El reto de los SSOO móviles

El reto de los SSOO móviles

Con el auge de los smartphones, Microsoft creó su propia plataforma móvil, Windows Mobile. Un sistema operativo que parece ha perdido la comba de un mercado cada vez más dinámico y en el que Redmond debe poner mucha más atención.

 

El mundo de los teléfonos móviles se ha transformado tan rápidamente que sólo las compañías más innovadoras han podido lograr estar en lo más alto de este mercado. Aunque muchos terminales incluyen Windows Mobile, esta es hoy por hoy una de las plataformas móviles más obsoletas, lentas y con el interfaz menos atractivo. Por ello, otras empresas como Android, Palm, Apple, RIM o Nokia han adelantado a los Redmond en este terreno. 

 

 

 

De hecho, en el campo de los móviles le está pasando lo mismo que con los servicios web. Sus competidores son más innovadores y continúan sacando novedades adaptadas a públicos concretos – Blackberry para el mundo empresarial – mientras que Windows Mobile sigue siendo la misma plataforma de siempre con un lavado de cara en cada versión pero demasiado inflexible como para calar hondo entre usuarios y fabricantes.

 

Cada vez más consumidores buscan en un smartphone un ordenador de bolsillo que permita realizar las mismas tareas que su equipo. Productos como iPhone de Apple o el próximo lanzamiento de Palm son muestras de por dónde van las tendencias del mercado. Sin embargo, la plataforma de Microsoft es todavía demasiado pesada y lenta como para que un móvil con Windows Mobile se convierta en el futuro ordenador de masas.

 

¿Demasiados proyectos?

 

En las primeras décadas, Microsoft tenía claro su próposito: conseguir que la mayoría de los equipos incorporarán el software de la casa. Sin embargo, poco a poco, y prácticamente conseguida esta misión, sus objetivos se han ido desvaneciendo en una estrategia poco clara y precisa que no tiene ningún sendero concreto.

 

 

Microsoft se ha guiado en muchas ocasiones por la competencia. MSN nació para competir contra AOL. La consola Xbox se lanzó para competir contra la PlayStation de Sony e incluso crearon Zune para quitarle terreno al iPod. También crearon Live.com para competir contra Google y ahora mismo están desarrollando Microsoft Vine para retar a Facebook y Twitter.

 

Estos proyectos son el resultado de demasiadas estrategias en mente. De hecho, esta dispersión de servicios no permite que Microsoft se focalice en una herramienta para poder impulsarla y sacarle partido. Esto, sumado a que ir detrás en el mercado no ayuda demasiado, puede que sea el gran fallo de esta gran corporación.

 

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