Fedora 12, el análisis

Fedora 12, el análisis
2 de diciembre, 2009

La distribución comunitaria patrocinada por Red Hat es un verdadero ejemplo del soporte de estándares abiertos. Fedora 12 apuesta por la innovación y la filosofía Open Source, con mejoras externas e internas realmente importantes. En esta última edición de Fedora encontraremos de serie la inclusión de controladores abiertos para tarjetas gráficas de NVIDIA y ATI, además de singulares avances en la gestión de paquetes, virtualización, servidor gráfico o sistemas de ficheros.

Hace unos días hablábamos del lanzamiento oficial de Fedora 12, la última de las grandes distribuciones en aparecer en esta hornada otoñal tras las presentaciones de sus tres grandes rivales en este segmento. Nuestros análisis de Ubuntu 9.10, Mandriva 2010 y openSUSE 11.2 demostraron que la competencia está muy reñida, y estos productos siguen caracterizándose por la excelencia.

Es curioso, pero esta nueva edición de Fedora nos ha vuelto a hacer reafirmarnos en la creencia de que por sorprendente que parezca, cada distribución Linux tiene su propia personalidad, y la de cada una de estas cuatro soluciones es especialmente marcada. En Fedora 12 encontramos innovación, vocación Open Source -probablemente, la más abierta de todas, como demuestra su lista de "elementos prohibidos"– y una verdadera obsesión por el control de los detalles.

Fedora 12 no es precisamente una distribución orientada a usuarios noveles: la ausencia de drivers propietarios o de componentes propietarios (Flash, Java, los citados drivers, códecs multimedia ) puede suponer un obstáculo para esos usuarios, que tendrán que superarlo mediante repositorios de terceras partes. En Fedora 12 prefieren presuponer que sus usuarios tienen cierta experiencia en Linux, y no esconden esa filosofía, que se demuestra desde la propia instalación, como veremos a continuación.

Instalación: cuidado con las particiones

El proceso de instalación de Fedora sigue estando protagonizado por Anaconda (en su versión 12.46), un asistente excepcional que nos permite completar la tarea de instalación sin demasiados problemas. Las preguntas que se nos hacen son las tradicionales (idioma, zona horaria, contraseña de root), para luego pasar a un momento algo delicado: el particionamiento.

Esta tarea es probablemente la que más preocupa -y con razón- a los usuarios noveles de Linux, que suelen mantener sus particiones de Windows para ciertas tareas, y que no quieren perder datos con el proceso. Aunque Fedora trata de ayudar en la creación de particiones, su presentación de opciones no es precisamente la más favorable para los menos expertos.

Esto se debe a que en Fedora 12 apuestan por una filosofía de volúmenes virtuales que pueden confundir a los menos expertos, aunque ese concepto tenga sus ventajas. No obstante, la gestión manual de las particiones es casi obligada a no ser que tengamos el disco duro vacío para no equivocarnos a la hora de seleccionar las particiones más adecuadas para nuestro sistema.

En este apartado hay que señalar también que Fedora 12 sigue apostando por GRUB y no por GRUB 2, y eso planteaba un problema: las particiones con sistema de ficheros ext4 no estaban soportadas por GRUB, lo que obligaba a crear una pequeña partición /boot en formato ext3 para solucionar ese defecto.

Las últimas versiones de GRUB -como la incluida en Fedora- solventan ese problema dando soporte a ext4, pero aunque teóricamente ya no es necesario realizar ese pequeño paso de creación separada de /boot, en nuestras pruebas acabamos haciéndolo porque la instalación no se completó adecuadamente cuando intentamos crear directamente una partición raíz (/) en formato ext4 sin más.

Salvo por ese problema, el resto del proceso fue como una seda. Fedora 12 permite preseleccionar paquetes o grupos de paquetes para instalar de serie, y también permite añadir repositorios de terceras partes para que desde el primer momento contemos con todas las opciones, aunque nosotros obviamos esta posibilidad para disponer de una instalación estándar.

