Be quiet! Straight Power 700W

Be quiet! Straight Power 700W
19 de noviembre, 2008

Las fuentes de alimentación son uno de los componentes fundamentales de cualquier equipo. No hay más que pensar que un fallo en la alimentación puede dar al traste con la configuración más perfecta que hayas podido pensar, ya sea al proporcionar voltajes y corrientes por encima o por debajo de los límites óptimos y seguros de funcionamiento, o al no ofrecer una adecuada protección frente a problemas en el suministro eléctrico. O simplemente debido a que el nivel de ruido originado por la fuente de alimentación es elevado.

En el caso de que la configuración del equipo sea exigente o tengas pensado que lo sea en el futuro, la elección de una potencia ?segura? es otro factor que se debe tener en cuenta al elegir una fuente. Las tarjetas gráficas de gama media y alta consumen una cantidad de energía elevada, y las configuraciones Xfire o SLI con múltiples gráficas aún más. Y los procesadores, con TDPs de más de 130 vatios en escenarios de overclocking son otro ?problema? para fuentes de alimentación que no estén bien construidas. Ahora bien, no es necesario ir a por la fuente más cara para conseguir un buen producto.

Su estructura perforada mejora la refrigeración.

La gama Straight Power de Be quiet!

Be quiet!, con la gama Straight Power, se sitúa a medio camino entre las fuentes de alimentación OEM y de gama baja y las de gamas extremas con elevadas potencias y sistemas de cableado modulares, por ejemplo. Sistemas Ibertrónica la distribuye en exclusiva en nuestro país. Además, el rango de potencias disponibles en la gama parte de cifras comedidas como son 350 vatios o 400 vatios, pero alcanza valores tan altos como 700 vatios en el caso del modelo analizado.

Contenido del kit, además de la fuente.

Se trata de una fuente sumamente compacta, donde destaca el ventilador de 12 cm de diámetro que se encarga de generar el flujo de aire necesario para mantener la temperatura bajo control, aunque sin que el nivel de ruido supere los 30 dB, lo cual significa que prácticamente cualquier otro componente del PC que use ventiladores originará más ruido que la fuente.

El factor de potencia activo permite obtener eficiencias muy elevadas y de hecho está certificada 80+, aunque en el caso de que la carga no sea demasiado baja se consiguen valores para el factor de potencia más elevados sin dificultad cercanos al 90%. Por otro lado, la estabilidad de los voltajes se mantiene en torno a +- 3%, lo cual asegura un funcionamiento estable de los componentes.

Encontraremos un buen surtido de conectores disponibles.

La potencia total se distribuye entre los raíles de 3,3 V, 5 V y los cuatro de 12 V de una manera uniforme. Para los de 3,3 V y 5 V se reservan 180 W, suficientes para alimentar a los procesadores más altos de gama, y los cuatro raíles de 12 V permiten distribuir hasta 672 W. De todos modos, no será posible conseguir 672 W + 180 W de potencia total, estando limitada la potencia combinada a 700 W. Las conexiones PCI-Express para tarjetas gráficas se limitan a dos, de modo que no será evidente usar esta fuente para configuraciones triple SLI, por ejemplo, que sí pondrían a la fuente al límite de sus posibilidades.

Nuestras pruebas

En las pruebas se uso un equipo de última generación basado en el procesador Core i7 965 Extreme , junto con la placa base Intel DX58SO con chipset X58 y una tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX 280. Se instalaron 4 discos duros SATA y una unidad óptica SATA, así como una tarjeta sintonizadora de TV y una tarjeta de Sonido Creative X-Fi sin olvidar tres módulos de memoria de 1 Gbyte cada uno.

Con todo, el comportamiento del sistema fue estable en todo momento, con periodos de funcionamiento continuado de hasta dos días sin que se encontrasen problemas de estabilidad. Además, durante las pruebas de rendimiento del equipo se consiguieron cifras elevadas sin olvidar las prácticas de overclocking sobre el procesador.

Conclusiones

En definitiva, una fuente de alimentación recomendable para usuarios exigentes pero que no necesiten mayores potencias ni características como la gestión modular de los cables, aunque hay que reconocer que en este caso tener todos los cables organizados y sin que interfieran con el ventilador, por ejemplo, es una tarea complicada.

Para quienes no necesiten potencias elevadas, los modelos de potencias inferiores son una elección óptima en cuanto a relación calidad/precio, aunque limitan las posibilidades de ampliación futuras en el equipo.

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