Acuerdo Microsoft y Red Hat

Acuerdo Microsoft y Red Hat

Ambas compañías, que compiten en el mercado de servidores, han acordado certificar el sistema operativo de la otra para sus máquinas virtuales, de forma que ambas compañías soportarán este tipo de instalaciones. Puede verse como un paso adelante, por lo menos en el mundo de los servidores, para la interoperabilidad entre el mundo Linux y el mundo Windows que beneficia sobre todo a los consumidores, que reciben mayor soporte.

 

Microsoft anda muy obsesionada en vender las ventajas de la virtualización, tanto que esta obsesión le ha llevado a un acuerdo con la rival Red Hat para certificar sus respectivos sistemas operativos con las herramientas de virtualización del otro. La empresa de Redmond ha comenzado una campaña para convencer a los responsables de informática de que la virtualización puede conseguir grandes ahorros tanto de energía como de espacio en sus centros de datos (es decir: dinero). Según cifras que han dado en una reciente nota de prensa, el ahorro de energía puede alcanzar el 82 por ciento en ciertos escenarios.

La virtualización permite concentrar en unos pocos servidores distintas configuraciones, entre ellas permite la instalación de distintos sistemas operativos para garantizar la compatibilidad de aplicaciones y ahorrar costes eliminando la necesidad de migrar en determinados casos. Uno de los sistemas operativos que los usuarios de Windows Server estaban interesados en virtualizar era el Linux de Red Hat. Pero si querían utilizar este sistema en máquinas virtuales sobre Windows, estos usuarios encontraban el inconveniente del soporte técnico, ya que ambas empresas se lavaban las manos en caso de problemas.

Con este acuerdo, Microsoft certificará los sistemas operativos de Red Hat para su software de virtualización y Red Hat hará lo propio con Windows Server. De esta forma una empresa que tenga un sistema operativo Red Hat funcionando sobre Windows Server o se encuentre en el caso contrario, podrá recibir soporte de ambas empresas indistitnamente. Se trata de un acuerdo que no implica ningún intercambio de información técnica ni traspaso de patentes, ya que el proceso de certificación supone simplemente el que los productos de ambas empresas pasarán una serie de pruebas y serán certificados.

Sin embargo se trata de una maniobra significativa. Por un lado porque con este acuerdo Microsoft da en parte la razón a Red Hat e implícitamente al resto de desarrolladores de Linux en tanto éstos defienden estándares abiertos e interoperabilidad para mejorar la experiencia de los usuarios y proporcionar un mejor servicio. Por el otro porque indica un frente interesante, la virtualización, en el que las grandes empresas de software van a hacer mucho hincapié en este año de ahorro de costes. Eso sí, cada máquina virtualizada será una máquina vendida menos, lo cual son malas noticias para las empresas de hardware. 

 

  • Share This