Sony Ericsson C905

Sony Ericsson C905
6 de febrero, 2009

El Sony Ericsson C905 se anunció como el primer teléfono con una cámara de ocho megapíxeles y una óptica capaz de competir con una compacta convencional. Lo hemos probado a conciencia en nuestro laboratorio técnico para ver qué puede ofrecernos. El nuevo modelo de la gama Cybershot incluye todo lo que un usuario avanzado necesita, un diseño elegante y la calidad habitual que ofrece la alianza Sony Ericsson.

 

Desde el momento que abrimos el embalaje del nuevo Sony Ericsson C905 es fácil darse cuenta que está por encima de la media. En caja de cuidado diseño encontraremos, además del teléfono, un cargador, el cable de datos y un cable de auriculares con manos libres. Se agradecen extras como la tarjeta Memory Stick de 2 Gbytes (fundamental para sacar provecho a la cámara) y una práctica correa de muñeca para el teléfono. Todo muy bien presentado y acompañado de un extenso manual  y un CD con software que nos permitirá sacar el máximo provecho de nuestro nuevo teléfono.

 

 

No es un terminal ni pequeño ni ligero aunque sí muy compacto. Sus formas redondeadas y los excelentes acabados le dan un aspecto elegante, sin estridencias. Un plástico de alta calidad recubre la mayor parte del C905, a excepción de unos marcos plateados en los perfiles y dos piezas de metal anodizado en la parte posterior. El resultado es un terminal muy resistente a roces o huellas y con una estética muy lograda.

 

Uno de los puntos débiles más habituales en los móviles con teclado deslizante es su mecánica de apertura y cierre. La del Sony Ericsson C905 está resuelta de manera sobresaliente, presenta la resistencia justa y sin holguras. Además los raíles son metálicos y el cierre está imantado así que podemos estar seguros de que su funcionamiento será siempre perfecto.

 

El mecanismo de la tapa es excelente.

 

La pantalla TFT de 2,4 pulgadas y resolución QVGA (240 x 320 píxeles) es de muy buena calidad, especialmente por su elevado grado de nitidez y contraste aunque es una pena que no sea algo mayor. Cuenta con un recubrimiento especial que la hace muy resistente a golpes y arañazos. Merece la pena destacar lo bien que se ve en exteriores, incluso con luz directa. En este aspecto es el mejor teléfono de la firma que hemos probado.

Debajo de la pantalla encontraremos un pad de ocho direcciones y botones para colgar, descolgar, cancelar y dos de acceso directo para navegar por los menús. El teclado principal es extraplano, muy cómodo de usar y se retroilumina en color azul.

 

Desde la vista superior parece una cámara compacta.

En la parte izquierda veremos el conector de alimentación y la ranura para tarjetas Memory Stick (lamentablemente Sony se resiste a abandonar su tecnología propietaria por la más extendida microSD). Si echamos un vistazo al derecho veremos unos botones muy similares a los de cualquier compacta.

 

El botón de disparar fotos ha resultado una agradable sorpresa: por primera vez encontramos un pulsador cuidado, preciso y con el retorno justo para que tomar una foto sea muy similar a una compacta. Tambien encontraremos otro para controlar el zoom (que ajusta el volumen cuando estamos en modo teléfono), un botón para cambiar entre modos vídeo y foto y otro para ejecutar la galería de imágenes.

 

Se nota que en Sony Ericsson han puesto mucho cuidado en conseguir que cuando hacemos fotografías con el teléfono nos sintamos tan cómodos como con una cámara convencional y en nuestra opinión es uno de los pocos terminales nos permitiran dejar la compacta en casa sin problemas.

 

 

 

Prestaciones e interfaz de usuario

 

El Sony Ericsson C905 tiene todas las características que un usuario avanzado puede desear. El sistema operativo propietario ha sido retocado estéticamente y se mueve con agilidad y fluidez. Es exactamente igual al del Sony Ericsson C902, que analizamos detalladamente en nuestro laboratorio técnico hace algunos días.

 

La interfaz es realmente intuitiva y tenemos todas las opciones fácilmente accesibles sin tener que navegar por interminables menús. Mención especial para la configuración de WiFi, efectiva y funcional como hacía tiempo que no veíamos. También es reseñable que permita ejecutar con soltura varias aplicaciones Java simultáneamente (podemos consultar el correo mientras escuchamos la radio, por ejemplo).

