Panasonic TX-P42V10

Panasonic TX-P42V10
15 de octubre, 2009

Analizamos una de las mejores opciones del mercado en lo que a televisores de alta definición se refiere. Panasonic sigue convencida en las bondades del plasma y presenta una nueva generación de productos repleta de novedades, encabezadas por los nuevos paneles NeoPDP. Tras la retirada de Pioneer parece que sólo la firma japonesa continúa apostando por el plasma de alta calidad y se convierte en referencia para los usuarios más exigentes.

 

 

 La apuesta por una estética sobria y elegante es todo un acierto.

 

El diseño de la Panasonic V10 supone un cambio radical respecto a lo que vimos en las series de entrada X10 y G10. La firma japonesa opta en esta ocasión por formas angulosas y materiales nobles, destacando el vidrio que cubre la totalidad del panel (resistente a impactos de hasta cuatro julios), sin marcos plásticos y con sólo un reborde de aluminio en la parte superior.

 

La calidad de construcción es notable, destacando una parte posterior más cuidada que en modelos anteriores y el panel de conexiones por su inteligente distribución y solidez que ofrece. Una vez montado sobre la peana el panel se muestra firme y estable, y permite un giro horizontal de veinte grados en ambas direcciones gracias a un excelente sistema rotatorio en la base, dejando siempre fijo el eje para evitar problemas a largo plazo.

 

 

La Panasonic V10 cuenta con un panel NeoPDP que ofrece un nivel de contraste superior (40:000:1, 2.000.000:1 dinámico) y el doble de eficiencia lumínica (se utiliza un nuevo tipo de gas), al tiempo que es más respetuoso con el medio ambiente. Entre otras tecnologías integra Infinite Black, un sistema que optimiza las descargas de las celdas de plasma y elimina el brillo residual, consiguiendo los negros excepcionales que todos los amantes del plasma esperan.

Otra ventaja del nuevo panel es la posibilidad de reducir el grosor del televisor: este sólo ocupa 5,5 cm. en la mayor parte de su chasis, aunque aumenta hasta unos razonables 8 cm según nos acercamos a la zona de conexiones y altavoces.

 

 

Si echamos un vistazo a la parte posterior encontraremos todo un surtido de conexiones que cubren las necesidades de cualquier usuario. Destacamos los 4 HDMI (uno en el lateral), la conexión Ethernet y la ranura para tarjetas SD (el resto de especificaciones se detallan en la ficha técnica adjunta). La clásica botonera con las funciones básicas se oculta tras el lateral izquierdo.

 

 

El televisor que analizamos es uno de los primeros en llegar a Europa con la prestigiosa certificación THX. En la práctica esto significa que encontraremos un modo de visionado que garantiza la máxima calidad de imagen y sonido, sin necesidad de una calibración manual (que podremos hacer si lo deseamos, pero no modificando este modo).

 

 

 

Además el dispositivo incorpora los clásicos modos dinámico, normal, cine y para videojuegos, así como diferentes opciones de recorte y escalado, útiles cuando la fuente no es 16:9 y de alta definición. Todas las opciones son fácilmente accesibles a través de un sistema de menús realmente intuitivo aunque sin ningún cambio respecto a lo visto en modelos inferiores.

 

Como es habitual probamos el televisor en un entorno real, con TDT convencional, DVD, DivX y Blu-Ray. También conectamos una consola de videojuegos Sony Playstation 3 y realizamos pruebas con vídeos especialmente diseñados para comprobar la respuesta de la electrónica ante movimientos rápidos y trancisiones de luz complejas.

Desgraciadamente los usuarios españoles aún no podemos disfrutar de emisiones TDT en alta definición y la señal debe ser escalada así que la electrónica en general y el procesado en particular se convierten en elementos fundamentales en la práctica (al menos de momento) que Panasonic ha resuelto de forma brillante en este televisor.

La TDT se ve razonablemente bien, los modos de recorte están bien implementados y se puede disfrutar de una película o una retransmisión deportiva sin problemas, aunque siempre teniendo en cuenta que es la peor fuente para disfrutar de un panel de esta categoría. Incorpora un sintonizador preparado para TDT de alta definición y gracias a su ranura PCMCIA podremos disfrutar también de contenidos de pago de forma sencilla.

