Sony Bravia KDL-40Z4500

Sony Bravia KDL-40Z4500
10 de febrero, 2009

Desde hace tiempo la serie Bravia viene siendo sinónimo de calidad. Con la Sony KDL-40Z4500 la compañía japonesa vuelve a superarse a sí misma y nos trae un televisor de alta definición dotado de la última tecnología. Presentado en la IFA 2008 como el primer LCD que alcanza los 200 Hz, se posiciona como una de las mejores opciones del mercado.

 

El Sony Bravia KDL-Z4500 está disponible en tres tamaños diferentes. En el laboratorio solicitamos el de 40 pulgadas (a nuestro juicio el que mejor relación calidad/precio ofrece) pero la marca dispone de otros dos tamaños, 46 y 52 pulgadas, con idénticas especificaciones técnicas al que analizamos en este artículo.

 

 

 

Diseño y conexiones

 

Sony ha apostado por un diseño clásico, sin estridencias, pero con algunos detalles muy interesantes. El marco que rodea el panel es más grueso que en otros modelos y aunque puede parecer que su acabado es liso, un revisión más detenida revela un estampado con pequeñas motas. La calidad del material es magnífica y muy resistente a polvo y huellas.

 

El grupo de sonido está separado unos centímetros del cuerpo principal por un panel de plástico transparente. El efecto estético es fantástico (parece levitar) y Sony incluye tres cubiertas de color gris, negro y rojo fácilmente intercambiables que nos permitirán integrar el aparato con la decoración del entorno donde lo vayamos a situar. El logotipo de Sony preside el frontal y cuatro indicadores LED están incrustados en la parte derecha del panel transparente completando una estética sobria, pero sumamente elegante.

 

La construcción de la Sony KDL-40Z4500 sólo puede calificarse de sobresaliente. Un ensamblaje perfecto con refuerzos justo donde es necesario denotan que estamos ante un producto de alta calidad. El gusto por lo detalles se vuelve a ver cuando nos dispongamos a transportar el televisor: incluye dos agarraderas ideales para realizar esta operación sin riesgo alguno. La peana queda firmemente sujeta por varios tornillos y la estabilidad del conjunto queda fuera de toda duda. Opcionalmente se puede comprar un soporte para colgarlo en la pared.

 

La parte posterior es todo un desfile de posibilidades de conexión: 3 HDMI, 2 euroconectores, un puerto Ethernet, una salida de audio digital, VGA, componentes, etc. Podemos estar seguros de que no tendremos problema alguno sea cual sea nuestro equipamiento multimedia. La distribución de los conectores es ideal para no tener dificultades aunque usemos todos a la vez.

 

Merece la pena destacar el grupo de conexiónes situadas en el lateral izquierdo (HDMI, componentes, USB y auriculares), fácilmente accesible y muy cómodo para conectar dispositivos “en caliente” como una cámara de vídeo, un lápiz de memoria, etc.

 

 

 

Los menús de control les serán muy familiares a los usuarios de PS3 o PSP porque siguen una estructura similar, siendo sencillos e intuitivos. Todos los ajustes imaginables están disponibles y la configuración del equipo es relativamente simple (siempre es recomendable un buen repaso al manual incluído para aprovechar todas sus posibilidades). Sigue siendo algo pesado llegar a ciertas configuraciones avanzadas, pero es un mal común en la mayoría de televisores.

 

El mando a distancia ha supuesto una pequeña decepción. No destaca por su precisión ni por su ergonomía, con decisiones tan  inexplicablers como rodear la rueda de control de otros botones secundarios que obligarn a mirar si no queremos cometer errores. Sí nos parece sumamente últil que se ilumine en color azul.

 

La tecnología Motionflow 200 Hz

 

Dejando al margen el resto de virtudes tecnológicas del Sony de las que hablaremos con detalle posteriormente merece la pena detenerse con detalle en su gran novedad. Motionflow es un conjunto de algoritmos que consiguen  añadir cuadros a la imagen original, anticipando el movimiento en todas direcciones para crear una sensación de máxima nitidez constante.

Para emisiones a 50 Hz Motionflow añade hasta tres cuadros y en  el caso de contenidos filmados a 24 fotogramas (películas de cine y dibujos animados por ejemplo) la mejora llega hasta a siete imágenes más que suprimen saltos o efectos de imagen borrosa en escenas de acción o transcisiones entre claros y oscuros de forma automática.

