Vídeo bajo demanda, el futuro

Vídeo bajo demanda, el futuro

Durante el Festival de Cine Sundance que tiene lugar anualmente desde que Robert Redford lo pusiera en marcha en 1980 en el pueblo de Park City, cerca de Salt Lake City, la capital del estado de Utah (EE UU), es habitual que se celebren mesas redondas, conferencias y actos más o menos públicos en los que se debate sobre el cine independiente y el futuro del séptimo arte en general. En esta ocasión, moderado por Kara Swisher, de All Things D, debemos prestar atención a una charla-coloquio llamada “Where do we go form here: icons of de Digital Age”, centrada en el futuro del entretenimiento en la sociedad digital en la que vivimos.

 

Los integrantes del panel de expertos eran Reed Hastings, CEO y fundador de Netflix, Chad Hurley, CEO y cofundador de YouTube, y Jason Kilar, CEO de Hulu, que es una joint venture con NBC Universal y News Corp. en el mundo del vídeo on-line. Cada uno expresó una visión diferente sobre cómo imaginan que los consumidores se acercarán al entretenimiento digital en la próxima década, pero en algo sí coincidieron: los usuarios tendrán el control. Atrás quedaron los días en los que los programadores de TV decidían sobre lo que los televidentes debían ver. Ahora es el usuario el que decide qué, cuándo y cómo ver determinado contenido audiovisual, sin olvidar que también hay más medios para elegir, no sólo la TV. El vídeo bajo demanda será la estrella del entretenimiento digital en los próximos años, y llegaremos a él a través de teléfonos móviles, dispositivos móviles de acceso a la Red, ordenadores personales o incluso el aparato de televisión.

 

 

El modelo de difusión de contenidos lineal que hay actualmente va a desaparecer relativamente rápido“, dice Hurley, quien también habló de que la distribución de contenidos a través de dispositivos móviles será la parte del negocio de YouTube que crezca más rápidamente. Con el mantra de “el usuario elige”, también cree Hurley que decidirá sobre qué publicidad quiere ver.

 

 

La clave, según los tres protagonistas de la charla, estará en ayudar a los consumidores a “descubrir” qué es lo que quieren ver, y aquí nace una posibilidad de negocio importante. Hasting cree que el ejemplo de las películas que participan en Sundance es interesante: “no enamorarán a dos millones de americanos, que es la cantidad mínima que los distribuidores piden para que su difusión sea nacional, pero sí que pueden distribuirse fácilmente (y barato) por la Web, logrando llegar a audiencias muy específicas y por tanto interesantes para muchos anunciantes“. Por su parte, Kilard dijo que “nunca seremos capaces de ofrecer contenido de manera individual“, aludiendo a las herramientas de recomendación de vídeos de las redes sociales, pero es que “Hulu no aspira a ser una herramienta social“.

 

Mirando en su particular bola de cristal, nuestros tres protagonistas consideran que se seguirán ofreciendo soluciones para que los usuarios puedan disfrutar de su ocio en cualquier lugar y momento (crecimiento de las ofertas de banda ancha y acceso inalámbrico), al mismo tiempo que habrá nuevos modelos de negocio, algunos basados en la publicación de la película en DVD y en la Web al mismo tiempo que se hace la premier en los cines.

 

 

Como colofón de la charla-coloquio, Kara Swisher preguntó a los participantes sobre sus gadgets favoritos para el futuro del que están hablando. No hubo coincidencia, pero sí tres sugerencias interesantes: Kilar apostó por Flip Mino, Hasting por la Xbox y Hurley se reparte entre la Wii y el iPhone, sin olvidar que le gustaría contar con un iPod que tuvieran un pantalla mucho más grande. Interesante, ¿no?

 

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