10 leyes inmutables de seguridad

10 leyes inmutables de seguridad

En muchísimos casos la mejor herramienta de seguridad somos nosotros y nuestro sentido común y en esa línea hace ya tiempo que en Microsoft publicaron una lista de precauciones de seguriidad muy serias pero con sentido del humor. Con el pomposo nombre de “las 10 leyes inmutables de seguridad” recopila una serie de advertencias que, como dice el título, serviran para proteger nuestro ordenador ahora y dentro de muchos años. 

 

La seguridad no es solo cosas de parches, programas o actualizaciones, sino principalmente es un problema nuestro como usuarios. En todos los estudios realizados los descuidos o imprudencias son la principal fuente de las brechas de seguridad, tanto desde el punto de vista del usuario personal como de las empresas.

 

 

Hace ya tiempo que Microsoft reunió en un decálogo las diez directrices o leyes más importantes a observar para proteger la seguridad de nuestro sistema, y con el nombre de Las 10 leyes inmutables de la seguridad colgó el documento de Technet. Vamos a repasar este decálogo que aunque en clave de humor proporciona unos consejos que tenemos que tomar muy en serio.

 

1. Si un tipo malvado nos convence de ejecutar SU programa en NUESTRO ordenador, ya no es NUESTRO ordenador

 

Es otra ley inmutable de la informática: cuando un programa se ejecuta en el ordenador hace lo que el programador le ha dicho que haga, no lo que creemos que tiene que hacer. Por lo tanto, si permitimos que un programa se ejecute en nuestro ordenador tendrá las mismas capacidades de realizar cambios, incluidos los dañinos, que nosotros tenemos como usuarios y los hará según las instrucciones de su programador.

 

 

La analogía del sandwitch nos puede ayudar a entender la situación: si nos encontráramos a alguien desconocido por la calle y nos ofreciera un sandwitch ¿nos lo comeríamos sin más? Pues del mismo modo  descargar y ejecutar sin más un programa no es lo mejor para la salud de nuestro ordenador.

 

2. Si un tipo malvado puede cambiar el sistema operativo de NUESTRO ordenador, ya no es NUESTRO ordenador

 

El sistema operativo no deja de ser un programa más acompañado por un conjunto de ficheros de configuración, que están protegidos pero que a la larga puede ser modificados. Si permitimos cambios en el sistema nuestro ordenador ya no estará bajo nuestro control

 

Las nuevas versiones de Windows advierten en numerosas ocasiones cuando un programa intenta hacer cambios en el sistema o si nos disponemos a dar autorización a un programa para realizar cambios, pero una vez que un programa tiene vía libre no hay nada que hacer. Por eso es importante que nunca ejecutemos programas y les otorguemos permisos si no conocemos su procedencia. Si alguien toma el control del sistema operativo puede hacer cualquier cosa.

 

 

Es como si alguien consiguiera las llaves de nuestra casa. Una vez con ellas podría hacer cualquier cosa incluso sin que necesariamente nos diéramos cuenta. Por eso es tan importante proteger el sistema operativo y por eso los programas de seguridad controlan constantemente que no se hayan producido cambios en los ficheros del sistema.

 

3. Si un tipo malvado tiene acceso físico sin restricciones a NUESTRO ordenador, ya no es NUESTRO ordenador

 

Tomar las mejores precauciones para protegernos de los intrusos que pueden acceder a nuestro ordenador a través de Internet no vale nada si el intruso puede acceder tranquilamente a nuestro ordenador y sentarse a teclear. Es algo que en ocasiones descuidamos, pero un elemento básico de la seguridad. En el artículo de TechNet dan una lista de lo que un “tipo malvado” puede hacer si tiene acceso al ordenador, desde la edad de la piedra a la edad espacial.

 

 

Algunos de los peligros son que puede destruir nuestro ordenador con un martillo pilón, robar el ordenador y pedir un rescate, reformatear el disco, robar el disco duro, duplicarlo, grabar las pulsaciones de nuestro teclado… Las precauciones que hay que tomar aumentan con la portabilidad del PC que utilicemos. No hay que desdeñar los candados o los sistemas de acceso biométricos. No hay que olvidar que un ordenador es un dispositivo valioso, pero lo más valioso son siempre nuestros datos.

 

4. Si un tipo malvado puede agregar programas a NUESTRA página web, ya no es NUESTRA página web

 

El tipo malvado es el que entra en el servidor e intenta cambiar nuestra página web. Conseguirá así extender el contagio de un virus o malware. La responsabilidad de un usuario que mantenga un sitio web incluye controlar que los usuarios de la web no puedan agregar programas y mantener actualizado el software con los parches de seguridad adecuados.

 

En este caso no sólo nos hacemos daño a nosotros, sino que contribuimos al contagio de muchas personas a través de nuestra web.

 

5. Las contraseñas débiles destruyen la seguridad más fuerte

 

Es uno de los eslabones más débiles de la cadena de seguridad. Si para identificarnos utilizamos contraseñas fáciles de averiguar, los sistemas de seguridad que hayamos instalado no servirán de nada. Hay que tener la precaución de que siempre en nuestro sistema el administrador requiera contraseña. Podemos ver cómo crear contraseñas perfectas en nuestro artículo práctico al respecto.

 

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