Nokia N79, de todo y más

Nokia N79, de todo y más

El N79 es un teléfono distinto dentro de la familia N de Nokia. Dispone de todas las funciones de sus hermanos mayores, pero su carcasa intercambiable de colores y la inclusión de un juego N-gage pretenden llegar a un público distinto. El objetivo del N79 no son los ejecutivos, sino los usuarios que buscan un móvil completo pero menos serio en aspecto y en prestaciones. Una caja de sorpresas con sus puntos más y menos fuertes.

 

Es difícil encontrar tal concentración de funciones en un teléfono de 320 euros que abarcan todas las posibilidades imaginables de conectividad, GPS, cámara de resolución de 5 Mpíxeles e incluso soluciones imaginativas como el transmisor FM para escuchar música MP3 del teléfono en la radio del coche. El N79 se desmarca de la filosofía de sus compañeros de serie ya desde el diseño. En la caja podemos encontrar carcasas intercambiables de tres colores distintos, para sacar de paseo nuestro N79 cada día con un aspecto distinto. Eso sí, sólo de la parte posterior.

 

 

 

El examinar la calidad de fabricación de este modelo, comprobamos que no se trata de un terminal que transmita sensación de solidez. El teclado es plano, las teclas no sobresalen pero tienen un tamaño generoso y una sensibilidad más que aceptable. En realidad el diseño de la parte frontal es ideal para un teléfono que vaya a estar muchas horas en el bolsillo, así que la adopción del teclado sin teclas que sobresalgan se puede considerar acertado. No está ideado para largas sesiones de escritura, pero cumple su función.

 

 

 

La parte dedicada al ya clásico botón de navegación es generosa y las teclas de función están adecuadamente separadas y ofrecen una excelente sensibilidad. No hemos tenido problemas de navegación ni nos hemos tropezado con las resistencias con las que nos hemos topado en otros modelos de Nokia (algunos más caros). En los juegos es donde el botón de navegación mostró su verdadero talento. Un detalle para jugones que merece la pena destacar.

 

La pantalla tiene un tamaño estándar para este tipo de dispositivos, con una resolución de 240×320 caracteres que permite manejar sin problemas el entorno del sistema operativo Symbian y visualizar fotos y vídeos. La calidad de la pantalla no está a la altura de la del N96, pero mantiene el listón de visibilidad, contraste y calidad de color al que nos tiene acostumbrado Nokia. Alguna dificultad para la lectura en condiciones de luz intensa, pero en su conjunto más que aceptable.

 

 

 

Nos hubiera gustado un tamaño de pantalla un poco mayor para poder disfrutar más de la reproducción de vídeo y el control de las herramientas de edición de fotos incorporadas así como de los juegos. Como hemos mencionado, el modelo probado incorpora el FIFA 2008 y las pruebas de pantalla con esta aplicación se pueden considerar de… adictivas.

 

 

 

En el exterior podemos ver una tecla dedicada para la toma de fotografías y de vídeos además de los altavoces estéreo y la tecla de control de volumen. Los altavoces son dos y se encuentran en la parte superior e inferior del lateral. Su funcionamiento es más eficaz de lo que pudiera parecer. Además del teclado dedicado, el objetivo de la cámara dispone de tapa, un accesorio muy conveniente para proteger el objetivo de la misma. Un detalle más que contribuye a las decisiones de diseño destinadas a que el terminal pueda sobrevivir confortablemente en el bolsillo. La tapa del objetivo es activa, es decir, pone en marcha la función de la cámara en cuanto la abrimos. La óptica es autofocus y dispone de un flash con un LED dual.

 

 

En la misma línea, en la parte superior se encuentra el botón de encendido y el de bloqueo de teclado. Además en este lugar también se puede encontrar la conexión para auriculares. En la parte izquierda del móvil encontramos en un mismo alojamiento la ranura de expansión MicroSD, que dispone de una tapa de plástico para protegerla y la conexión micro USB. Se incluyen tanto cable de conexión USB como tarjeta Micro SD de 4 Gbytes.

