Climagate o montaje negacionista

Climagate o montaje negacionista
8 de diciembre, 2009

Los servicios secretos rusos detrás. Científicos de la Universidad canadiense de Victoria han alertado del intento de robo de datos en sus ordenadores dedicados a investigación sobre el Clima. La noticia llega tras el acceso no autorizado al CRU británico y coincide en el tiempo con la apertura de la cumbre histórica sobre el clima de Copenhague. ¿A quién interesa un escándalo que impida o justifique a los estados adoptar una resolución vinculante, responsable con el cuidado de nuestro planeta? 

 

Representantes de 192 países se reúnen desde ayer en Copenhague con el objetivo de alcanzar un acuerdo vinculante global que reemplace al Protocolo de Kioto, que fije el recorte de emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs).

 

 

Once días de deliberaciones deberían concluir con un nuevo marco que defina las reducciones de GEIs para que el aumento de la temperatura del planeta no supere los 2 grados Celsius, que es lo que recomiendan los expertos del mundo reunidos en el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático(IPCC).
El comienzo de la cumbre coincide con el mal llamado “Climagate”, tras la aparición en Internet de unos archivos que dicen ser documentos internos del CRU británico, uno de los centros de investigación del clima más importantes del mundo.

 

Aunque el CRU admitió accesos no autorizados a sus servidores indicó que no todo el material filtrado es cierto. Aún así los negacionistas sobre el calentamiento global ya apuntan a una conspiración mundial de los científicos para que el daño al planeta producido por la actividad humana se vea como cierto.

 

Los documentos mostrarían (según los escépticos; corrijo, según los interesados) falsedades científicas sobre el Calentamiento Global Antropogénico, que estima los efectos producidos por las actividades humanas en el clima de la Tierra. Un cambio climático innegable según la mayoría de científicos (y para cualquier ser vivo del planeta) que no sólo produce contaminación sino 315.000 muertes anuales, por hambre, enfermedad y desastres meteorológicos, según un informe encargado por el Foro Humanitario Global con sede en Ginebra.

 

 

En otro caso parecido conocido hoy, Andrew Weaver, científico de la Universidad de Victoria, denunció que había habido varios intentos de robo de datos en su Universidad los últimos meses. El científico aseguró que el hecho guarda relación con el intento de los negacionistas que intentan desacreditar el trabajo científico sobre el Calentamiento Global.

 

Algunos medios apuntan evidencias que indican que los servicios secretos rusos estarían detrás del robo de datos. El objetivo claro e irresponsable: Los poderosos consorcios rusos de petróleo y gas estarían preocupados del descenso de venta de producto si se rebajan las emisiones en Copenhague.

 

Un montaje atendiendo a razones espúreas para impedir que se pongan las bases para reemplazar el protocolo de Kioto por el beneficio del planeta y los que en él vivimos. No será fácil independientemente del Climagate, los intereses políticos y sobre todo económicos son de tal envergadura que será difícil lograr un compromiso vinculante. Negar los beneficios de un desarrollo sostenible que no hipoteque a las futuras generaciones es estar ciego o tener un interés desmedido en seguir con el negocio de los combustibles fósiles.

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