Toshiba Tecra R10

Toshiba Tecra R10
13 de marzo, 2009

Toshiba goza de muy buena fama en el entorno empresarial. Llevan años ofreciendo equipos robustos, muy fiables y con configuraciones equilibradas que, además, suelen tener una relación calidad/precio fantástica.

 

Como comprobamos en la presentación de la gama profesional de Toshiba la compañía apuesta fuerte por el mercado corporativo. El nuevo Toshiba Tecra R10 es un portátil orientado al usuario de empresa (de hecho hereda varios elementos de la fabulosa serie de ultraportátiles Portégé), pero que no renuncia a una faceta más multimedia cuando se lo demandamos. La nueva gama Tecra refina diseños y aumenta prestaciones al tiempo que conserva todas las virtudes que la han convertido en una referencia en su nicho.

 

 

 

Hecho para trabajar

 

Desde que lo sacamos de la caja el Toshiba Tecra R10 da la impresión de ser un portátil serio y elegante. No veremos detalles estridentes o luces que llamen nuestra atención sino una cubierta gris metalizada muy resistente realizada en plástico y aluminio. El interior sigue la misma línea, con algún detalle cromado como los botones del trackpad y un perfil inferior que se afila progesivamente dando una sensación de ligereza y proporcionando un cómodo reposo a las muñecas al escribir.

 

 

El lector de huella digital está ubicado entre los botones del trackpad.

 

La base es especialmente robusta gracias a su chasis metálico, aportando rigidez al conjunto y garantizando que aguantará los ajetreos de la vida diaria sin problemas. Da igual como lo cojamos, el Toshiba Tecra R10 no presenta puntos débiles en su estructura. Un aspecto secundario en equipos destinados al consumo pero que cobra una importancia vital cuando hablamos de portátiles destinados a usuarios móviles y mercado corporativo.

 

 

La pantalla de 14,1 pulgadas en formato 4:3 está rodeada de un grueso marco plástico de nuevo en pos de dotar de una resistencia mayor al equipo, aunque no sea la mejor opción desde un punto de vista estético. Si bien la mayoría de equipos actuales apuestán por el formato panorámico y pantallas algo mayores, Toshiba ha optado por un punto intermedio entre portabilidad y comodidad a la hora de trabajar durante horas sin que echemos de menos un monitor externo.

Como suele ser habitual en productos de la firma japonesa, la calidad de la pantalla es magnífica. Con una resolución de 1.280 x 800 píxeles y tecnología de retroiluminación LED, los ángulos de visualización son muy amplios, destacando su alto contraste y sobre todo el nivel brillo, que la hacen ideal para trabajar en cualquier entorno, incluso en exteriores o con luz directa.

 

 

 

En el lado izquierdo veremos la salida VGA, un puerto eSATA/USB, uno USB 2.0, salida y entrada de audio y el control de volumen. A pesar de la aparatosa salida de ventilación, el Toshiba Tecra R10 no se calienta demasiado, como comprobamos en nuestras pruebas de laboratorio.

 

La ubicación de la ranura ExpressCard nos parece muy poco apropiada.

 

La unidad óptica de DVD está situada en el lateral derecho, acompañada de una ranura ExpressCard (inexplicamente si colocamos una tarjeta gruesa, como un modem 3G o una sintonizadora, no podremos abrir la bandeja de DVD), otro puerto USB, el conector para Ethernet y la toma de alimentación. Toshiba ha incluido un bótón físico para activar o desactivar la conectividad inalámbrica.

 

El teclado ha resultado ser una agradable sorpresa. El tacto es muy bueno y la resistencia es la justa para escribir con rápidez y precisión sin cansarnos. Es probable que algún usuario lo encuentre demasiado sensible a la flexión pero, en general, no resulta molesto en ningún momento.

 

La distribución es un tanto diferente a lo que estamos acostumbrados. Toshiba ha incluido en el lateral izquierdo tres teclas de acceso directo programables, una para la ayuda y otra para los ajustes de movilidad de Windows. Por ello, el tamaño de las teclas ha tenido que ser reducido ligeramente, y puede suponer una molestia para usuarios a trabajar con un teclado de tamaño estándar pero nada que no se solucione tras unos días de adaptación.

