¿Innova Linux demasiado?

¿Innova Linux demasiado?
22 de junio, 2009

Una interesante reflexión de un periodista técnico revela la situación actual de los entornos de escritorio en Linux. KDE 4 -que ya lleva tiempo disponible- y GNOME 3.0 -que está en pleno desarrollo- quizá se hayan adelantado demasiado a su tiempo. Lo cierto es que las características de estos desarrollos fueron ideadas por los propios desarrolladores, que quizá se han centrado demasiado en sus propias opiniones y no en lo que los usuarios realmente necesitaban. ¿Es Linux demasiado avanzado? 

 

Bruce Byfield realiza un completo análisis de la situación actual en un artículo en Datamation donde revela algunas de las claves que afectan a los actuales entornos de escritorio en Linux. KDE 4 lleva disponible desde enero de 2008, pero este año y medio ha sido para muchos un duro periodo de adaptación desde el venerado KDE 3.5 que para muchos era un entorno de escritorio perfecto para el día a día.

 

 

GNOME ha sido más pausado en su evolución, y en lugar de apostar por el cambio radical que ha supuesto KDE 4 ha ido puliendo defectos y añadiendo mejoras más graduales en sus actuales versiones, pero sus desarrolladores ya están preparando GNOME 3.0, una versión que tendrá como protagonista al componente denominado GNOME Shell que revolucionará -una vez más- la forma en la que los usuarios interactuan con el escritorio.

 

 

Aunque esos conceptos son innovadores y muy interesantes para usuarios avanzados, puede que no lo sean tanto para usuarios finales sin tanta experiencia en este terreno. De hecho, según el artículo de Datamation, puede que no haya razones válidas para estos cambios tan severos. “¿Ha alcanzado el escritorio un punto en el que satisface a la mayoría de usuarios y cualquier cambio de su estado actual se va a observar como una intrusión no deseada en las actividades medias de los usuarios?

 

 

Lo cierto es que los argumentos mostrados son relevantes. Varios desarrolladores y responsables de estas soluciones comentan a menudo lo importante que es provocar una revolución en el escritorio que permita a Linux competir de tú a tú con plataformas como Windows o Mac OS X. Mark Shuttleworth, CEO de Canonical, ha planteado la necesidad como un objetivo de las próximas ediciones de Ubuntu, y también lo ha hecho así el desarrollador Aaron Seigo, uno de los máximos responsables de KDE y que defiende con igual entusiasmo el polémico escritorio social que pronto llegará a KDE 4. 

Sin embargo, esas visiones son demasiado especiales, y puede que no estén precisamente en sintonía con lo que los usuarios necesitan realmente. Características como las que están llegando a los escritorios actuales son interesantes y pueden ser útiles para los usuarios, pero también suponen una fuente de dudas para aquellos acostumbrados a un flujo de trabajo que no quieren cambiar. ¿Es buena tanta innovación, o complica el éxito de Linux en el escritorio?

 

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