Primer contacto: Sony Vaio P

Primer contacto: Sony Vaio P
1 de marzo, 2009

Durante la convención que Sony celebró en La Coruña (España) tuvimos el placer de probar el deseado Sony Vaio P, nuevo producto estrella de la compañía. Basado en la plataforma Intel Atom es un producto intermedio entre los netbooks y los ultraportátiles convencionales. En el siguiente artículo comentamos nuestras primeras impresiones sobre el mismo.

El Sony Vaio P enamora a primera vista. En primer lugar, llama la atención su diseño, francamente espectacular y que no pasará desapercibido. Un examen más detenido revela que el logro de Sony va más allá de lo meramente estético: detalles como las bisagras de la pantalla, el cierre magnetico, la sensación de solidez y la calidad en el ensamblaje son aspectos a valorar en una máquina de esta naturaleza. El trabajo de Sony en este punto sólo merece alabanzas por nuestra parte.

La tapa exterior del Sony Vaio P está realizada en plástico brillante de alta calidad, de un tacto magnífico y resistente a las huellas y al roce. Una vez abierto da la sensación que estamos ante algo intermedio entre un smartphone y un netbook, con las dimensiones justas para ser ligero y al mismo tiempo útil a la hora de utilizarlo como herramienta de trabajo. El responsable de producto nos comentaba cómo en las primeras fases del proceso de diseño tenían como objetivo prioritario crear un teclado lo más cómodo posible, y a posterori se añadió la pantalla y resto de elementos sobre esa base. Con un peso de 638 gramos es un gadget ideal para usuarios viajeros.

La calidad de la pantalla -con tecnología de retroiluminación LED- es magnífica aunque es un auténtico imán para las huellas. Su resolución de 1.600 x 768 píxeles permite visualizar dos ventanas con comodidad y leer el texto con una nítidez asombrosa, pero puede resultar demasiado densa para algunas personas (hubo variedad de opiniones entre los medios presentes en el evento). La justificación oficial de la compañía es que era necesario que fuera capaz de reproducir video a 720p (y lo consigue con una fluidez sorprendente).

El teclado es más cómodo de lo que pueda parecer en un primer momento viendo las imágenes. Las teclas tienen el retorno suficiente, la distribución es correcta y al no tener deplazamiento lateral permiten alcanzar una precisión notable a poco que nos acostumbremos a sus dimensiones. Sony ha optado por suprimir el trackpad y colocar un trackpoint, una opción veterana en los portátiles (desde los primeros IBM ThinkPad) que requiere adaptación para sacarle provecho.

No pudimos probar la conectividad 3G (lo haremos cuando lo tengamos en el laboratorio), aunque sí navegamos unos minutos por WiFi sin problema alguno. Cuenta con un software propietario que nos infroma en todo momento de cómo estamos conectados a la red, nivel de cobertura, datos consumidos, etc… Nos llamó la atención que no incluya salida de video (hay que echar mano del la base de expansión). Pensamos que la opción de HMDI integrada hubiera sido ideal para conectarlo fácilmente a una pantalla de alta definición, un proyector…

En el evento pudimos ver toda la gama de colores del Sony Vaio P (junto a todos los nuevos ordenadores que la compañía lanzará en este 2009) y probamos una unidad en tareas más habituales como conectarnos a Internet, reproducir video y música, escribir un documento, etc.

El portátil que probamos venía con Windows Vista Basic como sistema operativo. Aunque es pronto para realizar una valoración completa, sí que nos quedamos con la sensación de que no iba todo lo suelto que debería. El arranque del sistema desde cero es muy lento (superior al minuto y medio) y en cuanto abrimos un par de aplicaciones tuvimos notamos cierta ralentización. Sony comercializa otra versión con disco SSD de 128 Gbytes, que en teoría debería ofrecer un mejor rendimiento pero el precio se dispara hasta los 1.499 euros.

La función de arranque instantáneo XMB (XrossMediaBar) permite acceder muchas funciones útiles en menos de 20 segundos y con la interfaz familiar que ya hemos visto en la PSP o algunos televisores Sony Bravia. Tendremos la posibilidad de enviar mensajes, reproducir música, ver fotos… sin tener que arrancar todo el sistema operativo. Nos pareció un sistema práctico y que solventa en cierta medida la lentitud en el arranque del sistema operativo completo.

Aunque no nos lo confirmaron de forma oficial parece probable que será Windows 7 el sistema operativo que saque el máximo rendimiento a un dispositivo como este (en Engadget ya hicieron algunas pruebas al respecto). Por limitaciones de Microsoft Sony ha tenido que elegir Vista para un equipo que supera las especificaciones base que dictan en Redmond para los netbooks con XP. Cuando tengamos la unidad de prueba elaboraremos una comparativa de rendimiento con las dos opciones.

Llegamos al punto más espinoso del Sony Vaio P, los 999 euros que cuesta. Esperaremos a ver como responde en nuestro banco de pruebas antes de emitir conclusiones definitivas pero sí podemos adelantar que el nuevo producto de Sony es uno de los mejores gadgets que han pasado por nuestras manos en mucho tiempo.

La calidad de construcción, la pantalla, el diseño, el tacto del teclado, prácticamente todos los aspectos del hardware se han cuidado al extremo y de ahí la diferencia de precio frente a los netbooks (más económicos pero lejos del Sony Vaio P en casi todos los aspectos).

¿Merece la pena? Como suele ocurrir con este tipo de productos todo depende del usuario, de lo que necesitemos y de cuánto estemos dispuestos a pagar para conseguirlo. Es evidente que no sera un boom comercial, ni -lamentablemente- está al alcance de todos los bolsillos, pero a nosotros nos parece un gadget de ensueño, un concepto distinto al netbook (de hecho Sony evita ese término intencionadamente) dirigido a un nicho de mercado muy concreto (como ocurre con el MacBook Air, por ejemplo). Estamos deseando probarlo más detenidamente para publicar un análisis a fondo en unos días.

Nota: La puntuación de 7,8 que hemos otorgado al Sony Vaio P es fruto de la breve experiencia que hemos tenido con él por lo que hay que tomarla como una puntuación provisional y no definitiva. Como os contamos, cuando lo tengamos en nuestro laboratorio y podamos someterle a nuestra batería de tests ya publicaremos su puntuación definitiva.

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