Windows 7 es más ahorrador

Windows 7 es más ahorrador
30 de octubre, 2009

Optimizar el consumo de energía se ha convertido en una asignatura importantísima en un sistema operativo para alargar la autonomía de los portátiles. Windows 7 aporta muchas mejoras para exprimir al máximo su duración. El nuevo sistema operativo de Microsoft ha mejorado el código para consumir menos electricidad, pero también ha colaborado con sus socios tecnológicos como Intel para aprovechar los avances en ahorro de energía, además de diseñar nuevas herramientas de diagnóstico del PC.

Último artículo especial para presentar los avances más relevantes de Windows 7 en el que afrontaremos un aspecto que hace unos años podría tener menor importancia, pero que con el auge de los ordenadores portátiles y más especialmente de los netbooks se ha convertido en un elemento fundamental: el ahorro de energía.

Por razones ecológicas, económicas o simplemente de autonomía, el que el sistema operativo sea capaz de exprimir el máximo de las baterías de un ordenador portátil es un factor muy importante. Windows 7 con respecto a otros sistemas operativos ofrece una gestión más eficaz de los recursos del sistema y un aprovechamiento de la tecnología de ahorro de energía de procesadores y componentes del sistema para aumentar la autonomía.

También, como veremos, optimiza tareas como la carga de servicios en memoria o el arranque del sistema para que nuestro ordenador aproveche al máximo los recursos y no gaste energía de más.

Nuestras pruebas

Para comprobar la eficiencia de Windows 7 en aprovechar la energía, utilizamos cuatro ordenadores portátiles (desde un netbook basado en Atom hasta un "desktop replacement" de 18 pulgadas) con instalaciones de Vista y Windows 7 en particiones separadas. En el caso del netbook, utilizamos Windows XP para la comparación y en el portátil de 18 pulgadas probamos los tres sistemas.

Realizamos tres pruebas: navegación web, reproducción de DVD y codificación de vídeo MPEG 4. El resultado no ha sido homogéneo y ha variado según las condiciones de la prueba, pero sí que puede señalarse una pauta. De media la duración de la batería de los cuatro equipos ha sido un 9% superior con Windows 7 instalado que con Windows Vista. Hay que señalar que en todos los equipos utilizamos perfiles de energía análogos y en el caso de Windows 7 ejecutamos la auditoría de problemas de consumo.

En el caso más extremo, Windows 7 ofreció una autonomía un 14% superior, mientras que en el menor rondó el 5%. Hay que tener en cuenta que la configuración hardware, el tipo de pantalla y el número de aplicaciones instaladas en cada ordenador influyen en las pruebas. Con respecto al XP el resultado fue más igualado, incluso en el caso del netbook XP ofreció un 3% de mejora en autonomía en el apartado de navegación Web.

En los otros casos los resultados fueron similares si no superiores. Notable la mejora que puede conseguirse con la herramienta de auditoría de problemas de energía. En el caso del equipo de 18 pulgadas conseguimos casi 20 minutos de mejora gracias al ajuste de la tarjeta WiFi y de otros componentes del ordenador para que gastaran menos.

¿Por qué gasta poco Windows 7?

Los ingenieros de Microsoft anunciaron hace ya mucho tiempo las mejoras en el aprovechamiento de la energía para Windows 7. Ya en la feria PDC de 2008 se mostraban los adelantos principales que el nuevo sistema iba a aportar frente a versiones anteriores. En la posterior feria WinHEC se mostraron las mejoras concretas al reproducir un DVD. En la demostración realizada se conseguía consumir un 15 por ciento menos que en Vista, la diferencia entre terminar o no terminar de ver una película.

Uno de los factores para conseguir este ahorro es que el código de Windows 7 facilita que los componentes entren de forma más fácil en modo de ahorro de energía. El responsable de hacer que los componentes entren en ese estado es el propio sistema operativo, y con Windows 7 se gestiona de forma más racional y eficiente aprovechando las últimas tecnologías.

Núcleos dormidos y redes en reposo…

Entre otras cosas el sistema detiene los núcleos del procesador que no sean necesarios para la aplicación que estamos utilizando. Se implementa un estado durmiente para las unidades SATA para que consuman aún menos en reposo. En lo que respecta a los puertos USB se reduce la frecuencia del temporizador de mantenimiento y se corta la energía de los mismos si no están en uso. También establece un modo de espera para la red WiFi si no estamos conectados a redes inalámbricas para ahorrar aún más energía.

También se ha ajustado el temporizador del sistema, que se ha modificado a 15,6 milisegundos en vez de 1 milisegundo de Vista. Esto reduce el número de veces por segundo que se ejecutan procesos periódicos ligados al temporizador, por lo que ese tipo de procesos consumirán menos energía. En teoría sólo con este cambio se podría mejorar el consumo de energía en un 10%.

Por otro lado Windows 7 elimina por defecto para ordenadores portátiles los "Wake up Timers", eventos que sacan al sistema del estado de reposo. El único evento admitido es el que advierte sobre el nivel bajo de batería para que guardemos los datos. Los sistemas de sobremesa, sin embargo, seguirán igual. Los archivos abiertos o la actividad en la red no impedirán que el ordenador entre en estado de reposo cuando hayamos superado un tiempo de inactividad a menos que se esté ejecutando una tarea a largo plazo, como la reproducción de un archivo multimedia o un DVD.

Un Windows más rápido = un Windows más ahorrador

También hay que tener en cuenta que muchas de las mejoras para lograr un sistema más rápido, y de las que ya hemos hablado, repercutirán en una mayor duración de la batería . El que el ordenador se inicie de forma más rápida hace que no esté consumiendo energía más tiempo del necesario. También las mejoras del rendimiento en general harán que aprovechemos mucho más el tiempo y que podamos hacer más cosas mientras aguanta la batería.

