara a un HDTV para visualizar directamente las imágenes en formato 16:9.

 

Las nuevas cámaras de Kodak están siendo a nuestro parecer los mejores modelos de los últimos tiempos. La razón es que tenemos equipos de muy alta calidad, con funciones realmente avanzadas y diferenciadoras del resto de la industria, precios razonables y una extrema facilidad de manejo para el público de consumo al que va dirigido. Y es que en el caso de la V1273 que hemos analizado, nos encontramos ante una cámara muy compacta para los que busquen máxima portabilidad y cero complicaciones en lo que ajustes se refiere. Además, los nada menos que 12 MPx que ofrece la convierten también en la perfecta cámara compacta para personas aficionadas a la fotografía que ya tienen alguna cámara más avanzada. Esos que, a pesar de contar con conocimientos más amplios y que probablmente ya tengan una réflex digital, buscan algo más pequeño y sencillo para momentos puntuales.

 

 

Estética y ergonomía

 

La V1273 se presenta con una carcasa plástica pero de acabado metálico, sensación a la que contribuye su color gris grafito. El resultado es una cámara discreta, pero que transmite gran calidad. Se presenta en el clásico formato rectangular y, a pesar de su mínimo grosor, resulta bastante cómoda de sujetar con una o dos manos. El único fallo que hemos apreciado en la colocación y mecanismo de la tapa de la batería, situada en la parte inferior. Al colocar en esa zona el dedo gordo de la mano, la mínima dureza del mecanismo hace que abramos la tapa al menor desplazamiento. No podemos garantizar que sea algo exclusivo del modelo de pruebas o extensible a toda la producción, pero es un detalle curioso.

 

 

Lo que sí es llamativo por su buen hacer es la pantalla de 3 pulgadas que se integra en la parte trasera. Carecemos de visor, por lo que todas las fotos han de ser previsualizadas desde esta pantalla que, al ser táctil, nos permite además gestionar los diferentes menús de la cámara. Su visibilidad es buena en condiciones de poca o media luz, pero se convierte en un problema a plena luz del día, incluso aunque ajustemos la luminosidad de la cámara al máximo. Junto a ella encontramos tres botones en la parte derecha, desde los que activar funciones muy concretas (reproducción de imágenes, menú e información de la imagen. En la parte superior, el control del zoom óptico/digital.

 

 

Puesta en marcha y uso

 

Como hemos comentado antes, lo más sorprendente de esta cámara es la extrema facilidad de uso que ofrece al usuario. Basta apuntar y pulsar ligeramente el botón superior de disparo para que automáticamente se calcule toda la escena. Esto incluye el detector de rostros (que se enmarcan con un rectángulo), que hace que la cámara se ajuste para enfocar perfectamente la cara y obtener la mejor luminosidad y nitidez en torno a ella/s. Esta función también se aplica a otras situaciones como objetos en movimiento, donde la cámara es capaz de detectar el objeto que queremos inmortalizar, seguirlo y ajustar el enfoque y demás apartados para ofrecer la mejor imagen. A esto contribuye la electrónica, pero también el estabilizador de imagen integrado en el propio objetivo.

 

 

 

Para los que busquen un poco más allá, tenemos modos semiautomáticos con los que podemos seleccionar la escena que más se ajusta a la situación en la que nos encontramos. Con estos modos podremos cubrir prácticamente el 90% de las fotos que no terminen de salir bien con el modo totalmente automático. Aun así también podremos acceder a último modo que, aunque no nos permite jugar con ajustes como la velocidad o apertura de diafragma, nos ofrece jugar con el balance de blancos, flash, modo macro y poco más. Eso es lo más “manual” que podremos hacer con esta cámara.

 

 

Respecto al manejo, a nuestro gusto la interfaz se pasa de austera. Se presenta en blanco y negro, y tan sólo ofrece las opciones justas e imprescindibles. Bueno para los usuarios que no quieren complicaciones, pero francamente escaso para los que en un momento necesiten algo más y lo sepan. Aun así, el balance es bastante bueno, pues los resultados de las pruebas (como veremos a continuación) son bastante dignos y el tamaño y resolución ideales.

