Primer contacto con AMD Dragon

Primer contacto con AMD Dragon
8 de enero, 2009

En el laboratorio técnico hemos trabajado duro estos días para tener listas nuestras pruebas a la nueva plataforma de AMD, Dragon. En este especial analizamos el procesador, el chipset, la gráfica y el software que ofrecen esta tecnología. ¿Es la nueva plataforma rival para los productos de Intel? Lo hemos puesto a prueba para comprobarlo con nuestros benchmarks.

 

Dragon es el nombre con el que AMD ha bautizado a la sucesora de la plataforma Spider (la primera fruto de la relación AMD/ATI). Los componentes de la plataforma Dragon siguen siendo esencialmente tres, con un cuarto elemento aglutinador: el software. Éste funciona además como elemento diferenciador también al permitir configurar parámetros de trabajo optimizados para distintas tareas como jugar, conectarse a Internet o conseguir el máximo ahorro de energía. Permite establece distintas configuraciones en entornos especialmente sensibles a estos parámetros. Los otros tres elementos son el procesador, el chipset y los gráficos. Pasemos a analizarmos con más detenimiento.

 

 

Procesador Phenom II X4 (Deneb)

 

Sin duda es la novedad más importante de la plataforma Dragon. Con una tecnología de fabricación de 45 nm, caché L2 de 6 MB y una velocidad de 2,8 GHz o 3,0 GHz en el momento del lanzamiento no suponen una auténtica revolución frente al núcleo Agena de los antiguos Phenom X4 con tecnología de 65 nm, pero sí una esperada y necesaria evolución.

De los dos modelos Phenom II X4 que se pondrán a la venta en el momento de la puesta de largo de la plataforma Dragon, el más interesante es sin duda el 940, con 3 GHz de frecuencia de reloj y un prometedor y desbloqueado multiplicador al estilo de los procesadores Black Edition. El TDP es de 125 W, lo cual supone un problema para futuras velocidades por encima de los 3 GHz, al menos de manera oficial, pero aún deben incorporarse cambios en los futuros procesadores Phenom II, como la compatibilidad con memoria DDR3, o la migración al encapsulado AM3 frente al actual AM2+.

 

 

La ventaja de mantener el encapsulado sin variaciones, así como no integrar un controlador de memoria DDR3, es sobre todo la de facilitar la actualización del equipo a usuarios que ya tuvieran un sistema AMD. Intel, con Nehalem, hace necesario cambiar tanto la placa como la memoria o incluso el ventilador, lo cual supone tener que desembolsar una cantidad de dinero extra importante tanto para quien desee actualizar como comprar por primera vez.

 

Eso sí, para los entusiastas que busquen el rendimiento más elevado del momento, y tal y como se puede ver en los resultados de las pruebas, los procesadores Core i7 940 y sobre todo el Core i7 965 son los que ofrecen los mejores resultados aunque a cambio de tener que desembolsar una cantidad de dinero más elevada. Para configuraciones menos extremas y sobre todo para presupuestos más comedidos, la comparación más esperada es la que pone frente a frente al procesador AMD Phenom II 940 y al Intel Core i7 920. Como veremos más adelante la relación precio prestaciones es la principal baza del nuevo Dragon.

 

 

Chipset

 

En el apartado del chipset, Dragon no trae demasiadas novedades. Se sigue empleando como referencia el AMD 790GX junto con el SouthBridge SB750. Los gráficos integrados del chipset corresponden a la serie Radeon HD3300, junto con memoria (opcional) SidePort de tipo DDR3 y que permite mejorar el comportamiento frente al uso de la memoria DDR2 compartida del sistema. En el sistema de pruebas con la placa GigaByte GA-MA790GP-DS4H también hay disponibles conexiones de vídeo VGA, DVI-D y HDMI. Además existe la posibilidad de combinar una tarjeta de vídeo AMD/ATI discreta en una configuración Hybrid CrossFire X, para ahorrar una cantidad de energía notable cuando no se necesita la potencia de la tarjeta gráfica PCI-Express.

 

Gráficos

 

Otro de los componentes de la plataforma Dragon son los gráficos discretos. La gama Radeon de tarjetas gráficas HD4870 y HD4850 y sus variantes X2 se integran perfectamente con el resto de los componentes y permiten la implementación del mencionado modo Hybrid Crossfire X que comentamos anteriormente, o la activación del modo Cool&Quiet para reducir el consumo y el ruido del sistema mediante el control de la frecuencia y el voltaje del procesador. En su versión 3.0 se introducen mejoras frente a la 2.0.

 

En las pruebas comprobaremos si se han eliminado las “interferencias” con el rendimiento que hacían que los resultados de las pruebas de rendimiento fueran peores con C&Q 2.0 activado. En las pruebas instalamos una tarjeta gráfica Radeon HD4870X2 para poner a prueba la eficacia del sistema Dragon de pruebas de modo que se tenga la seguridad de que no serán los gráficos los que pongan el límite del cuello de botella.

 

Software

 

Aunque no se trata de un componente “oficial” de la plataforma Dragon, lo cierto es que an la práctica sí que permite diferenciarla de otras propuestas menos “conjuntadas”. De momento, lo más destacable es AMD Overdrive, que facilita el control mediante software de muchos de los parámetros del sistema que de otro modo habría que cambiar en la BIOS. Aún necesita algunas mejoras, pero en esencia es una herramienta imprescindible para cualquier entusiasta.

 

El software Fusion es otra herramienta práctica y original para parar servicios mientras se está jugando. Sería bueno que hubiese herramientas específicas para agilizar escenarios multitarea mediante asignaciones de procesos y prioridades a los núcleos por separado. Pero de momento la dirección es la correcta. Por su parte, la suite Catalyst de controladores gráficos ya incluye un programa para convertir vídeos usando la GPU, aunque también está en una fase muy inicial de desarrollo.

 

Contenido del especial:

 

1. Primer contacto con AMD Dragon

2. Nuestras pruebas

3. Conclusiones

 

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