Veinte minutos después -el tiempo medio en la instalación de estas distribuciones Linux en un equipo medianamente moderno- terminaba la copia de archivos, lo que da paso a unos últimos pasos en el asistente.

En primer lugar, para la creación de la cuenta de usuario, y luego para el establecimiento de fecha y hora y, como suele ser habitual en Fedora, para el envío de nuestros datos de configuración hardware, lo que hará que entremos en la "lista de usuarios registrados" que han instalado Fedora 12, algo que podemos evitar si así lo deseamos.

GNOME muestra sus poderes

En Fedora 12 llevan ya mucho tiempo apostando por GNOME, y eso se nota en la integración de este entorno de escritorio. En esta ocasión nos encontramos con GNOME 2.28.1, una edición que además ha sido especialmente pulida por los desarrolladores de Fedora, que se han encargado de ajustar distintos parámetros.

El ejemplo a nivel externo es el tema elegido por defecto, Clearlooks, que sustituye a Nodoka -aunque podemos encontrar éste último en los repositorios y en el enlace anterior- y que incluye algunos cambios interesantes en el escritorio, como unos paneles algo más anchos, tooltips también mejorados o un nuevo aspecto para NetworkManager, un componente clave del que hablaremos más adelante.

Estos cambios estéticos -de los que hablaba uno de los desarrolladores de Fedora en el blog oficial– se han realizado para tratar de ajustar aún más el aspecto visual de la distro, pero por ejemplo esos espacios entre los applets y los iconos en el área de notificación se puede recuperar para que tenga el mismo aspecto que en el pasado. Para ello basta con ejecutar las 3 sentencias de gconftool-2 que indican en las notas de la versión, apartado 4.1.4.2.

Esta versión de GNOME se caracteriza por el salto a Empathy en lugar de Pidgin, un cambio que muchos usuarios de este último no comparten, y que pueden resolver instalando Pidgin si así lo desean. Curiosamente en Fedora han eliminado Tomboy de la lista de paquetes instalados de serie -la polémica con Mono sigue coleando- y en su lugar han incluido Gnote, una aplicación en C++ que no obstante ha sido abandonada por parte de su autor y a la que en algún momento tendremos que buscarle una sustituta.

Desde GNOME 2.28.1 controlaremos también el nuevo mezclador de sonido, con un control de volumen mejorado que se beneficia también de las correciones que se han realizado en Pulse Audio, un servidor de sonido que ha tenido una vida "azarosa" con unos comienzos bastante polémicos pero que en los últimos tiempos se ha asentado como un desarrollo muy completo.

Entre los applets presentes está el citado NetworkManager, el gestor de conexiones que es obra de los ingenieros de Red Hat y que se ha convertido en uno de los componentes tradicionales de GNOME. La nueva versión de NetworkManager es excepcional, ya que entre otras cosas ofrece Bluetooth tethering (usa tu móvil 3G Bluetooth como módem 3G), gestión de contraseñas, y que es compatible con el protocolo IPv6.

Pero probablemente su opción más destacada es el soporte de redes móviles, de modo que si contamos con un módem 3G, tenemos serias opciones de poder usarlo sin problemas en Fedora 12, aunque cuidado: los nuevos modelos de distintos fabricantes pueden resistirse un poco.

Innumerables mejoras internas

Mucho más importantes que esas mejoras externas es el hecho de que en Fedora 12 se han cuidado un montón de detalles a nivel internos. El número de cambios es relevante, pero también la profundidad de los mismos, así que trataremos de destacar los más importantes.

Para empezar hay que hablar con especial atención del soporte de controladores Open Source. En Fedora 12 se incluyen los proyectos Nouveau y Radeon HD, que permiten utilizar de serie gráficas de NVIDIA y ATI sin necesidad de controladores propietarios y con un rendimiento más que aceptable, aunque claro está, con limitaciones.