 

 

Como teléfono el C905 es un cuatribanda con HDSPA (3,6 mb/s) que nos proporcionará una calidad de sonido excelente y una gestión de llamadas sencilla pero eficaz. Queremos destacar el volumen del auricular, que cuenta con un nivel máximo más que suficiente para cualquiera. Por alguna razón empieza a ser habitual ver terminales con problemas en este sentido, pero no es el caso del Sony Ericsson que analizamos. Nos deja muy buenas impresiones en este ámbito.

El teléfono tiene un completo gestor de mensajería con multitud de opciones avanzadas. Sólo hemos encontrado el mismo defecto que en el C902: no es posible abrir archivos adjuntos. Aunque podemos solucionarlo adquiriendo alguna aplicación por separado nos hubiera gustado que estuviera incluido de serie. La agenda admite hasta 1.000 registros (con hasta siete teléfonos cada uno) y la sincronización automática con el ordenador es fácil y rápida.

 

Las posibilidades multimedia del Sony Ericsson C905 son notables. Cuenta un reproductor multimedia excelente, con gestor de imágenes, música, radio, vídeos y un lector de fuentes RSS. En este aspecto había poco que mejorar respecto a otros modelos así que en Sony Ericsson se han limitado a optimizar el software y añadir algún retoque estético a la interfaz.

 

Siendo un teléfono con vocación fotográfica merece la pena detenerse en su software de galería de imágenes. Hemos comprobado que funciona de manera impecable y podemos visualizar nuestras fotos de múltiples formas, etiquetarlas, clasificarlas en carpetas, etc. sin que notemos en ningún momento parones o ralentizaciones (incluyendo cuando hacemos zoom o visualizamos una tras otra a pantalla completa). De nuevo un apartado fundamental resuelto con maestría.

Existe otra versión del C905 con este espectacular acabado.

 

 

El Sony Ericsson C905 como cámara digital

El teléfono cuenta con una cámara de 8,1 megapíxeles con óptica Carl Zeiss, autoenfoque y estabilizador de imagen. La resolución máxima de las imágenes es de 3.264 x 2.448 píxeles (cada foto pesa unos 2,5 megabytes).

 

Sony Ericsson ha integrado en la cámara del C905 varias tecnologías que podemos ver en las compactas: detección automática de rostros, medidor de exposición, modo macro, autorrotación, reducción de ojos rojos, etc. Esto permite realizar fotos en casi cualquier circunstancia con resultados notables aunque, evidentemente, los resultados mejoran si las condiciones de luz acompañan.

La óptica Carl Zeiss está protegida por una cubierta deslizante en todo momento, a salvo de polvo, suciedad y arañazos. Al deslizarla activaremos el modo cámara del teléfono de forma automática y veremos iluminados con controles táctiles en el marco de la pantalla.

 

La interfaz es la habitual de otros Cybershot, con multitud de opciones pero fácilmente configurable. La detección de rostros funciona mejor que en el C902, enfocando correctamente incluso cuando la iluminación no es la idónea. El estabilizador de imagen, como suele pasar en todos los teléfonos del mercado, hace lo que puede pero está lejos de lo que podemos ver en una cámara “de verdad”.

 

El Sony Ericsson C905 es capaz de etiquetar nuestras fotos con su posición exacta gracias al GPS integrado. En nuestras pruebas funcionó correctamente aunque debemos advertir que tarda en posicionarse si no estamos en espacios abiertos (además si activamos el A-GPS consume datos, así que hay que tenerlo en cuenta si no tenemos una tarifa plana).

Para las escenas oscuras la cámara cuenta con un flash LED y una luz de xenón de apoyo. En general hace un buen trabajo y nos sorprendió la calidad que obtuvimos en nuestras pruebas. El modo macro enfoca correctamente hasta a 9 cm. del objeto, obteniendo resultados realmente sorprendentes para una dispositivo de estas características.

 

 

Conclusiones

 

El Sony Ericson C905 es uno de los teléfonos más completos que hemos probado. Es complicado encontrarle un punto débil porque es capaz de hacer casi de todo con una eficacia pasmosa. Sin duda, uno de los mejores móviles que podemos encontrar compitiendo de tú a tú con los smartphones en algunos aspectos.

 

El precio del terminal libre son 479 euros, aunque podemos obtenerlo mucho más económico si hacemos un contrato con alguna operadora o nos acogemos a algún programa de puntos. Una excelente opción si buscamos un móvil avanzado con una de las mejores cámaras del mercado. 

 

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