¿Windows 7 como Mac OS X?

¿Windows 7 como Mac OS X?
6 de diciembre, 2008

Se ha producido cierta polémica entre los bloggers que cubren información de Microsoft ante las opiniones del popular Paul Thurrott sobre si con el diseño del entorno de Windows 7 los ingenieros de Redmond van por lo simple frente a la facilidad de uso. Muchos ven este cambio como una imitación del entorno del Mac OSX, algo que en general los fans de Windows y los usuarios acostumbrados a su entorno no ven con buenos ojos.

 

Lo cierto es que se trata de una vieja historia que se remonta a viejos pleitos en los orígenes de Windows cuando Apple acusó a Microsoft de copiarle el concepto de entorno gráfico y la llevó incluso a los tribunales. Ahora el mundo blogger que cubre las novedades de Microsoft está dividido. ¿Está Microsoft imitando a Apple al diseñar para WIndows 7 un entorno con menos elementos, más gráfico y menos “Windows”? El que ha desatado la discusión ha sido Paul Thurrott, que en su blog realizaba una interesante reflexión sobre la diferencia conceptual entre sencillo y fácil de usar. Según Thurrott el iPhone es un ejemplo de un dispositivo sencillo (pocos botones, pantalla táctil con iconos grandes e intuitivos) pero no fácil de usar (no tiene muchas funciones a mano, es necesario adaptarse a cómo funciona para utilizarlo).

 

 

 

Nos recuerda a la vieja polémica de los sistemas de reconocimiento de escritura que a algún aficionado les sonará. ¿Es mejor un sistema de reconocimiento de escritura que sepa reconocer las letras tal y como las escribimos o un sistema como el Graffiti de las Palm al que el usuario tiene que adaptarse? Al final lo cierto es que el sistema Graffiti era más eficaz y los usuarios que se hacían con su uso eran capaces de escribir en las pantallas táctiles de forma mucho más rápida que los sistemas de reconocimiento, más lentos y exigentes en recursos.

 

Pero nos estamos desviando de la cuestión. Paul Thurrott plantea que este supuesto viaje a lo simple de Windows 7, representado por la presencia de la nueva barra de tareas, las Jump List y otros elementos, le acerca a Mac OS X, y le aleja de la faiclidad de uso, sobre todo para usuarios de Windows acostumbrados a utilizar los mismos elementos año tras año y versión tras versión. Según él se está recogiendo un sistema operativo como WIndows con muchos elementos (menos sencillo) y se están ocultando elementos y funciones, se están barriendo bajo la alfombra para que tenga un aspecto más sencillo, más “Mac OS X”.

 

 

 

La desaparición de WIndows Mail o WIndows Calendar son algunos de sus argumentos, pero sobre todo se ceba en la nueva barra de tareas. En ella se confunden aplicaciones que están funcionando con iconos para ejecutar aplicaciones que no lo están y se sacrifican los iconos de la barra de inicio rápido. Cuando hacemos clic en un icono que representa un programa en XP o Vista, abriremos una nueva instancia de esa aplicación. Si en cambio lo hacemos sobre un icono de la barra de tareas de Windows 7 y la aplicación ya está en marcha, simplemente minimizaremos la ventana, si ésta se encuentra abierta, o la abriremos en el escritorio si se encuentra minimizada.  Es decir, el comportamiento de los iconos en la barra de tareas se ha acercado al que tiene el Dock de Max OS X y es distinto al del Vista o Windows XP.

 

Esta tésis la apoyan otros prestigiosos bloggers como Mary-Jo Foley, que incluso ha publicado un post rogando al equipo de WIndows 7 que no lo hagan demasiado “Mac Like” es decir, demasiado parecido a Mac. Mary-Jo es tajante: “Si quisiera un entorno Mac, me compraría un Mac” y confiesa que “Soy usuaria de Windows por elección propia” poniendo en duda que los usuarios de WIndows se vayan a adaptar a las nuevas propuestas en el plano del entorno gráfico que presenta Microsoft con el nuevo sistema”.

