Forza Motosport 3

Forza Motosport 3
25 de enero, 2010

“Donde los sueños se conducen”. Con esta sugerente sentencia Turn10 presenta la tercera parte de un videojuego que ha marcado estilo acercando el realismo de los clásicos juegos de conducción para PC a las consolas. Los poseedores de una Xbox 360 están de enhorabuena: a falta de lo que finalmente ofrezca Gran Turismo 5, estamos ante el mejor videojuego de conducción de la presente generación. Forza Motosport 3 es todo un homenaje al mundo del motor que ningún aficionado debería perderse.

 

 

Aunque no se puede negar que Forza Motorsport 3 mantiene una línea continuista respecto al título anterior (tampoco había motivos para hacer cambios drásticos), el estudio de desarrollo ha trabajado mucho en apartados clave como los gráficos, el motor de físicas, el número de coches y circuitos y el modo on-line, ofreciendo un producto completo que marca diferencias respecto a la competencia. Se agradece el interés del estudio por intentar mantener un estilo propio, sin querer imitar a nadie, y proponiendo un concepto de juego con personalidad que ya es plenamente reconocido por los aficionados. Tras muchas horas de conducción os contamos qué tiene que ofrecer el nuevo Forza.

 

Tras la instalación de los dos discos (necesaria para disfrutar de todo el contenido del juego) el cuidado por los detalles salta a la vista desde el menú de opciones, con un diseño exquisito y un narrador que nos guía en perfecto español. Todo está estudiado al milímetro para que cada jugador puede disfrutar de Forza, desde el usuario ocasional que busca una experiencia similar a los clásicos arcade hasta los expertos que ajustan hasta el último detalle de la mecánica o disfrutan personalizando su coche.

 

 

 

 

Ya desde la primera carrera encontraremos un apartado gráfico mejorado respecto a Forza 2 sobre todo en lo que al modelado de vehículos se refiere y la variedad de entornos en los que competimos. Como es norma en el estudio se antepone la fluidez y suavidad del motor gráfico sobre el detalle gráfico, ofreciendo una tasa de 60 frames por segundo en todo momento que transmite sensación de velocidad. El efecto HDR luce con brillantez y la paleta de colores es algo artificial pero muy agradable a la vista. Sólo podemos achacar algo más de trabajo en el apartado de partículas (polvo, hierba, etc), en lo que suponemos supone un sacrificio justo en pos de garantizar la fluidez del motor gráfico.

 

 

 

 

Por primera vez en la saga encontramos la posibilidad de conducir desde una vista interior realista, muy inmersiva pero un peldaño por debajo de lo que vimos en Need for Speed Shift, sobre todo en lo que a texturas se refiere.

 

 

Los escenarios disponibles han ganado en detalles, destacando la perfección de los circuitos reales (no falta ningún templo del mundo del motor) y la originalidad de los ficticios basados en entorno real entre los que destaca el recorrido de la montaña de Montserrat, en Barcelona, y un espectacular recorrido por las escarpadas carreteras de la costa italiana. Lamentablemente, las carreras siempre se desarrollan a plena luz del día y con una climatología óptima, una restricción necesaria por las limitaciones del hardware (y teniendo en cuenta la exigencia del estudio) pero que hubiera aportado algo más de variedad al título.

 

 

 

 

Uno de los aspectos más destacables del juego son las físicas: cada coche se comporta de manera realista y diferente a los demás, se deforman, vuelcan y responden con exactitud a los cambios mecánicos realizados, ofreciendo una experiencia nunca vista en consola. En especial nos ha llamado la atención el cambio de comportamiento al pasar por diferentes superficies, el riesgo de pisar pianos y la dificultad que supone controlar un deportivo de alta gama sin las ayudas electrónicas activadas.

 

Los detalles son tantos que resulta complicado enumerarlos pero sí podemos asegurar que, en conjunto, proporcionan unas carreras realistas y divertidas, en las que el jugador que estudie y domine su vehículo se sentirá plenamente satisfecho. En este espectáculo de exactitud y mimo Turn10 se ha permitido una licencia para favorecer la jugabilidad: las salidas de pista no son en absoluto realistas y frenan el coche de forma artificial para evitar que merezca la pena coger “atajos virtuales”.