 

 

La apertura de la tapa posterior es muy sencilla, y facilita mucho el intercambio de las carcasas. Si observamos la parte interior de las mismas nos encontramos con una sorpresa. Veremos una serie de pequeños conectores metálicos que coinciden con otros conectores en la parte interna del teléfono. Estas conexiones permiten al terminal identificar el color de la carcasa para que el sistema cambie automáticamente el tema gráfico para ajustarlo al color de la carcasa.

 

 

Un detalle que puede parecer banal pero que nos ha encantado es el sistema para liberar la tarjeta SIM de su alojamiento en el interior del teléfono. Junto a la ranura se encuentra una pequeña palanca que permite que la SIM salga sin esfuerzo. Tras años peleando con las uñas para cambiar tarjetas SIM no podemos menos que anotar este detalle como punto positivo.

 

 

 

En lo que respecta al funcionamiento del terminal, nos encontramos una vez más con el probadísimo entorno de trabajo S60 de Symbian con algunos retoques como el gestor de aplicaciones. El acelerómetro incorporado permite pasar del formato normal al apaisado con solo rotar el teléfono, lo que facilita la navegación y el uso de aplicaciones como el reproductor multimedia. No hubo problemas de prestaciones ni errores en el funcionamiento. Sin embargo en la ejecución de juegos encontramos algunos ligeros “tirones” a la hora de representar imágenes en 3D.

 

 

 

 

El reproductor multimedia ofrece una buena calidad de audio y dispone de amplias posibilidades de configuración, incluido el ecualizador y la gestión de la lista de reproducción. Este teléfono dispone de un emisor FM que permite recibir el sonido que reproduce el teléfono desde cualquier radio. Una solución ingeniosa que permite disfrutar de las canciones de nuestro reproductor en la radio del automóvil sin necesidad de cables ni accesorios.

 

 

La función de cámara dispone de las potentes funciones que ya hemos visto en otros modelos de la serie N de Nokia. En este modelo es posible realizar funciones de geotagging, marcando en el fichero de la foto que hemos tomado el lugar donde hemos realizado la toma. También es compatible con los vídeos.  La calidad de las tomas no es demasiado alta y la potencia del flash no permite demasiadas alegrías en ambientes poco iluminados.

 

 

La conectividad es uno de los puntos más fuertes del teléfono. Ofrece tanto WiFi 802.11 b y g como Bluetooth y en el apartado de conectividad para redes de datos incluye tanto GPRS como EDGE y 3G con HSDPA. Podremos aprovechar toda esta conectividad con el navegador incorporado y las herramientas de correo electrónico además de  la recepción de programas de radio por Internet. En lo que respecta al uso del GPS notamos cierto retraso para detectar la señal de los satélites.

 

 

 

El Nokia N79, en sus funciones de teléfono, muestra una calidad a la altura de los otros modelos de Nokia. El audio es de buena calidad y la cobertura excelente. La batería permite hasta cinco horas en conversación y más de quince días en reposo. Durante nuestras pruebas lo cierto es que con un uso normal, el Bluetooth permanentemente activado y navegación esporádica utilizando redes WiFi la batería duró unos cinco días. No ha sido una prueba de uso científica, pero puede dar una idea de la capacidad de la batería.

 

En resumen las capacidades del N79 nos han convencido, aunque con algunas pequeñas lagunas en el apartado de cámara y GPS. Lo que es indudable es que la observación del principio mantiene su validez al completar las pruebas de este teléfono: es difícil encontrar un teléfono con este número de  funciones y con esta calidad con este precio. Una excelente forma de llevar en el bolsillo todas las funciones de un teléfono moderno, sin renunciar al GPS ni a la reproducción multimedia avanzada. En lo que respecta al diseño el veredicto final es que se trata del móvil de la serie N que tiene un aspecto más a… teléfono.

 

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