Utilizando DVD y archivos DivX desde un reproductor convencional los resultados son similares, se mantiene el excelente comportamiento en cuanto a procesado de imagen y eliminación de artefactos se refiere aunque quizás se encuentra un punto por debajo en definición respecto a algún modelo de Samsung Edge LED que hemos analizado, fácilmente apreciables en detalles como la ropa, escenas de bosques, tramas, patrones, etc. En cualquier caso insistimos en que merece la pena amortizar la inversión utilizando fuentes de alta definición siempre que sea posible.

 

 

 

Para probar el rendimiento real del televisor utilizamos un reproductor de Blu-Ray conectado por HDMI y la Panasonic V10 no defraudó: negros muy intensos, colores naturales, suavidad exquisita en las transcisiones y una precisión en escenas ocuras impresionante.

El modo THX tiene una calibración impecable y sólo se le puede echar en cara un exceso de nitidez que puede provocar estelas en determinadas escenas. En todo caso es una apreciación puramente subjetiva (y que se puede corregir en ajustes) que será inapreciable para muchos usuarios. La precisión en el color es tal que, si estamos acostumbrados a un CRT o una LED mal calibrada nos dará la sensación de falta de fuerza (incluso puede llevarnos a cambiar al modo cine, más vistoso pero menos real), pero nada más lejos de la realidad: se representan tal y como fueron concebidos.

 

 

El movimiento era uno de los problemas más comentados en la G10 que, de nuevo, Panasonic resuelve a la perfección. La suavidad que consigue es tal que algún usuario purista notará el “efecto telenovela” con determinados contenidos, nada que no se pueda solucionar seleccionando el modo 24p. Disfrutar de escenas de acción sin saltos ni defecto alguno en la imagen es una experiencia realmente fantástica que entusiasmará a los cinéfilos.

No desvelamos ningún secreto al asegurar que jugar en una pantalla de estás características es una gozada. No notamos retardos ni estelas en modo juego y las temidas retenciones no deberían ser un problema (de hecho no vimos ninguna) a estas alturas aunque nunca está demás tener la precaución de no dejar una imagen congelada durante mucho tiempo. Comentar a modo de curiosidad que la pantalla nos avisa cada treinta minutos del tiempo que llevamos jugando.

 

 

 

En cuanto al sonido pocas sorpresas: suficiente para una estancia de tamaño medio, buena respuesta con agudos y medios pero evidente falta de fuerza en graves. Poco más se puede pedir teniendo en cuenta el tamaño, la ubicación y la potencia de los altavoces en un televisor para el que merece la pena invertir en un sistema de sonido de calidad.

Entre las características adicionales merece la pena destacar el soporte para DLNA y VIERA Cast, capaz de mostrar en la pantalla servicios como YouTube, Picasa o Eurosport gracias a una conexión a Internet. Si tenemos otros equipos de la marca agradeceremos la inclusión del sistema VIERA Link, para controlarlos todos desde un mismo mando. No es momento de dar un repaso al detalle de todos los elementos pero recomendamos a los usuarios interesados revisar la web de Panasonic donde encontrarán más información sobre el tema.

 

 

Conclusiones

El Panasonic V10 es uno de los mejores televisores del mercado y puede competir directamente con modelos LCD que cuestan bastante más. Quizás uno de sus rivales más cercanos juega en casa (Panasonic G10) pero pensamos que el modo THX, el puerto HDMI adicional, VIERA Cast y las mejoras en diseño y calidad de materiales compensan la diferencia de precio.

Merece la pena destacar el excelente resultado del panel NeoPDP, su tecnología de última generación a la hora de mejorar la imagen cuando es necesario y unas características adicionales realmente interesantes y que aportan valor añadido. A mejorar algún detalle en el procesado de imágenes SD y quizás un mando a distancia consideramos sólo aceptable. Su precio oficial, 1.699 euros, nos parece muy razonable, teniendo en cuenta sus características y lo que ofrece la competencia más directa en este tamaño.

 

Una magnífica opción para usuarios que busquen imágenes de alta calidad, negros profundos y una electrónica excepcional que,  sin lugar a dudas,  nos ha ofrecido la mejor calidad de imagen que hemos visto en nuestro laboratorio durante 2009.

 

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