30 años de mundos virtuales

30 años de mundos virtuales

Hace 30 años que se puso en marcha el primer MUD (Multi User Dungeon, literalmente mazmorra multi usuario), antepasado directo de los modernos MMORPG (juegos de rol on-line masivos multiusuario). En 1978 se ponía en marcha el primer servidor MUD que permitía a sus usuarios interactuar unos con otros en un entorno virtual descrito simplemente con texto. Sus sucesores gráficos tienen ahora un tremendo éxito. 

 

A muchos no les sonarán las siglas MUD, pero lo cierto es que las “Mazmorras multiusuario” supusieron todo un hito en la historia de Internet. Cuando en 1978 Roy Trubshaw ponía en marcha en un ordenador PDP-10 su MUD1, no sabía que estaba encendiendo la mecha no sólo de un nuevo concepto dentro del mercado de los juegos, los MMORPG, sino que ponía en marcha un precursor de mundos virtuales como Second Live o Habbo y de los entornos virtuales en general. Al principio se trataba de unas pocas habitaciones interconectadas de las que el usuario podía leer la descripción de su contenido, de lo que pasaba en ellas y de quién se encontraba allí cuando se movía virtualmente por ellas. También podía charlar con otros usuarios que estuvieran en ellas. Poco a poco los MUD se convirtieron en verdaderos mundos virtuales en los que los propios usuarios no sólo interpretaban personajes con distintas características, sino que podían intervenir en el propio desarrollo del mundo creando nuevos ambientes, nuevas reglas, nuevas formas de interaccionar. Entonces empezaron a surgir MUDs temáticos, inspirados en novelas como DUNE, en juegos de rol, en series de televisión…

 

 

A pesar de funcionar en modo texto, los MUD conseguían crear atmósfera y tensión (imagen Wikipedia).

 

 

Más allá del puro juego, los MUD se convirtieron en verdaderos laboratorios sociológicos en los que personas de distintos países interactuaban sobre unas reglas y un entorno común. Además de divertirse, las personas se conocían y entraban en contacto compartiendo una afición, un contacto que numerosísimas veces trascendía el propio juego. Se trata de una filosofía que puede transplantarse directamente en las modernas redes sociales que tanta repercusión están teniendo en el desarrollo de Internet. A pesar de que los MUD funcionaron por muchos años en modo texto (y aún lo siguen haciendo), la fantasía y la capacidad de recrear un ambiente con escuetas descripciones entraba en juego. Estímulo a la imaginación más que alta tecnología y gráficos espectaculares.

 

 

Los MMORPG actuales, como World of  Warcraft en la imagen, son sucesores directos de los MUD.

 

 

En cualquier caso el verdadero aliciente de participar en estos mundos era por un lado que no nos enfrentábamos o nos aliábamos con personajes previsibles controlados por el ordenador, sino que lo hacíamos con personas reales. Además el MUD era un mundo cambiante, que se ampliaba constantemente y se transformaba, comparado con los entornos estáticos de los juegos de la época. Aunque los actuales MMORPG han ganado mucho con la adopción de gráficos tridimensionales y las conexiones de banda ancha, el atractivo sigue siendo el mismo: el factor humano y la sensación de estar recorriendo un mundo en continua expansión. En definitiva, los MUD pusieron en marcha hace treinta años elementos sin los que Internet no sería ni mucho menos tal y como la conocemos.

 

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