Google y Microsoft contra OpenID

Google y Microsoft contra OpenID
30 de octubre, 2008

En dos días hemos visto cómo las dos empresas de tecnología más importantes del mundo parecían apuntarse a OpenID. En realidad esos anuncios son engañosos, porqueen ambos casos el estándar OpenID está siendo ignorado completamente. Microsoft lo está tratando de poner en práctica en su plataforma Windows Live, pero de forma que sólo sirvan sus OpenID. Por su parte Google ha creado un fork propio de este estándar. Qué desastre.

 

Todo parecía muy bonito cuando ayer Microsoft anunciaba su teórico apoyo a OpenID. La noticia corrió como la pólvora, pero en realidad cuando uno presta atención a los términos de uso de esta tecnología en Windows Live se da cuenta de que la idea de Microsoft no sigue la filosofía propuesta por el proyecto OpenID. Microsoft se ha convertido en un proveedor de identificadores OpenID, sí, pero no están apoyando realmente esta iniciativa, porque por el momento ni siquiera es posible utilizar dichos identificadores en Windows Live, donde se supone que deberían funcionar.

 

 

Pero es que de hecho en Windows Live no se admitirán otras cadenas OpenID que no sean las proporcionadas por Microsoft. Los identificadores de otras entidades que ofrecen dichas credenciales no sirven en Windows Live, lo que va totalmente en contra de la propuesta de OpenID.

 

Algo similar, o incluso peor, ha ocurrido con el anuncio de Google, que también ha extendido a los cuatro vientos la noticia de que se apuntaban también a esta moda y proporcionarían también estas identificaciones, teóricamente válidas para todo el mundo y todo tipo de servicios.

 

Curiosamente, el OpenID de Google es incompatible con el resto de OpenIDs existentes, y lo que han hecho en realidad es crear una versión “mejorada” de OpenID (basándose en ciertos estudios y en el feedback de los usuarios) que no es compatible hacia atrás con OpenID 1.0 y 2.0, y cuyo objetivo es el de mejorar la experiencia de usuario a costa de destruir la compatibilidad con el protocolo original además de añadir una complejidad adicional que OpenID no necesitaba. Absolutamente desastroso.

 

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