Win 7: instalación y contacto

Win 7: instalación y contacto
12 de enero, 2009

Para la prueba del nuevo Windows 7 en su versión beta vamos a seguir en primer lugar los pasos de una primera instalación para transmitiros impresiones, aciertos y problemas en el proceso. En esta primera parte del análisis del nuevo sistema también os contaremos las primeras impresiones de los primeros minutos de Windows 7 en el ordenador.

 

Para la llegada de Windows 7 al laboratorio de MuyComputer teníamos preparada una recepción especial, reservada a los visitantes ilustres. Un lugar privilegiado en la mesa más despejada del laboratorio (cosa harto difícil) esperaba el primer equipo escogido para la experiencia. No podía ser otro que el HP TouchSmart IQ800, un ordenador de sobremesa todo diseño y todo pantalla multitáctil de 25 pulgadas que según todos era el equipo ideal para probar en todo su esplendor las posibilidades del nuevo sistema. Quedarán para más adelante la instalación en configuraciones más modestas para poner a prueba la pretendida economía en requisitos hardware que promete el ordenador. También veremos en portátiles si es cierto que este Windows gasta menos batería.

 

 

La instalación

 

Antes de la instalación tuvimos que preparar una partición para que el sistema pudiera convivir con el Windows Vista del ordenador de HP. Solución ideal para poder comparar el funcionamiento de uno y otro sistema sobre el mismo hardware. Gracias a que las nuevas herramientas de administración de discos de Vista lo permiten, no tuvimos problemas en reducir la partición del sistema original y “hacer un hueco” a Windows 7. Luego pusimos en marcha el DVD de la instalación. Para conservar la versión antigua de Windows elegimos la instalación Custom, que permite seleccionar una partición en la que instalar el sistema.

 

 

La primera impresión es que se ha simplificado muchísimo la instalación. El programa es mucho menos “preguntón” que en anteriores versiones, toda una declaración de intenciones para el nuevo sistema. En cinco pasos la instalación ha finalizado. Un detalle útil es que en la parte inferior de las ventanas de instalación se muestra el progreso de la misma, para que podamos ver siempre cuánto hemos avanzado. Según Microsoft si la instalación encontrara un problema de hardware como la ausencia de un driver, no se dentendría sino que haría una pausa hasta que se cargaran los nuevos controladores y ésta se reanudaría a continuación. No fue nuestro caso con el TouchSmart, por lo que el proceso siguió adelante como la seda.

 

 

 

Primer arranque y primeros problemas

 

Finalmente pudimos ver el escritorio de WIndows 7 por primera vez (con un fondo de pantalla que nos apresuramos a cambiar) tras unos 30 segundos de espera aproximadamente. El primer problema que encontramos fue que importante. Windows no reconoció el controlador WiFi y no pudimos conectarnos a Internet. Los gadgets preinstalados de lector de noticias y la información del tiempo eran testigos desoladores de que estábamos aislados. No solo eso, sino que una excursión al nuevo y atractivo gestor de dispositivos y comprobamos que varios de ellos lucían un preocupante icono con exclamación. Pulsamos con el botón derecho sobre ellos e intentamos solucionar el problema seleccionando la opción Troubleshoot. Sin conexión a Internet Windows 7 pudo hacer poca cosa, intentó reinstalar los controladores de los que disponía sin éxito.

 

 

El problema era evidente, había intentado utilizar controladores genéricos. Es lógico pensar que en el paquete de una versión beta no se incluya una librería extensa de controladores. Por lo tanto extendimos un cable ethernet hasta el router a la vieja usanza y volvimos a intentar la opción Troubleshoot con el componente Network Controller que tenía todas las papeletas de ser nuestra pobre WiFi ignorada por Windows. Esta vez, y como habíamos previsto, Windows 7 nos mostró una ventana con información de dónde descargar los controladores correspondientes, un enlace a la página del fabricante y datos sobre el controlador que teníamos que buscar.