 

 

 

 

Rendimiento y autonomía

 

El Toshiba Tecra R10 cuenta con una configuración potente y equilibrada. El procesador Intel Core 2 Duo P9400, junto a los 4 Gbytes de RAM DDR2 mueven a Windows Vista y las aplicaciones más habituales con agilidad. El sistema operativo arranca en algo más de un minuto (en la media de los equipos portátiles de este tipo que hemos probado).

 

La firma es consciente de la poca penetración de Windows Vista en entornos empresariales y, por ello, incluye la opción de instalar en el equipo Windows XP Profesional con un DVD de restauración incluido en el paquete, con todos los drivers y garantizando que no tendremos problemas de compatibilidad en ningún momento. Una opción a valorar por muchos consumidores.

 

Los resultados de PCMark 05 y PCMark Vantage que evalúan el rendimiento global de la máquina son notables, confirmando que no tendremos problemas ejecutando cualquier aplicación o realizando varias tareas a la vez.

 

 

 

La tarjeta gráfica NVIDIA Quadro NVS 150M cuenta con 128 Mbytes de memoria y ofrece potencia suficiente para ejecutar juegos 3D no demasiado exigentes. Tampoco tuvimos problemas reproduciendo todo tipo de contenidos multimedia. Los resultados de las baterías de pruebas 3D arrojan unas cifras similares a las de una NVIDIA 9200M GS, muy popular en equipos de esta categoría.

 

Hicimos también algunas pruebas de codificación de vídeo (un test revelador sobre el rendimiento de memoria, procesador y disco duro). Codificando un vídeo de 3 minutos a H.264 tardó 53,4 segundos, también una cifra similar a lo que venidos obteniendo en el laboratorio con estas configuraciones.

 

Nos ha llamado la atención el buen hacer de Toshiba en la disipación de calor. El equipo, a persar de su potente configuración, no se calienta excesivamente y sólo la parte superior izquierda supera los 33º tras una hora de funcionamiento. El uso del ventilador es anecdótico y sólo cuando ejecutamos alguna aplicación pesada como los juegos conseguimos que se haga notar.

 

Queramos destacar el magnífico rendmiento de su disco duro. Una unidad propietaria de 160 Gbytes a 7.200 rpm, muy silenciosa y con velocidades de transferencia que alcanzaron los 26,7 MB/s de media (medidos con HDTune Pro) , muy por encima de lo habitual y que aporta un plus de rendimiento al equipo.

 

 

El puerto eSATA también funciona como USB 2.0.

 

 

Como siempre que hablamos de autonomía sometimos al equipo a una prueba con la conectividad WiFi activada para comprobar, en condiciones reales, qué podemos esperar del Toshiba Tecra R10. La batería se agotó en 3 horas y 33 minutos. Sin WiFi podremos estirar la autonomía del equipo hasta las cuatro horas sin mucho esfuerzo pero manteniendo el brillo en niveles medios.

 

Con el exigente Battery Eater Pro no superó las dos horas y diez minutos, pero también es un resultado aceptable, teniendo en cuenta que este software drena la batería rápidamente para medir la calidad de la misma y ver cómo reacciona ante una fuerte demanda de energía.

 

 

 

Conclusiones

 

El Toshiba Tecra R10 es uno de los mejores portátiles profesionales del mercado. Está claro que la compañía sabe lo que sus usuarios demadan y ha mejorado mucho en diseño y construcción. Ahora la gama Tecra luce acabados a la altura de otros productos de la firma y tiene prestaciones suficientes para competir con otros fabricantes de renombre.

 

En el lado negativo algún defecto como la extraña ubicación de la ranura para ExpressCard, o la poco habitual distribución del teclado. Detalles a tener en cuenta pero que no empañan a un equipo muy recomendable.

 

En general, un ordenador muy completo y versátil. Su precio es de 1.584,6 euros (IVA incluido), por encima de la media aunque debemos tener en cuenta la potente configuración, la calidad de acabados, la garantía que ofrece la compañía y el software incluido.

 

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