La más clara de todas esas limitaciones la encontramos en el soporte 3D, que es nulo en el caso de Nouveau -todo se andará, aunque la aceleración 2D al menos supera claramente al tradicional driver "nv"- y que es limitado en el caso de los controladores para las ATI Radeon HD 2000, 3000 y 4000. Ese soporte para las ATI es experimental, y para activarlo tendremos que instalar el paquete adecuado (su -c ‘yum install mesa-dri-drivers- experimental’) tras lo cual dispondremos de cierta capacidad 3D.

Sin embargo, si queremos optar a disfrutar de todas las capacidades 3D de nuestra tarjeta gráfica, lo más adecuado será como siempre sacrificar parte de nuestras convicciones por un mundo Open Source y descargar e instalar los controladores propietarios, que no se encuentran de serie en la distribución pero que se pueden localizar gracias al repositorio externo por excelencia de Fedora, RPMFusion -detalles y consejos oficiales, aquí-, que tiene instrucciones detalladas para la instalación de los controladores NVIDIA y de los controladores ATI.

Ese soporte de controladores de NVIDIA y ATI tiene también otro apartado importante. Se trata de su combinación con las mejoras que se han realizado en la tecnología Kernel Mode Setting (KMS), que entre otras cosas permite disfrutar de la potencia del gestor de arranque Plymouth, una verdadera maravilla visual tremendamente configurable y que demuestra sus poderes de forma absoluta en Fedora 12. De hecho, es la envidia de Ubuntu, que adoptará este mismo soporte en la edición 10.04 Lucid Lynx.

Las mejoras gráficas se aprovechan también del nuevo X.org 7.5 con X Server 1.7.1, que entre otras cosas incluye el nuevo X Input Extension 2.0, con el que podremos conectar dispositivos de entrada simultáneos. Esta nueva versión de X.org también permite conectar dos pantallas a nuestro PC de forma que el escritorio de Fedora 12 se extienda a esas dos pantallas en lugar de clonarse, una mejora significativa respecto a versiones anteriores.

Otra característica interesante a nivel gráfico y de interfaz es el soporte multitouch que ya es posible disfrutar en pantallas como las de algunos Tablet PCs y ordenadores en formato All-In-One. Gracias al soporte táctil podremos interactuar con aplicaciones a través de gestos con nuestros dedos, y aunque se trate de una moda que solo es práctica en escenarios muy específicos, este tipo de características siempre son bienvenidas.

El kernel 2.6.31 ha sido muy pulido por los desarrolladores de Fedora, que obviamente toman como base el kernel oficial, pero al que se le añaden y quitan diversos tipos de componentes para afinar su comportamiento en Fedora. La lista completa de cambios está disponible aquí -información no apta para usuarios noveles- y en ella se muestran cosas como el soporte al sistema de ficheros Btrfs, que aún está en fase experimental pero que dejará de estarlo en Fedora 13.

Podremos montar particiones Btrfs en lectura y escritura gracias al curioso parámetro "icantbelieveitsnotbtr" que ya se usaba en Fedora 11 en la secuencia de arranque -ahora la cosa está mucho más madura-, aunque si elegimos esa opción nos arriesgamos a ciertos problemas por el estado de ese soporte. Ese soporte experimental a Btrfs muestra esa vocación innovadora de Fedora, cuyos desarrolladores siguen apostando por algunas características punteras, lo que no impide que se eliminen ciertos aspectos que no consideran lo suficientemente maduros.

Es el caso de los drivers de varios chips Wi-Fi, que no se consideran lo suficientemente estables para su inclusión de serie en la distribución. Es posible instalar controladores Wi-Fi que no encontramos de serie a través de repos como RPMFusion, pero la eliminación por parte del equipo de Fedora 12 demuestra que la estabilidad es otra de las máximas del desarrollo.

Y la optimización, sin duda, es otra de esas bases del desarrollo de Fedora 12. Nos encontramos ante luna versión que ha sido compilada específicamente con las optimizaciones más avanzadas para micros x86 de 32 bits (la versión de 64 bits es más convencional en esto), y de hecho los flags del compilador han sido "-march=i686 -mtune=atom". El primero es notorio porque en las anteriores versiones se compilaba como mucho para i585. El segundo, como habréis adivinado, está orientado a compilarlo todo aprovechando al máximo las optimizaciones disponibles para los Intel Atom, los procesadores de la inmensa mayoría de netbooks.

