LG Scarlet 37LG6000

LG Scarlet 37LG6000
23 de octubre, 2008

La gama Scarlet de LG fue presentada el pasado mes de mayo en Londres y desde el principio suscitó interés por parte de crítica y público. Con unos diseños rompedores y arriesgados, LG, tras el éxito de la submarca "Chocolate", vuelve a la carga y nos ofrece una gama de pantallas muy innovadoras que además de originalidad aportan mejoras importantes a la tecnología LCD.

Para nuestro Laboratorio escogimos el modelo de 37 pulgadas por su excelente relación calidad precio y por ser uno de los tamaños más vendidos en la actualidad. En el siguiente análisis desvelamos qué nos puede ofrecer la nueva 37LG6000 Scarlet.

Espectacular desde todos los ángulos

A estas alturas todos sabemos la importancia del diseño en la electrónica de consumo y desde luego en ese aspecto Scarlet tiene mucho ganado.

Su diseño no sólo es original sino que está cuidado hasta en los detalles más nimios. Combina con una elegancia sublime tonos negros y rojos, en un suave degradado desde el frontal a la parte posterior. Es precisamente esa parte trasera otra clave para darse cuenta del gran trabajo realizado con la serie Scarlet: sorprende que esté tan cuidado como el frontal, con un plástico de calidad y sin pegatinas o rejillas de ventilación aparatosas. Los bordes son redondeados y hacen de la Scarlet una pantalla espectacular incluso apagada.

La abertura central se ilumina cuando el televisor está encendido en tonos grises, y pasa a rojo escarlata (no podría ser de otra forma) cuando ponemos el equipo en reposo, aportando originalidad y elegancia al excelente diseño de la LG Scarlet.

No han descuidado el diseño en la parte trasera.

No veremos ningún altavoz sobre la carcasa del televisor. El diseño del cuerpo permite que actúe como caja de resonancia para los cuatro altavoces internos que proporcionan una potencia real de 20 vatios.

El montaje de la LG es muy sencillo: basta atornillar con firmeza a la base una pieza de metal en forma de herradura donde posteriormente insertaremos la pantalla. Cuatro tornillos traseros la aseguran de forma muy estable a la peana, que gira 360º. Se incluye el mando a distancia y los cables de conexión, además de un detallado manual muy fácil de seguir.

El televisor ya montado pesa 21,2 kilos y necesita al menos 37,4 centímetros de ancho para la peana (necesariamente grande para aumentar la estabilidad en una pantalla que puede girar). El ancho de la pantalla es de 9,87 centímetros.

Los puertos laterales son muy útiles para conectar otros dispositivos.

Prestaciones y conectividad

La LG6000 Scarlet monta un panel LCD de resolución Full HD (1.920 x 1.080p) en formato 16:9 , perfecto para disfrutar de contenidos en alta definición y todo un abanico de tecnologías para mejorar la imagen.

Quizás el más esperado sea el TrueMotion a 120 Hz que promete reducir la sensación de imagen borrosa que se produce en algunos paneles cuando vemos escenas de mucho movimiento. Fue uno de los fallos que se achacaron a la serie anterior de LG y que en estos modelos se resuelve con brillantez . Esta tecnología no se limita a subir la velocidad de refresco sino que calcula el vector de desplazamiento entre dos fotogramas y es capaz de reproducir uno intermedio, mejorando la experiencia visual. En la práctica la reproducción de cine mejora considerablemente (máxime comparado con un televisor convencional).

El sensor de luz cada vez es más habitual en los televisores pero el que incluye esta LG no sólo mide el nivel de la luz ambiente en la sala sino que, mediante un conjunto de algoritmos, valora las condiciones lumínicas de la estancia: color, contraste, balance de blancos y brillo y actúa en consecuencia ajustando los niveles para optimizar el visionado.

El apartado sonoro también nos ha parecido muy cuidado. Aunque mejoraremos la experiencia conectando un sistema de audio externo la Scarlet tiene potencia suficiente para una habitación de tamaño normal. La tecnología ClearVoice permite priorizar los diálogos sobre otros sonidos, muy útil cuando vemos medios con sonido 5.1. La ecualización de los modos es de Mark Levinson, toda una eminencia en el campo del audio.

La incorporación de esta serie de mejoras es más interesante si cabe cuando reproducimos contenido que no es de alta defición. A nuestro juicio lo mejor si reproducimos desde medios HD es desactivar todas las "mejoras automáticas" y disfrutar del material lo más puro posible (sobre todo cuando la calidad del panel acompaña). Con material de peor calidad sí que es muy útil contar con sistemas que subsanen algunas deficiencias.

La conectividad de la Scarlet es muy completa: cuatro entradas HDMI (una de ellas en el lateral, perfecta para conectar una videocámara). La versión 1.3 de esta interfaz es capaz de procesar imágenes de 30, 36 y 40 bits de profundidad (la anterior llegaba a 24 bits). En el lateral también encontraremos una entrada USB que permite reproducir de forma automática archivos JPEG, MP3, AVI y una ranura de expansión PCMCIA.

