Belkin n52te, para jugones

Belkin n52te, para jugones
4 de septiembre, 2008

El nuevo complemento para juegos está destinado totalmente a los jugones o gamers, y sus prestaciones pueden aportar mucho a su experiencia de juego. Sin embargo, su diseño deja algunos apartados no demasiado bien resueltos. A pesar de ello, la posibilidad de acceder a un gamepad personalizable y programable en el que ha colaborado Razer es una buena garantía a la hora de disfrutar de los videojuegos más exigentes. 

 

Los gamers son una raza especial de usuarios: necesitan las máximas prestaciones no sólo en los componentes del PC que utilizan, sino también en los periféricos con los que juegan. Estos “jugones profesionales” se encuentran con un mercado específico para ellos que permite ofrecer todo tipo de teclados y ratones especialmente diseñados para ser utilizados en juegos, pero eso no es todo, desde luego. Los gamepads y los complementos para ciertos tipos de juegos (simuladores de vuelo o de carreras, por ejemplo) hacen que la inmersión en el juego y la potencia de control del mismo sean mucho mayores, y Belkin ha querido demostrar que este mercado puede ser de gran interés para sus productos.

 

 

La aparición del n52te ha servido para continuar una línea de productos que se hizo popular con el Nostromo SpeedPad n52, y que en esta ocasión añade esas dos letras finales que responden a la denominación “Tournament Edition“. las características diferenciadoras de este gamepad con conexión USB para usuarios diestros se encuentran en el acuerdo al que ha llegado Belkin con Razer, un popular fabricante de periféricos para gamers que aporta su experiencia en apartados como el software personalización y programación de macros para las teclas.

 

 

Una vez instalados los drivers y esta aplicación, podremos conectar el n52te y comenzar a “juguetear” con alguno de los modos de funcionamiento, pero sobre todo con las ilimitadas posibilidades de programación de teclas y macros asignadas a esas teclas.

 

 

El n52te está compuesto por un teclado de 14 teclas de fácil y cómo acceso, además de otras dos notablemente más difíciles de presionar y que se encuentran por encima y debajo de un pad digital que es desmontable. El diseño de este periférico es interesante, sobre todo por incluir elementos como una retroiluminación que permitirá aprovecharlo fácilmente en lugares con poca iluminación.

 

Como decíamos, las 14 teclas programables en la parte posterior imitan las funciones de los teclados convencionales en los que los controles WASD son ya tradicionales entre los jugadores. Sin embargo la tecla programable número 15 (identificada con ese número, como el resto) está debajo del pad digital, y si acceso no es tan cómodo como sería deseable. Más incómodo aún es el acceso a una última tecla encima de ese pad digital que resta funcionalidades a su diseño y construcción. Estos dos botones son el peor apartado del n52te, pero la rueda de desplazamiento (muy similar a lo de los ratones convencionales, pero más grande) tampoco nos ha gustado: está demasiado pegada al teclado de 14 teclas, y hay que colocar la mano de una forma algo extraña para aprovechar sus funciones.

 

 

Es evidente que este tipo de periféricos están especialmente pensados para los juegos de tipo FPS (First Person Shooter), pero también es perfectamente válido para ser usado en MMORPGs o en juegos de estrategia, en los que la combinación rápida de teclas y del ratón (imprescindible en muchos de estos juegos) da una ventaja competitiva importante. La programación de macros y la personalización de la función de cada tecla es muy potente, y de hecho se almacena en la memoria interna del n52te, un punto muy a su favor a la hora de ir utilizando un perfil distinto para cada juego. Es interesante señalar que sus desarrolladores han puesto en marcha un sitio web específico para gamers y usuarios de este dispositivo con una comunidad muy activa que aporta ideas, perfiles y configuraciones en un foro de discusión de mucho interés.

 

 

No obstante, la ergonomía de este dispositivo no nos ha convencido: aunque el teclado de 14 teclas es excelente tanto en tacto como en respuesta (claramente superior a un teclado convencional), otros accesos dificultan aprovecharlo al máximo, y perjudican la experiencia de usuario. Aún así, la potencia de sus funciones programables y su retroiluminación son aspectos igualmente destacables, pero en tono positivo.

 

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