¡Quiero mis paquetes, presto!

¿Qué sería de una distribución sin un buen sistema de gestión de paquetes? La distribución Fedora ha heredado la dependencia de paquetes RPM de Red Hat, y esa herencia ha hecho que en pasadas ediciones hubiera algún que otro problemilla con la eficiencia de su gestor de paquetes, muy por debajo del fantástico apt-get de distribuciones con paquetes DEB.

Sin embargo, las mejoras en este terreno han sido notables en Fedora 12. En esta versión entra en juego de forma definitiva el plugin yum- presto para la herramienta yum, la interfaz para la instalación de nuevos paquetes en el intérprete de comandos. Este plugin, que ya había hecho su aparición de forma opcional en Fedora 11, muestra ahora todas sus virtudes.

La más clara es el ahorro en las transferencias necesarias para instalar paquetes. Si estamos actualizando paquetes yum-presto se encargará de estudiar las diferencias entre la versión antigua y la nueva para instalar únicamente "las diferencias" entre ambas versiones. Eso permite ahorros de entre un 60 y un 80% del tamaño de las transferencias (¡asombroso!) que además se explican por el uso de la compresión LZMA para los paquetes RPM.

Las mejoras en yum también son numerosas, y la actualización de repositorios y la resolución de dependencias es más rápida y eficaz. En general nos encontramos con un sistema superior al de anteriores versiones, pero que aún sigue perdiendo en su batalla con apt-get, para nosotros la herramienta más pulida a la hora de gestionar todo el funcionamiento de la instalación y eliminación de paquetes de Linux.

Otro componente clave para la instalación y desinstalación de software es PackageKit, el proyecto que ofrece todas sus virtudes en Fedora y que trata de proponer una interfaz universal para esta tarea para que no haya distintas versiones en cada distribución. En Fedora y otras -Ubuntu va un poco por su lado en este sentido con su nuevo Centro de Software de Ubuntu- PackageKit es una referencia, y funciona realmente bien.

De hecho, en esta versión se ha incluido un plugin para Firefox que nos llevará a la página de descarga del paquete necesario cuando se detecte que nos falta algún componente. Por ejemplo, si estamos tratando de ver un archivo PDF y no tenemos un visor, PackageKit "avisará" a Firefox -el navegador por defecto- para que nos redireccione a la descarga del paquete necesario para resolver el problema.

Otros apartados: Multimedia, KDE, virtualización y ahorro de energía

El soporte de códecs multimedia es, como casi siempre que hablamos de Linux, limitado. Las desarrolladores de distribuciones no se quieren arriesgar a problemas de licencias o patentes, así que dejan en manos de repositorios de terceras partes la disponibilidad de paquetes que solucionen el problema.

Es el caso de Fedora, que gracias a RPMFusion o a otros repos permite instalar códecs de audio y vídeo, además por supuesto de otros componentes propietarios que ayudan a sacar más partido de nuestras sesiones, como los plugins Flash para el navegador o la máquina virtual Java.

La instalación de esos códecs propietarios contrasta, eso sí, con la inclusión de serie del códec Theora en su versión 1.1, con nombre en clave Thusnelda. Es un complemento importante para la reproducción de vídeos basados en este códec en futuras versiones de Firefox. De hecho, el soporte de Ogg Theora ya es una realidad en Firefox 3.5 gracias al soporte parcial de la especificación HTML 5 que hace referencia a este apartado.

En el tema multimedia también es relevante la posibilidad de soportar auriculares Bluetooth, y en la compatibilidad con este estándar inalámbrico también se añade soporte para el llamado Bluetooth On Demand, que activa y desactiva la conexión Bluetooth cuando la necesitamos o cuando no la estamos usando, lo que impone una medida interesante de ahorro de energía.

