GIGABYTE EX58-Extreme

GIGABYTE EX58-Extreme
16 de noviembre, 2009

La prestigiosa firma GIGABYTE presenta una placa base de altas prestaciones orientada al público más exigente. Basada en la plataforma X58 y diseñada para los Intel Core i7, cuenta con el sistema de refrigeración Silent Pipe 2 para garantizar un gran rendimiento, incluso en escenarios de overclocking. Un producto puntero que entusiasmará a los aficionados que demandan máximo rendimiento en sus máquinas.

 

 


 

 

Basta un somero vistazo a la hoja de características de la placa para darnos cuenta de que el calificativo “Extreme” define perfectamente al producto. La GIGABYTE EX58-Extreme incluye prestaciones impresionantes y una dotación tecnológica de primer nivel que aprovecharán los usuarios con amplios conocimientos de hardware para llevar sus componentes al límite.

El Silent Pipe 2, la Dual BIOS, el soporte triple canal para memoria DDR3 a 2.100 Mhz (hasta 12 Gbytes) o en control de voltaje IC son solo algunas de las características que permiten llevar esta placa mucho más allá de lo que rezan sus especificaciones. En las manos adecuadas estamos ante una de las placas con mayor potencial del mercado.

 

 

Tanto la construcción de la placa como la distribución de puertos es sobresaliente.

 

 

La GIGABYTE EX58-Extreme soporta configuraciones de hasta tres tarjetas gráficas (NVIDIA SLI o ATI CrossfireX) consiguiendo de resoluciones impresionantes y con el máximo nivel de detalle en cualquier título del mercado. 

 

El completo kit incluye, además de la placa base, el manual de usuario y una guía rápida, un CD con drivers y software, puentes para SLI y triple SLI, cables Floppy e IDE, placa de metal de E/S, un PCI bracket eSATA y por supuesto los cables SATA correspondientes y SATA a eSATA.

 

 


 

 

Tanto la construcción como la distribución de la placa es excelente y permite prácticamente cualquier montaje imaginable (coolers de gran tamaño, refrigeración líquida, memorias con dispadores, etc.) con único límite de las dimensiones de la caja en la que la montemos.

 

 


 

La placa dispone de seis bancos de memoria DDR3 que admiten un total de 12 gigabytes. Lo ideal es optar por pares de módulos idénticos para aprovechar el triple canal. Nosotros usamos módulos Kingston HyperX con magníficos resultados.

 
  Detalle de la parte trasera con el botón Clear CMOS.

 

Uno de los aspectos más interesantes del producto es la posibilidad de instalar sistemas de refrigeración líquida sobre el chipset Intel X58, ya que tiene el bloque necesario preinstalado. La placa dispone de dos ranuras PCIe 16x, un PCI de 8x, un PCIe 1x, otra de 4x y dos adicionales y admite configuraciones con tres gráficas, pudiendo dedicar una para cálculo de físicas y obtener la mejor experiencia jugable disponible hoy día.

 

 

 

En la parte posterior encontramos todo un desfile de puertos: ocho USB 2.0, salidas de audio análogica, óptica y coaxial 7.1, dos RJ45 y un  puerto IEEE 1394. El botón para resetear la CMOS permite volver a los ajustes por defectos de forma sencilla, algo muy útil en las pruebas necesarias mientras encontramos la configuración ideal.

 

 

 

Probamos la placa con un procesador Intel Core i7 965, 3 Gbytes de memoria RAM DDR3 de Kingston, dos gráficas ZOTAC 295 GTX AMP! y un disco duro de un terabyte firmado por Hitachi. Los resultados fueron excelentes en rendimiento y estabilidad situandosé un paso por delante de la Intel DX58SO, que también revisamos hace unos meses.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La propuesta de GYGABYTE es una magnífica base para un equipo orientado a videojuegos o tareas muy pesadas, como codificación de vídeo. Acompañada de los componentes adecuados se convierte en una máquina de ensueño, capaz de ejecutar con soltura cualquier título sin renunciar al máximo nivel de detalle. Además siempre podremos ir ampliando sus capacidades gracias a sus amplias dotes de conectividad, amortizando la inversión inicial con el paso del tiempo.

 

Los aficionados al overclocking encontrarán una excelente base para sus montajes, estable y con posibilidad de restaurar los cambios pulsando un botón. Su soporte para sistemas de refrigeración líquida o heatpipe es otro valor añadido que apreciarán los más expertos.

 

En definitiva una placa base espectacular al que sólo podemos achacar su elevado precio, razonable teniendo en cuenta su dotación tecnoogica pero notablemente superior a la media. Recomendable para usuarios avanzados que quieran exprimir al máximo su hardware.

 

 

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