Otra optimización que repercute en el aumento de la autonomía es la gestión de los servicios. Los que se ejecutan al inicio son menores pues el sistema decide cuáles pueden iniciarse más adelante si es necesario. Algunos de los servicios que se ejecutarán sólo en ciertas situaciones: por ejemplo el servicio Bluetooth sólo se iniciará si está activada la radio o el servicio de BitLocker, que sólo arrancará si se detectan volúmenes creados con esta aplicación. Así la energía se gastará solamente si es preciso.

Otras formas de ahorro

Otras tecnologías que pueden contribuir al ahorro de energía son la gestión por parte del sistema operativo de sensores de luz para ajustar el brillo de la retroiluminación de la pantalla. Aunque antes existían sistemas propietarios, ahora estos sensores se gestionarán desde las librerías del sistema. El sistema también reducirá la luminosidad tras un período de inactividad. Igualmente se ha modificado el funcionamiento de la gestión de energía. Ahora el sistema hiberna automáticamente con el 5% de batería disponible.

En el terreno de la reproducción multimedia, Microsoft ha integrado muchas mejoras consciente de que se trata de una de las actividades que más realizan los usuarios y que consume mucha energía. Por ejemplo se ha implementado un sistema de disminución de revoluciones de los discos DVD mediante una caché de vídeo que permite no acceder al disco tan a menudo. El motor de las unidades ópticas es uno de los componentes que más consumen en los equipos.

Una de las cosas que Microsoft ha descubierto, es que la optimización de consumo de energía por parte de los fabricantes de portátiles deja mucho que desear. Sobre todo por culpa del llamado crapware, software basura del que hemos hablado recientemente. En una gráfica que se mostró en la presentación del WinHEC se puede apreciar la diferencia de consumo de energía entre un sistema recién instalado y otro con la configuración de fábrica. Microsoft, como ya hemos visto, pretende elminar o disminuir la cantidad de este tipo de software en los equipos.

Mejoras en el sistema

Además de las señaladas, el control del consumo del sistema operativo y su gestión también han sido mejorados. Estos son algunos de los puntos clave de las nuevas mejoras:

Control de energía en reposo: Windows 7 dispone de sistemas de control para asegurarse de que el ordenador no está realizando actividades innnecesarias mientras está en reposo. Control de energía activo: El sistema también puede atajar problemas de exceso de consumo de energía con el ordenador en funcionamiento. Windows activa el estado de bajo consumo cuando detecta baja actividad sin necesidad que lo activemos manualmente o que pase un tiempo excesivo.

Diagnósticos: En ocasiones el ordenador está consumiendo más de la cuenta por errores de configuración del sistema. Windows 7 ofrece posibilidades para ajustar estos problemas de configuración que van desde la solución automatizada que ofrece el Centro de Actividades hasta la aplicación PowerCfg de la que ya hemos hablado en la sección práctica de MuyComputer.

Control remoto mejorado: Los administradores de sistemas configuran políticas de uso que ponen automáticamente a los ordenadores en estado de reposo cuando no están en uso. Con Windows 7 es posible editar a distancia esas políticas de uso y permiten aplicar perfiles de consumo de energía a distancia así como configurar los sistemas en red para que se activen al recibir el mensaje pertinente a través de la conexión de red.

Además de este resumen de las nuevas características del sistema, se ofrece un documento en forma de whitepaper para obtener más información sobre el control del consumo en Windows 7.

Ahorro de energía y los nuevos procesadores de Intel

Además de las mejoras dirigidas a meorar el consumo de los equipos estándar, Microsoft ha trabajado estrechamente con Intel para preparar Windows 7 para aprovechar al máximo las mejoras de los nuevos procesadores i5 e i7 de Intel. Hace meses que ambas empresas colaboran estrechamente para conseguir un rendimiento óptimo.

Microsoft e Intel confirmaron públicamente en una rueda de prensa las mejoras energéticas de Windows 7 y los efectos en el hardware. Ambas compañías mostraron dos equipos gemelos ThinkPads T400s, uno con Vista SP2 y otro con Windows 7 y compararon el consumo energético, que fue de 20,2 vatios en el primer caso y bajó hasta los 15,4 vatios en el equipo con Windows 7, prácticamente un 25% menos. Ese ahorro implicaría una autonomía mayor, en particular, 1 hora y 20 minutos más.

Intel ha aclarado que el aumento en la autonomía es debido a la nueva característica implementada en Windows 7, timer coalescing, un sistema software para controlar los periodos del estado del procesador, minimizando los tiempos en estado alto rendimiento, de mayor consumo. Además de ello, Windows 7 ha conseguido sincronizar las llamadas a la CPU por parte de las aplicaciones, lo que se traduce en una mayor eficiencia, menor consumo y menor calentamiento

AMD también consume menos

Microsoft tampoco olvida que el mercado de los procesadores no es cosa de una sola empresa, y recientemente ha publilcadon una actualización del sistema que permite aprovechar mejor la energía también para esta familia de micros. El parche permite aprovechar la tecnología de ahorro de energía de los procesadores multinúcleo de AMD. Se trata concretamente de la compatibilidad con el estado de energía C1E.

Se trata de un estado de energía que permite que el timer del APIC (el controlador de interrupciones) pueda funcionar en un estado de energía más bajo. Esta actualización permite reducir bastante el consumo del procesador. Hay que tener en cuenta que no todos los procesadores de AMD disponen de este estado de energía reducido.

Microsoft en cualquier caso sigue trabajando para publicar parches y actualizaciones cuando sean necesarias para adaptar las funciones de ahorro de energía a las novedades tecnológicas en el terreno del software que vayan surgiendo.

  • Share This