 

Pudimos ver otra de las funciones  de la nueva barra de tareas en acción. Cuando localizamos y pusimos en marcha la descarga del controlador, sobre el icono de Internet Explorer se mostraba la barra de progreso de la descarga que se estaba realizando. Eso sí, no pudimos ver la previsualización de ventanas de Explorer sino una triste lista de nombres de las instancias del navegador. Algo fallaba en el controlador de vídeo, como veremos más adelante. Una vez descargado el controlador e instalado, la red inalámbrica comenzó a funcionar perfectamente. Nos pareció un buen ejemplo de la nueva filosofía de Windows 7, el proceso fue totalmente intuitivo y siempre había un paso lógico que dar a continuación.

 

 

Más problemas tuvimos con el controlador de vídeo, con el que el gestor de dispositivos no podía hacerse. El problema es que desde el elegante gestor de dispositivos de Windows 7 aparentemente no podíamos acceder a la información completa del dispositivo o controlador. Así que acudimos al buscador para ver si seguía ahí escondido nuestro viejo amigo el Device manager (el administrador de dispositivos) de toda la vida y comprobar a mano de qué dispositivos se trataba y por qué no eran detectados.

 

 

 

El truco consiste en ir al dispositivo no detectado, hacer clic con el botón derecho, propiedades, ir a la pestaña Details y acudir a los Hardware Ids para localizar el código del dispositivo y fabricante. Luego sólo hay que ir a Google y localizar el controlador. Una tarea laboriosa pero ya hemos dicho que es normal que esta versión beta no disponga de una base de datos de controladores extensa. Para la terjeta gráfica sin embargo tuvimos que utilizar una tercera vía. Al no conseguir instalar los controladores a través de la información del Device Manager buscamos directamente en la página de NVIDIA información sobre controladores de Windows 7. Ahí encontramos un documento en el que se recomendada utilizar Windows Update.

 

NVIDIA ha proporcionado a Microsoft a través de dicho servicio todos los controladores necesarios. Una vez instalado el controlador de vídeo correspondiente pudimos disfrutar de Aero en todo su esplendor con sus nuevas funciones de sacudida y disposición de ventanas disponibles también a través de la pantalla táctil como veremos más adelante. Un detalle, el UAC no dio demasiados problemas pero apareció para advertirnos siempre que intentábamos instalar el controlador. El driver de la pantalla multitáctil de nuestro HP TouchSmart IQ800 no dio ningún problema por otro lado aunque tuvimos que descargar el controlador del fabricante del panel.

 

 

En resumen las tareas de instalación arrojaron como resultado una notable compatibilidad con el hardware aunque aparentementa hayamos relatado lo contrario. Hay que tener en cuenta que se trata de un ordenador recién presentado y que sólo dio problemas con un puñado de controladores que tuvimos que actualizar. La resolución de problemas a ese respecto fue bastante intuitiva en casi todos los casos y en definitiva en pocos minutos estaba todo funcionando correctamente.

 

La barra de tareas más esperada

 

La nueva barra de tareas de Windows se ha convertido casi en un símbolo de los cambios de este nuevo sistema. Los iconos de la misma son grandes y vistosos (pueden reducirse con el menú de propiedades) y tienen dos funciones. Por un lado indican los programas que tenemos abiertos, y por el otro podemos dejar fijos en ella los iconos de los programa que más utilicemos para tener un acceso más fácil a ellos. Si el icono muestra un programa en ejecución el color del fondo del mismo cambiará, “cobrará vida”. Al pasar el cursor sobre un icono con programas en memoria, mostrará las instancias programa en ejecución. En el caso del Internet Explorer muestra no solo las ventanas por separado sino también las pestañas.

 

Desde la barra de previsualización de las ventanas podemos cerrarlas haciendo clic en el icono correspondiente. También podemos aislarlas y que se muestren en el escritorio haciendo desaparecer a las demás con solo pasar el cursor sobre la previsualización. Si hacemos clic sobre una de ellas obviamente la abriremos. Si utilizamos el botón derecho del ratón, podremos acceder a la Jumplist (también accesibles desde el menú inicio). En éstas podremos acceder directamente a los archivos más utilizados y a las funciones principales del programa en cuestión. Las Jumplist tienen distinta configuración dependiendo del programa a la que pertenezcan.

