SGAE: nuevo escándalo

SGAE: nuevo escándalo
27 de mayo, 2009

Un nuevo escándalo salpica a la Sociedad General de Autores Españoles ante la información publicada por el Heraldo de Aragón, que indica que la organización -recordemos, por ley, sin ánimo de lucro- cobrará un 3,7 por ciento de la cantidad recaudada en un concierto benéfico a favor de niños invidentes, que malviven en una de las regiones más pobres de la India. Es urgente la revisión de la Ley de Propiedad Intelectual, para que estos casos, repetidos, calificados como "la tajada de la vergüenza", no vuelvan a producirse.

El Auditorio de Zaragoza acogerá el fin de semana un concierto benéfico donde el tenor Santiago Sánchez Jericó, la soprano María de Félix y el barítono Luis Romero, unirán sus voces gratuitamente en una gala lírica benéfica, patrocinada por el gobierno de Aragón, una caja de ahorros y la Federación de comercio de Zaragoza.

La recaudación será gestionada por la ONG Asociación aragonesa Amigos del Orfanato Estrella de la Mañana, e irá destinada a ayudar a cien niños, 66 ciegos, de las regiones más pobres de la India. Desde la organización se han mostrado encantados de "un proyecto solidario al que invitamos a acudir a todo el mundo, ya que el dinero de las entradas permitirá mantener y avanzar en los proyectos que esta asociación tiene en la India y asegurar su viabilidad durante varios años", dicen sus responsables.

Hasta aquí lo positivo, cuando surge un nuevo escándalo con la SGAE como protagonista, al conocerse que "en lugar de recaudar el 10% del montante de las entradas cobrará un 3,75%, por tratarse de un concierto benéfico en el que una parte es una representación no registrada". "La generosidad de la SGAE", como era previsible, ha llenado de indignación la Red de redes. La miseria que cobrará, 900 euros, es lo que cuesta mantener en la India una de las escuelas para niños invidentes durante tres meses.

Este caso, lamentable, se une a otro reciente donde en un concierto benéfico para salvar la vida de un niño aquejado con síndrome de Alexander, actuó gratuitamente David Bisbal, y la SGAE cobró un 10 por ciento de la recaudación, 5.000 euros, que han hundido definitivamente el poco crédito que podía tener la sociedad. El comunicado posterior de devolución de dicha cantidad no consiguió calmar los ánimos.

Con ser mayúsculo el escándalo de estos casos, lo peor de todo es que es legal, gracias a la vigente normativa de propiedad intelectual hecha a imagen y semejanza de las sociedades de autor. "Ruindad; mezquindad; tajada de la vergüenza; poner el cazo con su música fúnebre de caja registradora; robo; gente sin escrúpulos; ladrones de guante blanco, buitres carroñeros, impuesto revolucionario" y un sinfín de epítetos aún peores se pueden leer estos días en Internet contra la SGAE.

Es urgente la modificación de la Ley de propiedad intelectual para evitar estos casos, y de paso impedir que la zanja abierta entre los autores y consumidores -principalmente por las actuaciones de las organizaciones que dicen les representan- no se convierta en un abismo insalvable.

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