NVIDIA se defiende

El problema que afecta a los chips gráficos G84 y G86 de NVIDIA podría ser mucho mayor de lo que esta firma ha admitido. Algo que pudimos contar hace unos días con unas graves acusaciones frente a las cuales NVIDIA está defendiéndose. En Ars Technica se han puesto en contacto con responsables de la compañía que se empeñan en negar que el problema afecta a todos estos chips, y que el problema afecta a un pequeño porcentaje.

 

Las acusaciones las hicieron los simpre cáusticos redactores de The Inquirer, que no se andan con chiquitas a la hora de criticar abiertamente las actividades de ciertas empresas. Esta vez la tomaron con NVIDIA, que hace un par de semanas publicó un anuncio oficial en el que admitía que habían descubierto ciertos problemas en sus chips gráficos -sin dar muchos más detalles-  y que habían previsto un gasto de 200 millones de dólares para solventar cualquier problema que pudiese surgir.

El aviso no sólo iba a los consumidores, sino también al SEC (Security and Exchange Comission), algo que teóricamente es la forma correcta de actuar… si es que NVIDIA no mentía. En The Inquirer creen que sí lo han hecho, y que aunque NVIDIA afirma que el problema se reduce a un pequeño porcentaje de portátiles, según esta publicación “todos los chips G84 y G86 están mal. Punto. Sin excepciones. Todos ellos, tanto las versiones para portátiles como para sobremesa, usan exactamente el mismo ASIC.

 

En Ars Technica se han puesto en contacto con NVIDIA para comentar esas acusaciones, que la empresa se empeña en negar. Como explican en el post original, NVIDIA sigue afirmando que el problema se limita a algunos portátiles, y que en ningún caso los sistemas de sobremesa con gráficas dedicadas de NVIDIA con estas GPU se pueden ver afectados. Además afirman que sólo un pequeño porcentaje de los portátiles con estos chips están afectados, y que el problema depende de una combinación de condiciones medioambientales, configuraciones y modos de uso de estas máquinas.

 

 

Es evidente que NVIDIA no admitiría un problema tan grave como el que indican en The Inquirer, pero lo cierto es que habrá que esperar acontecimientos. Si NVIDIA ha mentido respecto a la importancia del problema no sólo tendrá problemas con los usuarios. Mentir al SEC no es moco de pavo, y las sanciones podrían ser ejemplares.

 

 

  • Share This