Los aficionados al mundo del motor encontrarán un gran aliado en el completo sistema de configuración mecánico que incorpora Forza Motosport 3. Todos los parámetros clave están presentes, los cambios son fáciles de hacer y el sistema ayuda constantemente al jugador indicando las consecuencias de cada acción. Por si fuera poco tenemos cientos de piezas disponible para mejorar nuestros coches, pudiendo convertir un sencillo turismo en una máquina de ganar carreras o hacer curiosos experimentos cambiando la planta motor al completo.

 

En esta opción de nuevo encontramos un guiño de Turn10 a los jugadores que sólo quieren correr: la mejora automática. Con este recurso el propio juego se encarga de comprar y montar las mejores piezas disponibles para el coche, optimizando su rendimiento automáticamente en función de nuestros créditos disponibles.

 

 

 

El modo temporada es el pilar central del juego: comenzando con un turismo de gama baja debemos ganar créditos (dinero en el juego) y experiencia al volante para subir a categorías superiores, tener acceso a pruebas más exigentes y, al mismo tiempo, obtener jugosos premios en forma de mejoras y nuevos coches para nuestro garaje.

 

En el calendario de temporada podemos observar como las carreras se celebran cada varias semanas y en ella sólo competiremos con vehículos de nuestras categoría. Para añadir más diversión podemos participar en otros eventos que nos propone el juego en forma de pruebas organizadas por tipo de tracción, nacionalidad del fabricante, tipo de coche, etc. Hábilmente, Turn10 ha diseñado el sistema de tal forma que siempre elegimos entre tres eventos: uno nos permite competir con nuestro coche y seguir mejorando, otro nos muestra un nuevo circuito y el tercero nos invita a escoger otro coche de nuestro garaje o adquirir uno para competir. El resultado de esta combinación es un modo temporada divertido y adictivo, en el que rara vez repetiremos una carrera y que propone un interesante reto para cada jugador.

 

 

 

El ingrediente que pone la guinda a esta exhibición es la posibilidad de configurar las ayudas del juego según nuestro nivel y en cualquier momento. Así, podemos comenzar con asistentes (el modo fácil es como ir sobre raíles) mientras nos familiarizamos con los circuitos y con los coches para poco a poco ir aumentando el nivel de realismo manteniendo una suave curva de aprendizaje y sin que resulte frustrante en ningún momento.

 

 

 

Forza Motosport 3 dispone de una opción que permite retroceder en el tiempo para corregir nuestros errores de pilotaje. Consideramos que su inclusión puede resultar interesante para algunos jugadores pero no deja de resultarnos extraño que no se pueda desactivar en el menú de opciones (damos fe que es difícil resistirse a pulsar el “botón mágico” tras un fallo).

 

 

 

Una vez al volante (o al pad) las sensaciones que ofrece Forza Motorsport 3 son fantásticas: los coches responden con realismo y jugar sin ayudas (incluso existe la opción de cambio manual con embrague) supone todo un reto incluso para los más expertos. La IA se ha mejorado y nuestros rivales cometen fallos de vez en cuando, evitando la sensación de rivales robotizados que siempre hacen la misma vuelta.

 

Además de diversión para un jugador, el título de Turn10 ofrece un completo modo multijugador en el que, además de competir, los usuarios pueden compartir contenido creado por ellos como coches y configuraciones de tuneo, obteniendo créditos para el juego a cambio. El juego funciona con total fluidez compitiendo contra ocho adversarios de cualquier lugar del mundo aunque echamos de menos algo más de agilidad a la hora de la búsqueda automática de partidas. En cualquier caso recomendamos buscar grupos organizados en Internet y competir en alguna de las competiciones que se organizan entre aficionados.

 

 

 

Conclusiones

 

Forza Motosport 3 supone un importante salto cualitativo para la serie de Turn10 y es, sin lugar a dudas, el mejor juego de coches que podemos comprar para nuestra Xbox 360. Merece la pena destacar su apuesta por el realismo, la ingente cantidad de contenido incluido y las mejoras gráficas.

 

Un título de sobresaliente, accesible para jugadores de todos los niveles y una auténtica joya digital para los aficionados al automóvil. Imprescindible.

 

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