Muy bien disimuladas en el panel posterior veremos una entrada por componentes (de 480i a 1.080p), dos euroconectores, salidas de audio óptica digital y una de audio PC, una RGB para el PC y un puerto RS-232. Echamos de menos una entrada para auriculares. Todas las conexiones están bien situadas y llevan la leyenda correspondiente para identificarlas sin problemas.

No veremos ni altavoces ni rejillas en el chasis de la Scarlet.

Nuestras pruebas

El mejor banco de pruebas para un producto de este tipo es el uso real así que durante unos días reproducimos en la Scarlet películas en DVD, Blu-Ray, archivos .mkv desde el PC y conectamos una PS3 para probar algún juego en alta definición.

La configuración de la pantalla es muy sencilla. Ya desde el encendido el software nos va guiando para sintonizar los canales y establecer algunos parámetros básicos. Tenemos tres modos predefinidos para elegir (llamados modos AV) que podemos cambiar pulsando sólo un botón del mando: uno para películas, otro para deportes y un tercero para videojuegos. Detecta automáticamente cuando conectamos algún dispositivo y podemos controlar con el mismo mando a distancia hasta cuatro aparatos conectados por HDMI.

Los usuarios más avanzados agradecerán el "modo experto" donde podemos configurar multitud parámetros diferentes para conseguir la experiencia visual perfecta. Además expertos de ISF (Imaging Science Foundation) han calibrado dos ajustes (para día y noche) con el objetivo de sacar el máximo partido desde el primer momento.

La Scarlet es capaz de reproducir cine a 24 fotogramas por segundo. Como sabemos, un televisor convencional muestra 25 frames por segundo. Tanto las películas que vemos en cine como las grabadas en Blu-Ray están grabadas a 24 fps, así que al reproducirlas en una pantalla de televisión muestra cada fotograma original 2,5 veces originando un desagradable efecto de temblor conocido como judder. Con 120 Hz reproduce 5 veces cada fotograma (24×5) permitiendo ver las películas con la máxima calidad posible.

Lo primero que llama la atención es la calidad de los negros respecto a otros paneles de la misma categoría y a pesar de ser una pantalla LCD. En los últimos años las marcas han mejorado mucho en este punto (aunque todavía distan mucho de otras soluciones basadas en plasma). En nuestras pruebas con contenidos en alta definición (sin activar ningún tipo de mejora automática) los colores se muestran muy vivos y el nivel de detalle y nitidez es impresionante.

Reproduciendo King-Kong en Blu-Ray podemos apreciar una nitidez excepcional en el arbolado. La Scarlet se muestra firme incluso en las escenas con más movimiento o en transcisiones de planos claros a oscuros. Fantástica. Con el documental Planeta Tierra en un archivo mkv conectamos un PC por HDMI y de nuevo nos encontramos con una calidad brillante.

Después de ver contenidos en alta definición todo lo demás "se ve peor", así que sintonizar un canal de televisión nos decepciona. El reescalado no funciona demasiado bien y es recomendable ponerla a 4:3 (teniendo que soportar las dichosas bandas negras a los lados). Esperemos que con el tiempo los canales comiencen a emitir en formato panorámico y podamos olvidar este fatalidad tan habitual.

Los canales de deportes suelen ser una "prueba de fuego" a la hora de descubrir las famosas "estelas". Como en casi todos los LCD son apreciables, pero la rápida velocidad de respuesta de la pantalla y la activación del modo "deportes" consiguen minimizar este efecto tan molesto.

Una pega importante es que no tiene sintonizador TDT de alta definición. Aunque todavía son pocos los canales que emiten en HD en un futuro nos obligará a comprar un receptor externo si queremos aprovechar al máximo el producto.

Jugar con la consola en una pantalla de este tipo es, como podéis esperar, una gozada: la velocidad de respuesta de sólo 5 ms. ayuda mejorar la experiencia de juego y sólo en contadas ocasiones veremos un fallo menor en la imagen (generalmente en forma de pequeña estela). Sólo comentar que no nos gustó demasiado el modo predefinido para juegos (le quita demasiado brillo a la imagen), así que recomendamos ajustarlo de forma manual.

Conclusiones

Los televisores LCD han evolucionado mucho en los últimos tiempos, y esta LG Scarlet es buena muestra de ello. Aunque todavía arrastran algunos problemas como las estelas en determinadas escenas o la falta de profundidad en los tonos negros, estos cada vez son menos molestos y sólo perceptibles para los ojos más exigentes.

Echamos de menos el sintonizador TDT para alta definición, que a la larga será una compra obligada. El precio de 1.399 euros no es de los más económicos del mercado pero dentro de la oferta existente en 37 pulgadas LG aporta un diseño rompedor (la Scarlet enamora a primera vista) y unas características técnicas muy interesantes.

En definitiva, un producto muy completo, bien construido y que además de permitirnos disfrutar de todo tipo de contenidos en alta definición con calidad dará un toque de elegancia y diseño a nuestro salón.

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