El miedo a las redes P2P

Compartir música, vídeos o datos de otro tipo por medio de la tecnología Peer to Peer no le hace demasiada gracia a muchas compañías. Diversos países ya han tomado medidas sobre el intercambio de información mediante programas que usen esta tecnología como Emule o Manolito. La última noticia nos viene del proveedor de Internet inglés Virgin Media, que ha enviado cartas a sus clientes para que no usen las redes P2P.

 

Nada menos que 800 cartas ha enviado el proveedor de acceso a Internet Virgin Media como primer paso de una campaña de concienciación para que sus clientes no utilicen el intercambio de archivos entre particulares. Detrás de esta iniciativa se esconde el miedo a que estas redes destruyan el negocio de las productoras de música, según informa ElPais.com.

Esta campaña de diez semanas ha sido promovida por la BPI, la asociación representante del disco en Reino Unido. El objetivo, educar a los usuarios acerca de las descargas ilegales de música. Unas descargas que están haciendo perder miles de millones a las discográficas.

La BPI quiere llegar más lejos. Por ello, propone que tras estas cartas se tomen medidas legales, incluido el poder llevar a juicio al proveedor de acceso si este no colabora con la desconexión de los clientes que realicen descargas ilegales mediante los programas como Emule.

En otros países

Las compañías inglesas no son las únicas que ponen en marcha medidas contra las P2P. En Canadá, por ejemplo, el ministerio de Industria ha presentado un proyecto de ley para multar a los usuarios de estas redes. Las multas podrían llegar hasta 12.600 euros aunque en este proyecto no se contempla castigar a los proveedores de Internet.

Hace unas semanas, Francia aprobó medidas contra la piratería por esta vía. A pesar de las protestas de los usuarios, el Gobierno francés combatirá las descargas de archivos mediante un sistema que primero detecta y avisa al internauta y si reincide, le corta el acceso a Internet.

En España, pese a las presiones de diversas compañías, artistas y sobre todo de la SGAE (Sociedad General de Autores Españoles), el Gobierno no ha tomado ninguna medida

Si los precios fueran más acordes al producto neto, los problemas serían otros. Así pues, el problema no es la legalidad de las descargas, sino el negocio que se pierde por compartir archivos por P2P.

 

 

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