¿Cuánto cuesta una impresora?

¿Cuánto cuesta una impresora?
8 de enero, 2009

No nos referimos al precio de partida de estos compañeros inseparables de muchos usuarios domésticos y empresariales: nos referimos al coste considerando el gasto de tinta o de tóner, que finalmente determina la tecnología más barata. De hecho, las impresoras de inyección de tinta siempre han parecido realmente atractivas por su bajo precio, pero dicho coste se incrementa muy pronto al tener que comprar nuevos cartuchos.

La tinta que encontramos en los cartuchos de inyección es uno de los líquidos más caros de todo el planeta. De hecho, según un estudio de Cockeyed.com las únicas sustancias que superan su precio son el mercurio, la insulina, el perfume Channel nº 5, el LSD, el veneno de la cobra tailandesa y el veneno de escorpión, este último el líquido más caro del mundo ya que cuesta nada menos que 38.900 dólares por galón (3,785 litros). De hecho, la tinta negra de los cartuchos de HP, por ejemplo, cuesta 2.700 dólares por galón, más incluso que la sangre humana, estimada a un precio de unos 1.500 dólares por galón.


Fuente: Gizmodo

Ese precio ha hecho que el coste de uso de una impresora de tinta se dispare a medio plazo. Aunque cuando las compramos estos periféricos parecen realmente baratos y atractivos por precio y prestaciones, pronto nos daremos cuenta de que la mayoría de impresoras de tinta son una ruina a no ser que las utilicemos con inteligencia. Los datos disponibles en Printer.com demuestran claramente que si vas a imprimir de forma regular todo tipo de documentos, lo mejor es que consideres la compra de una impresora láser.


Esos datos han sido utilizados por un estudio en el que se ha analizado el coste de varias impresoras de inyección de tinta y varias impresoras láser teniendo en cuenta un periodo de mantenimiento de 5 años en los que se estimaban distintos tipos de uso semanal. Por ejemplo, si imprimiésemos 50 páginas en blanco y negro a la semana incluso podríamos considerar la compra de algún modelo de inyección. De hecho, entre los 5 primeros puestos aparece la HP OfficeJet Pro K5400, que cuesta 119 dólares y cuyo mantenimiento de cartuchos/tóner a lo largo de 5 años costaría 179 dólares. Sin embargo las cuatro restantes son impresoras láser, que cuestan más inicialmente, pero en cuyos tóners apenas hay que invertir posteriormente.

Si seguimos mirando la lista hasta el final vemos como en esta prueba los cinco últimos puestos corresponden a impresoras de inyección muy baratas que no obstante cuestan un ojo de la cara en mantenimiento. Como se puede ver en la imagen, la HP Deskjet D1455 cuesta tan sólo 76 dólares, pero los cartuchos a lo largo de 5 años (como en su hermana pequeña, la D1560) cuesta nada menos que 2.293 dólares.

Ahora imaginemos que nuestro uso semanal es de 15 copias en blanco y negro y otras 15 en color. En este caso la impresión en color favorece a las impresoras de inyección, y de hecho la HP OfficeJet Pro K5400 corona con mérito este ránking con un coste total de 302 dólares (183 dólares en mantenimiento).

Las cinco peores de nuevo se ven perjudicadas por el alto precio de los cartuchos de tinta, esta vez de color, que hacen que cueste hasta 1.140 dólares mantener dichas prestaciones a lo largo de 5 años. Las HP Deskjet D1560 y D1455 son nuevamente de las peores, aunque las Lexmark Z2320 y X2650 las superan con costes aún superiores.

Entre medias están las láser color, no aptas para copias en color de alta calidad (fotos), y cuyo coste inicial es bastante más alto que el de las de inyección, aunque a la larga, y si no vamos a imprimir fotos, también sean una excelente opción. Sobre todo, si hay más volumen de copias en color.

Todos estos datos hacen que lleguemos a unas conclusiones claras:

1. Si vas a imprimir sobre todo en blanco y negro, cómprate una láser. Si quieres algo en color siempre puedes comprar una de inyección asequible sólo para esas tareas.

2. Si vas a imprimir fotos en alta calidad de cuando en cuando, parece evidente que no podrás escapar de las impresoras de inyección de tinta, que a la larga te saldrán muy, muy caras. Quizá deberías pensarte seriamente imprimir dicho tipo de copias en una láser color (perdiendo la calidad del papel fotográfico) o bien encargando dichas copias a un servicio de impresión profesional con precios interesantes.

3. Si vas a imprimir bastante, tanto en blanco y negro como en color, pero no fotos, debes tenerlo igualmente claro: una láser en color te saldrá algo más cara como inversión inicial, pero sus costes de mantenimiento serán mínimos a la larga y ahorrarás mucho, mucho dinero.

4. No compres impresoras de inyección de tinta a no ser que tu uso del color e incluso del blanco y negro sea muy, muy reducido.

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