Ley británica antipiratería

Ley británica antipiratería
18 de octubre, 2009

Talk Talk, proveedor británico de servicios de comunicaciones e Internet, califica el proyecto de Ley antipiratería del país como “inviable” asegurando además que contradice derechos fundamentales tras la multitud de acusaciones falsas que van a producirse. Para demostrar su argumentación realizó una sencilla prueba descargando archivos desde redes inalámbricas abiertas Wi-Fi. En estos casos los propietarios de las líneas serían los delincuentes y serían desconectados de Internet sin culpa.

Presionado por la industria y organizaciones de derechos de autor, el gobierno británico ha puesto encima de la mesa una propuesta al más puro estilo Sarkozy para –sin proceso judicial- suspender el servicio de Internet a los usuarios reincidentes en la descarga de archivos protegidos por copyright. Los operadores británicos están en contra del proyecto, cuya aplicación, dicen, costará más dinero que las presuntas pérdidas financieras que la industria de la música asegura sufrir por la piratería en el Reino Unido. Decimos “presunta” porque a día de hoy no se ha demostrado que una descarga “ilegal” equivalga a la pérdida de venta de una canción como aseguran.

Además, el alto coste que mencionan las operadoras no es el único problema de la Ley y hay otros más graves que ya hemos mencionado por aquí en otros artículos al respecto. Tal es así que el director ejecutivo del proveedor Talk Talk asegura que el proyecto de Ley es inviable y viola los derechos humanos por lo que seguirán oponiéndose firmemente a cualquier planteamiento que no proteja a los internautas inocentes".

Para demostrar que un internauta podría ser desconectado de Internet bajo “crímenes” que nunca cometió, un responsable de seguridad de la compañía viajó con su coche a una urbanización de viviendas unifamiliares a las afueras de Londres encontrando un alto porcentaje de redes inalámbricas Wi-Fi abiertas y otras con cifrado WEP cuya seguridad puede saltarse en minutos. La descarga y/o compartición de archivos en ellas llevaría a su propietario a ser desconectado de Internet bajo la acusación de delitos que nunca cometió. Un grave problema que se agrava en grandes ciudades con miles de redes inalámbricas tanto abiertas como con cifrados débiles al alcance de prácticamente cualquier internauta.

Un experimento similar fue realizado hace unos meses en Alicante detectando 3.326 redes Wi-Fi en el núcleo urbano, de las que el 60 por ciento utilizaban cifrado WEP y un 19 por ciento estaban totalmente abiertas. Redes fácilmente accesibles y que seguro puedes encontrar en tu mismo edificio. En este caso, si conectas al router del vecino y descargas alguna canción protegida por derechos de autor, bajo la Ley inglesa –también la francesa- el acusado será tu vecino propietario de la línea y servicio de acceso.

A todas luces descabellado ya que será imposible personalizar la imputación y el tema traerá graves problemas legales. Por ello desde Talk Talk apuestan porque la industria desarrolle nuevos modelos de negocio que permitan un contenido más asequible. “En vez de tratar de superar la piratería con una legislación restrictiva y deficiente, la industria del entretenimiento debe centrarse en desarrollar nuevas fórmulas de negocio que conviertan a los piratas en clientes de pago”.

  • Share This