 

Detalles como la fotografía panorámica (concatenando fotos para capturar una escena o paisaje), la posibilidad de capturar fotos en formato 16:9, o la de crear etiquetas de texto o voz asociadas a cada captura son funciones adicionales que muchos agradecerán. Tampoco podemos olvidar aspectos como el tratamiento de imágenes desde la propia cámara, o la captura de vídeo de hasta 1.280 x 720 a 30 fps. Esto entraría dentro de la calificación de vídeo en alta definición para algunos, aunque como veréis a continuación la calidad no se corresponde ni de lejos con lo que estamos acostumbrados a encontrar bajo esa denominación. Aun así, qué duda cabe, es un gran avance para ser vídeo capturado desde una cámara digital compacta.

 

Pruebas de imagen y vídeo

 

El siguiente punto a tratar son los resultados de la cámara durante nuestras pruebas. Así, tomamos fotos al amanecer (foto 1), a pleno mediodía (foto 2 y 3), y tarde (el resto). También hemos incluido una con fuertes contraluces (foto 10) y un vídeo grabado a máxima resolución (que podéis descargar pinchando en la última captura de las pruebas). Con ellas en la mano observamos una resolución impresionante, pues hay que recurrir casi al 400% de ampliación para comenzar a ver la pixelización. Aun así, en las fotos capturadas se observa un mínimo nivel de ruido en el CCD, sin aberraciones o deformaciones propias de las lentes. El zoom, por su parte, se muestra suficientemente potente para el gran público, siendo el estabilizador de imagen bastante “normalito”. Aun así, teniendo en cuenta el precio y orientación de producto, creemos que esta Kodak ofrece una relación precio/prestaciones inmejorable. Eso sí, observamos una cierta tendencia de la cámara hacia la sobreexposición. Es cierto que las imágenes fueron tomadas con el sol de finales de junio (extremadamente luminoso), pero también que las imágenes tienden a quedar demasiado blancas (sobreexpuestas).

 

Punto y a parte son los vídeos. Lo de HD queda muy bien en los paquetes de venta y los catálogos promocionales. Sin embargo nadie en su sano juicio podría llamar a lo que obtenemos vídeos de alta definición. Es cierto que se graban a resoluciones de 1.280 x 720… pero la calidad esta en línea con la que generalmente obtenemos en cámaras de fotos. Mucha pixelización y mucha compresión. Eso es algo que se aprecia, sobre todo, en los planos en movimiento. Si os tomáis la molestia de descargar el vídeo de las pruebas, veréis cómo la calidad en imágenes estáticas es bastante buena (la compresión no se aprecia), pero cuando movemos los planos y la imagen cambia muchas veces por segundo, la pixelización fruto de la falta de calidad y la elevada compresión es tremenda. Aun así, insistimos en lo dicho anteriormente: estos vídeos son un enorme avance respecto a los típicos de calidad VGA (640×480) que hasta hace no mucho ofrecían la mayoría de las cámaras.

 

 

 

Foto 1 Foto 2

Foto 3

Foto 4
Foto 5
Foto 6
Foto 7
Foto 8
Foto 9
Foto 10
Foto 11
 
VIDEO “HD” (*)
(*) Archivo de 44 Mbytes

 

Conclusiones

 

Poco queda por decir que no hayamos dicho ya. Tenemos ante nosotros una cámara muy compacta, muy sencilla de utilizar y con la ventaja de poder capturar vídeos de elevada resolución y calidad superior a la que habitualmente hemos visto en cámaras digitales hasta la fecha. El precio es realmente ajustado y la duración de la batería resultó bastante bien durante las pruebas. El flash no es demasiado potente, pero sí suficiente para el uso y público al que se destina. Las partes negativas ya las hemos comentado: tapa de la batería de apertura accidental fácil, tendencia a una ligera sobreexposición de las capturas y una interfaz que quizá podría ser más amigable.

 

Con todo y con eso, nos parece una buena opción para quien busca algo asequible, que le permita capturar imágenes de buen tamaño y calidad sin complicación alguna. Y desde luego, ideal para los que ya tienen una cámara de mayores prestaciones y ahora buscan una segunda opción compacta para llevar en el bolsillo a todas partes.

 

 

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