El CD cumple 30 años

El CD cumple 30 años
9 de marzo, 2009

Se cumplen tres décadas de la presentación del primer disco compacto por parte de Philips, un lanzamiento que revolucionó el mundo del almacenamiento y que no sólo afectó a la industria musical, sino también a la informática, aunque aún se tardaría algunos años en aplicar dicho formato a nuestros PCs y portátiles a través del llamado Yellow Book, el estándar de Philips y Sony que permitía almacenar datos en los CD-ROMs. 

 

Nada menos que 30 años son los que acaba de cumplir el venerable formato de almacenamiento óptico, que fue presentado oficialmente el 8 de marzo de 1979 por parte de Philips y que desde entonces comenzaría su progresiva implantación como formato de audio sucesor de los vinilos convencionales. Como indican en Gizmodo, los comienzos del formato no fueron fáciles, y tanto Sony como Philips lucharon por la estandarización del formato.

 

 

Fruto de esa colaboración se publicaron los “libros de colores” que ofrecían versiones especiales de los CDs a partir del formato original, como el famoso Red Book que establecía el tiempo de reproducción que era posible almacenar en aquella primera versión (60 minutos) y que también definía el diámetro del disco o la frecuencia de muestreo.

 

El 1 de octubre de 1982 aparecería por fin el primer CD de audio comercial, el disco “52nd Street” de Billy Joel, que se vendió junto con el reproductor CDP-101 de Sony en Japón, y desde ese momento en adelante el formato comenzaría a hacerse más y más popular. El disco “1” de los Beatles fue el más vendido de toda la historia en este formato con 30 millones de copias, un hito que marcó el máximo éxito de un formato que en esta década está empezando a perder claramente cuota de mercado ante otras alternaticas.

 

Obviamente su éxito en la industria musical es tan sólo parte de la historia: la introducción del Yellow Book en 1985 supuso un punto de inflexión en su aplicación a la informática: los lectores de CD-ROM comenzaron a triunfar muy pronto, aunque más relevancia tuvo la aparición del formato CD-R y del CD-RW que permitía escribir y reescribir este tipo de medios una y otra vez para situarlos como el medio de almacenamiento por excelencia durante varias décadas. Hoy en día aún es un formato ampliamente aceptado, y será difícil que veamos un descenso notable de su relevancia en los próximos años.

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