 

Enfrente se ha posicionado Tom Holwerda, que escribe en el blog OSnews. Holwerda defiende la utilidad de la nueva barra de tareas y cree que tiene una funcionalidad bien distinta que el Dock de Mac OS, con una filosofía totalmente WIndows basada en el concepto de interfaz de documento único. El cambio de la barra de tareas lo ve positivo y funcional, defendiendo la integración entre las ventanas de la aplicación y las “lanzaderas” de la aplicación, los iconos que representan los ejecutables. Y si el resultado es un entorno más parecido a Mac OS X pero más eficaz no ve el problema.

 

 

 

Naturalmente sobre este asunto tengo mi propia opinión. La evolución de los sistemas operativos siempre siguen caminos paralelos. Se desarrollan funciones y herramientas nuevas, cambios en la forma de gestionar los documentos, nuevos entornos de funcionamiento (Internet, redes locales, multimedia…) y también cambios en la forma en la que se administra la información y la relación con el usuario.

 

En ocasiones los cambios en las funcionalidades arrastran cambios del entorno gráfico, en otras el entorno gráfico cambia para mejorar su usabilidad.  Desde el Windows 95 hasta Vista ha habido cambios significativos en todas las versiones, tanto en “las tripas” del sistema como en su aspecto externo.

 

Identificar la facilidad de uso con el tradicional concepto de los “zapatos viejos”, confortables y que usamos de toda la vida, corre el peligro de traer agujeros en las suelas. Mi impresión es que tanto la barra de tareas de WIndows 7 como otros elementos del entorno gráfico han evolucionado de forma racional y en cierta forma se están adelantando a un cambio en la forma de entender tanto las aplicaciones como el propio sistema operativo. Distinguir entre ejecutables y ventanas, por ejemplo, nos está cerrando la puerta a la integración de otros entornos como los servicios de Internet.

 

 

 

Los iconos que vivirán en nuestra barra de tareas serán representaciones de servicios que pueden ser aplicaciones alojadas en nuestro disco duro o pueden ser herramientas deslocalizadas que se ejecutan en un servidor remoto. Lo que veo en estos cambios en el entorno son pistas de cómo Microsoft nos prepara para el viaje a la nube. Los iconos se convierten en representaciones de elementos a los que podemos acceder, ya sean ventanas abiertas, aplicaciones locales o servicios web… y lo que venga.

 

De hecho la queja de Thurrott de la desaparición de ciertos elementos como WIndows Calendar o Windows Mail resulta un poco anacrónica en el contexto de los cambios que persigue Microsoft. Todo eso lo tenemos en WIndows Live ¿para qué poblar nuestro disco duro y nuestro escritorio con utilidades que encontramos en la primera nube a la derecha?

 

 

 

Es cierto que la adaptación al nuevo concepto de los iconos de la barra de tareas puede ser algo costoso al principio para los usuarios de Vista, pero no creo que mucho más costoso que la que ha tenido que realizar el usuario de XP para utilizar WIndows Vista. De hecho seguramente mucho menos. También es cierto que Windows 7 va a ser un sistema operativo que dependerá un poco más que antes de Internet, pero es el signo de los tiempos. Un sistema operativo que no cuente con ello hoy en día no es un sistema moderno.

 

Y para el que no quiera un sistema conectado lo cierto es que no tiene mucho sentido actualizarse. En cualquier caso en mi opinión el trabajo que se está haciendo con el entorno gráfico de Windows 7 es muy positivo, no sólo desde el punto de vista visual, que me parece importante, sino también desde el punto de vista del usuario, que dispondrá de un sistema operativo más eficaz y preparado para afrontar los servicios y aplicaciones del futuro. Por cierto que el sistema Multitouch también se “inspira” en el del iPhone, pero sinceramente y aunque sea copiar a Apple… me lo quedo.

 

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