Las mejoras en la gestión de energía también han sido extensivas, como demuestra este documento de la base de conocimiento de Fedora en la que se explican algunas técnicas aplicadas y heredadas de Red Hat Enterprise Linux 5.

Otro apartado a reseñar es el de las mejoras en virtualización. En Fedora 12 encontramos soporte para la característica KSM (Kernel Samepage Merging, también conocido como Kernel Shared Memory) que permite que varias máquinas virtuales compartan memoria virtual. Así, si tenemos 10 máquinas con 1 Gbyte de memoria RAM virtual asignado a cada una de ellas, no será necesario contar con 10 Gbytes de memoria en nuestro sistema para poder lanzarlas todas.

Aunque KDE no es el escritorio de serie en Fedora 12, es posible instalar este entorno de escritorio -concretamente, KDE 4.3.2- en Fedora 12. No obstante, nuestras impresiones no han sido especialmente buenas con KDE, que funciona correctamente, pero que queda claramente atrás con respecto a GNOME 2.28 en esta edición de Fedora.

Consejos prácticos para usar Fedora 12

En nuestras pruebas con Fedora 12 nos encontramos con algunos problemillas como el citado obstáculo del particionamiento o la instalación de los controladores propietarios de NVIDIA, que dieron algún que otro problema que resolvimos con las instrucciones del howto de RPMFusion (atención especial al parámetro que hay que introducir en la entrada de GRUB, "rdblacklist=nouveau"), pero hay algunas carencias más que es conveniente resolver.

Por ejemplo, en Fedora no contamos con soporte nativo de particiones NTFS, algo que se puede resolver fácilmente con el paquete ntfs-3g (con el paquete adicional ntfs-config muy útil para montar esas particiones), pero esta es solo "una de esas pequeñas cosas" que no están incluidas de serie.

Para esta y otras funciones del sistema os aconsejamos dos recursos. En primer lugar, la guía de post-instalación publicada por My-Guides.net, y en segundo, la herramienta Easy Life, que permite instalar un buen rango de paquetes y preferencias "imprescindibles" (controladores NVIDIA, Flash Player, máquina virtual Java, entre otros) de forma realmente sencilla. Esta utilidad nos recuerda mucho a Ubuntu Tweak, y sin duda es una valiosa ayuda para los que no están tan familiarizados con Fedora y quieren evitar posibles problemas.

Fedora Spins, distintos sabores para tu Fedora

No podíamos dejar de lado una de las características más interesantes de Fedora, los llamados Spins que proporcionan versiones derivadas de Fedora 12 que podemos utilizar para distintos escenarios .

Podremos encontrar todos estos Spins en el sitio oficial, en el que por el momento hay 6 spins "oficiales". Entre ellos destaca claramente el de KDE, pero también hay uno con XFCE y otro que está específicamente dedicado a los juegos. Obviamente podremos instalar estos componentes en nuestra Fedora 12 convencional, pero estos Spins hacen muy fácil el trabajo con esas versiones específicas.

En Fedora incluso nos animan a que creemos nuestro propio Spin, que luego podremos utilizar para disponer de una versión de Fedora 12 adaptada a nuestras necesidades. En la página oficial de esta rama de Fedora encontraremos las instrucciones para lograr crear uno de esos "aromas" de Fedora.

Conclusiones

Como habréis podido comprobar a lo largo del extenso análisis de Fedora 12, esta distribución sigue mostrándose como una de las más cuidadas y mimadas por parte de los desarrolladores, que han apostado por un equilibrio entre innovación y establidad.

Sin embargo, volvemos a incidir en el hecho de que no se trata de una distribución especialmente recomendable para usuarios noveles. Sin embargo, si tienes cierta experiencia con Linux y no la has probado, deberías darle una oportunidad, sobre todo si eres fan de GNOME. Fedora 12 es una distribución excelente que además apuesta especialmente por la filosofía Open Source, algo que nos alegra a todos y que alegrará aún más a todos aquellos puristas de esta filosofía.

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