Gigabyte X48T-DQ6

La placa X48T-DQ6 de Gigabyte ofrece argumentos más que suficientes para convertirse en una apuesta segura para usuarios que deseen construir un ordenador de elevadas prestaciones a partir de un procesador Intel y memoria DDR3. Integra las tecnologías más novedosas de Gigabyte en lo que a gestión de BIOS y sistema se refiere, e incluso cuenta con el sistema EasyTune, que permite realizar overclocking con gran seguridad.

 

Esta placa X48T-DQ6 de Gigabyte está orientada a usuarios con inquietudes dentro del mundo “gamer”. Sus dos ranuras PCI-Express compatibles con la tecnología CrossFire son perfectas para construir un sistema de juegos de elevadas prestaciones usando sendas tarjetas ATI Radeon HD 4850 o ATI Radeon HD 4870, por ejemplo. También integra doble conexión de red gigabit con la posibilidad de combinarlas para formar un canal de 2 gigabits, perfectos para la conexión a una red local donde se juegue en red. El chipset elegido para gestionar todos los recursos de la placa es el X48 de Intel, complementado por una BIOS que facilita el acceso a los parámetros fundamentales para optimizar el funcionamiento del sistema. El overclocking es otro de los ámbitos donde esta placa se mueve con soltura, sobre todo cuando se trabaja con procesadores de gamas más bajas donde subiendo la velocidad del bus se consiguen incrementos del rendimiento proporcionalmente mayores que si se utiliza como punto de partida un procesador de gama alta con una velocidad elevada o con un bus por encima de 1.066 MHz.

 

Compatible sólo con DDR3

 

El modelo inmediatamente anterior, el X48-DQ6, disponía de ranuras tanto DDR2 como DDR3 (cuatro de las primeras y dos de las segundas), mientras que el modelo X48T sólo es compatible con módulos DD3 hasta 1.900 MHz. Una tendencia que evoluciona con rapidez hacia la estandarización de esta memoria más veloz (pero también con una latencia superior a la de la memoria DDR2 y un precio que sigue estando por encima). Y hablando de compatibilidad, esta placa está pensada para instalar procesadores Intel con socket LGA 775, incluyendo los más recientes con tecnología de 45 nm. En caso de problemas, la actualización de la BIOS debería bastar para solventar este inconveniente.

 

Los módulos están muy próximos a la primera de las ranuras PCI-Express, por lo que en caso de que estuviese ocupada por una tarjeta gráfica larga, no será posible manipular los módulos de memoria con facilidad. Con un poco de práctica se puede instalar y desinstalar usando sólo una de las pinzas de sujeción, pero lo más fácil sería alejar unos milímetros las ranuras DIMM. Por lo demás, la disposición de las conexiones y ranuras es correcta. Sobre todo teniendo en cuenta que esta placa está repleta de opciones de entrada y salida. Multitud de conexiones SATA en placa, junto con dos juegos de conexiones e-SATA para usar fácilmente dispositivos de almacenamiento externo.

 

 

La parte trasera integra las habituales conexiones USB 2.0, FireWire, audio multicanal, audio digital (óptico y coaxial) y sendas conexiones de red Gigabit. El puerto serie y paralelo ya han dejado de estar presentes, como sucede en la mayoría de las placas orientadas a segmentos especializados como el “gamer” o el overclocking. Las conexiones que sí que se resisten a desaparecer son las IDE y floppy. Sobre todo la de floppy sigue siendo vital para tareas de mantenimiento como la actualización de la BIOS. Aunque Gigabyte ha logrado un buen trabajo con sus utilidades “pre-boot” como Xpress Recovery o la actualización de la BIOS incluso desde una llave de memoria.

 
DES y otras utilidades

 

Las palabras mágicas de esta placa se esconden tras este acrónimo: DES (Dynamic Energy Saver). En el fondo se trata de la implementación de un sistema de regulación de voltaje más eficiente que en generaciones anteriores, con una eficiencia más elevada tanto para cargas pequeñas como grandes. Activando o desactivando dinámicamente fases de potencia se consigue ofrecer la potencia justa en cada momento. Si se combinan estas habilidades electrónicas con un software de monitorización y LEDS que indiquen en tiempo real el estado de las fases, se tiene a DES. En la práctica, se consiguen ahorrar algunos Vatios sin que el rendimiento se vea afectado.

 

 

En concreto, el medidor de consumo global del equipo con DES activado durante la ejecución de CineBench R10 fue de 276 W en media, mientras que con DES inactivo pasó a ser de 286 W. Además, la temperatura de los componentes implicados en la regulación de voltaje están sumamente “templados”, con mediciones que no superan en la mayor parte de las situaciones los 40ºC – 42ºC. El chipset se mantiene también dentro de un margen térmico comedido, en torno a los 40ºC.  En cualquier caso, es posible desactivar DES a voluntad desde el software de control de Gigabyte, que además da una indicación en tiempo real del ahorro de energía teórico, así como del consumo de potencia instantáneo por parte de la CPU.

 

 

El software Xpress Recovery se incluye también de modo que se pueden crear discos con una copia del sistema o de partes de él, para recuperarlas posteriormente directamente desde una opción en la pantalla de arranque sin más que pulsar una tecla.

Presentación y accesorios

 

La caja de esta placa base está muy bien presentada. Es grande, con el acostumbrado asa, y con la placa dentro de una carcasa de plástico transparente. Los accesorios están separados, aunque no se trata de un “bundle” espectacular ni mucho menos. Sendos “brackets” con las conexiones SATA externas y sus respectivos cables de alimentación, junto con un par de cables SATA y las fajas para disco IDE y floppy. El CD con las aplicaciones y controladores también se entrega, aunque es recomendable acudir a la página de Gigabyte para descargar los últimos controladores y utilidades o incluso la BIOS si se considerase oportuno.

 

Conclusiones

 

Gigabyte ha conseguido un producto robusto y fiable con características interesantes en los frentes del gaming y del rendimiento extremo mediante el overclocking de algunos componentes del sistema como el bus o la memoria. De todos modos, se echan de menos características como los botones de encendido y reinicio integrados en la propia placa, o un pulsador de “reset” para la BIOS en la parte posterior tal y como ya tienen otros modelos de fabricantes como MSI. De todos modos, estas carencias se ven compensadas por un interesante y avanzado entorno “pre-boot”, con funcionalidades como Xpress Recovery o la actualización de la BIOS desde una llave USB.

 

La compatibilidad con memoria DDR3 es buena, a tenor de las pruebas realizadas con la placa, aunque no es de extrañar teniendo en cuenta que el modelo X48 – DQ6 era muy similar pero con la compatibilidad tanto con DDR2 como con DDR3.

 

 

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