El siguiente vídeo aclara de una forma sencilla las bondades del sistema:

 

Nuestras pruebas

Como es habitual, probamos el televisor con los contenidos de todo tipo: televisión digital terrestre, DVD, vídeos en alta definición (con un reproductor de Blu-Ray) y videojuegos (con una PS3).

En general, la calidad de imagen del Sony KDL-40Z4500 es fantástica desde todos los puntos de vista. El Motionflow a 200 Hz funciona bien, pero no es el salto tecnológico que muchos esperábamos (de hecho las diferencias frente a otros modelos a 100 Hz que hemos probado no son espectaculares). Se nota más con unos contenidos que con otros pero creemos que no debe ser un factor decisivo a la hora de decantarse por este televisor. Un ratio de contraste dinámico 80.000:1 y un nivel de brillo excelente (550 cd/m2) ayudan a proporcionar una experiencia visual sin parangón.

 

El negro es el mejor que hemos visto en un televisor LCD. Profundo y nítido incluso en las situaciones más complicadas (películas muy oscuras, trancisiones rápidas de color, etc.), cercano al nivel de algunos plasmas de gama media. Impresionante.

 

En nuestras pruebas con un reproductor de Blu-Ray el equipo de Sony ofrece su máximo rendimiento. Es todo un espectáculo ver contenidos en alta definición con un televisor de estas características. Probamos el modo Motionflow con ajuste mínimo y fue suficiente para reducir saltos en algunas escenas frenéticas de “Las dos torres” o “Casino Royale”.

 

 

Las películas de dibujos animados son una dura prueba para sistemas de interpolación por la cantidad de transiciones presentes con fuertes contrastes de color. Probamos “Ratatouille” con resultados sobresalientes en ajuste medio (incluso algún usuario notará demasiada suavidad con algunos contenidos y optará por configurarlo al mínimo y/o desactivarlo por completo). La Sony KDL-40Z4500 también incluye un modo TrueCinema 24p para amantes de ver cine tal y como fue concebido.

 

Despues de disfrutar de contenidos en alta definición la decepción al probar la TDT es evidente. Se ve bien, pero a años luz de la experiencia anterior (esperamos que no tardemos demasiado en tener más canales de televisión que emitan en HD). El escalado de DVD funciona aceptablemente bien, aunque no es el punto fuerte de este equipo.

 

Nada mejor que un partido de fúbol para comprobar las ventajas de los 200 Hz. Como hemos comentado no nos han parecido demasiado evidentes (siempre comparando con modelos de 100 Hz), pero esto no es obstaculo para ratificar una vez más la excelente calidad de imagen de la pantalla. Afortunadamente los efectos estela brillan por su ausencia.

En el caso de los videojuegos probamos “GT5 Prologue” con una Playstation 3 con resultados, de nuevo, espectaculares. Para mejorar el tiempo de respuesta del panel es absolutamente imprescidible cambiar al modo Juegos/Texto (pasaremos de 16-25 ms. a 0-10 ms.). La parte negativa es que esto desactiva de forma automática el MotionFlow, aunque la experiencia de juego no se resiente en absoluto.

GT5 Prologue es todo un espectáculo en la Bravia.

 

 

La calidad de sonido también pasa la prueba con buena nota. La pantalla Sony KDL-40Z4500 cuenta con dos altavoces de 9 vatios cada uno y un subwoofer de 12 que ofrecen potencia suficiente para una estancia media.

 

El sistema S-Force Front Surround crea una sensación de sonido envolvente sin necesidad de hardware adicional simulando la forma en que el oído humano capta los sonidos. Al no apoyarse en el rebote para crear el efecto funciona en cualquier tipo de estancia aunque, en la práctica obtendremos una experiencia muy superior con un equipo de sonido especializado de gama media o superior.

 

Conclusiones

 

La pantalla Sony KDL-40Z4500 ha dejado huella en nuestro laboratorio técnico y queremos destacar especialmente la calidad de los negros y su excelente rendimiento con todo tipo de contenidos.

El Motionflow a 200 Hz es interesante pero pensamos que no supone una ventaja comparativa real frente a otros equipos de la gama que funcionan a 100 Hz (como el W4500, bastante más económico). El precio oficial se situa en 2.199 euros, aunque es fácil encontrarlo por algo más de 1.500 en varias tiendas on-line.

 

En definitiva, uno de los mejores televisores LCD del mercado, dotado de un panel de última generación. Es un acierto seguro si buscamos, ante todo, calidad de imagen y sonido bajo cualquier circunstancia. 

 

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