¿De dónde vienen C, C++ o PHP?

Los nombres de los lenguajes de programación suelen ser de lo más curioso, y pocos usuarios (aparte de los que los utilizan) conocen el origen de esos nombres, que en ocasiones fueron puestos así casi por casualidad. Parece que los desarrolladores de los lenguajes de programación simplemente no querían complicarse mucho la vida, como ocurrió en el caso de C o C++, cuya historia es singular. 

 

El origen de los nombres de los actuales lenguajes de programación es normalmente bastante curioso, y lo demuestra el lenguaje C, que fue creado por Dennis Ritchie en los Bell Telephone Laboratories en 1972 para ser usado con el sistema operativo Unix. Su nombre provino de que se derivó de un lenguaje anterior, “B”, que según Ken Thompson era una versión recortada del lenguaje BCPL. Ritchie no quiso complicarse mucho la vida y simplemente se limitó a utilizar la siguiente letra del abecedario.

Tampoco Bjarne Stroustrup se rompió demasiado la cabeza para darle nombre a su lenguaje C++, que creó también en Bell Labs entre los años 1983 y 1985. Como muchos sabréis, el post-incremento de variables en C se indica con los símbolos “++”, y Stroustrup utilizó precisamente ese indicativo para señalar que C++ era una versión “incremental” del lenguaje C original en el que se había basado.

No mucho después aparecería el lenguaje C# (“C almohadilla”, o como dicen los sajones, “C sharp”), que Microsoft impulsó para el desarrollo en su plataforma .NET y que desde entonces ha cosechado bastante popularidad. La respuesta al origen de este singular nombre la encontramos en que la almohadilla es como un “comodín” que se puede sustituir por tantos signos más (“+”) como uno desee, de modo que C# es una extensión de C++, aunque no tenga compatibilidad hacia atrás con ese lenguaje.

PHP es otro de los lenguajes más conocidos actualmente en Internet, y su creador, Rasmus Lerdorf, tampoco fue demasiado original cuando lo creó en 1995. Su idea original era la de crear una colección de scripts de Perl y programas en C para poder registrar qué accesos había a su Curriculum Vitae online. Lesdorf llamó a este conjunto de scripts “Personal Home Page Tools“, y confesó que únicamente servían originalmente a un propósito muy personal, y que luego los hizo públicos por si eran útiles para otras personas. Y vaya si lo fueron.

 

 

 Otros lenguajes como Java tienen una historia más curiosa: James Gosling, su creador, lo llamó inicialmente Oak (roble), debido a un roble que siempre veía a través de la ventana de su despacho. Más tarde se descubrió que el nombre Oak ya estaba registrado, de forma que se decidió buscar otro nombre, que por lo visto corresponde a las iniciales de algunos de sus creadores: James gosling, Arthur Van hoff, y Andy bechtolsheim.

 

 

El lenguaje Ada fue denominado así en honor a Ada Lovelace, a quien a menudo se ha considerado como la primera programadora de ordenadores del mundo. Curiosamente, Ada Lovelace era hija del famoso Lord Bryon, y se encargó de realizar una descripción de la máquina de Baggage, el llamado motor analítico.

Perl, creado en 1987 por Larry Wall, se llamó inicialmente Pearl debido a la “Parábola de la Perla” del Evangelio de San Mateo, pero Wall quería acortar su nombre, y por lo visto buscó un montón de palabras de 3 y 4 letras en el diccionario, e incluso estuvo pensando en llamarlo Gloria, como su mujer. Al descubrir que ya existía un lenguaje de programación con el nombre PEARL acabó cambiándolo a Perl, sin más.

 

Obviamente existen muchos más lenguajes, cada uno con su propia historia, pero estas son algunas de las más curiosas referentes a estos lenguajes tan extendidos.

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