 

 

Un sistema multitáctil

 

El iPhone ha creado escuela y Windows 7se ha convertido en alumno aventajado. Una vez instalado el controlador de la pantalla multitáctil pudimos jugar con las funciones del sistema operativo preparadas para ello. Con el entorno Aero funcionando perfectamente nos dispusimos a probar todas sus posibilidades abandonando el ratón en una esquina y toqueteando la pantalla. Primero las funciones “monotouch“, es decir, con un solo dedo.

 

Aero ofrece la posibilidad de gestionar las ventanas de una forma novedosa. Arrastrando la tentana y “aplastándola” contra el lado derecho o izquierdo hace que la ventana ocupe y se quede anclada a la mitad derecha o izquierda de la pantalla. Si “sacudimos” la ventana, las otras ventanas del escritorio se “caerán” y se minimizarán. Si “aplastamos” la ventana contra la parte superior ésta se maximizará.

 

 

También pudimos ver cómo funcionaba la función de mostrar el escritorio. Ya vimos que al pasar el cursor del ratón sobre una ventana previsualizada en la barra de tareas el resto de las ventanas se ocultarán, pero sin cambiar el foco, es decir, sin cambiar de ventana activa. También podemos hacer que se oculten todas las ventanas para “echar un vistazo” al escritorio (Aero Peek) llevando el cursor del ratón (en este caso, el dedo) al extremo derecho de la barra de tareas, sin hacer clic.

Windows 7 hace que todos los programas instalados (por lo menos los que pudimos probar, incluyendo los ya disponibles como Paint o Explorer hasta Firefox y Openoffice.org) funcionen con el entorno multitáctil. Por lo que pudimos aumentar y reducir el tamaño del contenido de la ventana (hacer o deshacer zoom) separando o juntando dos dedos puestos sobre dicha ventana o rotar en el caso de que la aplicación lo permita las imágenes moviendo los dedos en círculo. La respuesta fue inmediata y realmente disfrutamos de las posibilidades del nuevo sistema en este sentido (estuvimos horas jugando con esto).

 

Otra función que experimentamos con el Multitouch inspirada en el iPod y otros sistemas parecidos fue la inercia al hacer scroll de pantalla. Es decir, si pulsamos en una ventana que contiene un documento que ocupa un espacio mayor que esa ventana podemos hacer scroll en todas direcciones solamente deplsazando el dedo sobre la pantalla. Si desplazamos el dedo rápidamente y lo levantamos, el scroll seguirá hasta que pulsemos nuevamente en la pantalla o hasta que llegue al límite del documento. Esto provoca un efecto de inercia muy interesante y bastante útil para listados largos, como en la lista de contenidos del nuevo Media Center (también incluido en la instalación de Windows 7).

 

 

 

El resumen de las primeras impresiones del entorno gráfico es francamente positivo. La combinación de las nuevas posibilidades del entorno Aero con la nueva barra de tareas son interesantes, y mucho más intuitivas de lo que pueda parecer. En ese sentido sí es cierto que en Microsoft se han acercado un poco a los sistemas Mac, ya que el usuario poco experimentado no tendrá problemas en entender cómo funciona el control de estas funciones a los pocos minutos de uso. Mucho más en una pantalla táctil.

 

Como usuarios experimentados de Windows tampoco nos sentimos fuera de lugar. Incluso alguno se mostraba decepcionado de que su manejo fuera tan similar a Vista. Ahí estaba el controlador de dispositivos y el manejo de los programas y de las ventanas es el mismo. Sólo se han añadido nuevas posibilidades que al ser intuitivas sinceramente no molestan. A falta de hacer un estudio estadístico riguroso, la media de personas que se acercaron a la pantalla del IQ800 no tuvieron problemas y encontraron el entorno agradable.

  

Contenido del especial

 

1. Test de Windows 7 beta

2. Instalación y primer contacto

3. Windows 7 y los usuarios

4. Multimedia, gráficos y energía

5. Prestaciones y conclusiones

 

 

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