Olympus PEN E-P1

Olympus PEN E-P1
10 de marzo, 2010

La cámara Pen de Olympus fue lanzada al mercado en 1959 con una premisa básica: crear una cámara ligera y compacta muy fácil de usar. Analizamos la nueva Olympus PEN E-P1, el primer modelo de la casa japonesa bajo el estándar Micro Cuatro Tercios que destaca por un exquisito diseño retro, calidad óptica y un manejo muy sencillo. ¿Funcionará esta combinación de estética clásica y tecnología de última generación? Os invitamos a descubrilo en nuestro análisis en profundidad.

Debemos reconocer que teníamos muchísimo interés en probar la cámara protagonista de este análisis, quizá una de las más esperadas de los últimos meses. El primer contacto no defraudó, esta Olympus PEN E-P1 gana mucho en directo: la calidad de construcción, su exquisito toque retro y tamaño compacto (uno de los grandes logros del Micro Cuatro Tercios) la hacen un producto diferente y realmente atractivo.

Olympus presenta su cámara en un atractivo embalaje y acompañada de la batería, cargador, una correa bandolera, cables, manuales y software. Nuestro kit venía con un objetivo M.ZUIKO DIGITAL ED 14-42mm 1:3.5-5.6 de color negro (también disponible en plata). También hay disponible un precioso M.ZUIKO Pancake DIGITAL 17 mm 1:2.8 en color plata, por separado o en kit. También hay disponibles otros kits que incluyen accesorios como el visor óptico o el flash por precios en estan entre 700 y 900 euros.

40 años después Olympus resucita la mítica saga PEN.

La cámara en las manos es algo más pesada de lo que esperábamos, algo que sin duda los usuarios más avanzados soportarán en pos de una mayor estabilidad pero que puede suponer una pequeña decepción para los una gran mejora en este apartado respecto a las SLR clásicas. En todo caso, conviene recordar que estamos ante la cámara con ópticas intercambiables más compacta del mercado.

Uno de los aspectos más interesantes de la Olympus PEN E-P1 es la versatilidad que ofrece su bayoneta Micro Cuatro Tercios, gracias a los adaptadores que permiten usar la amplia gama de ópticas Cuatro Tercios. Esperemos que tanto Olympus como Panasonic (el otro gran jugador de este nuevo nicho) presenten pronto un mayor número de ópticas nativas para Micro Cuatro Tercios sobre todo un teleobjetivo, algún angular y alguna opción fija para fotografía artística.

Es probable que el lector ya haya advertido la ausencia de visor óptico (se vende por separado o con kits de precio superior) y flash integrado, elementos de los que se prescinde para no aumentar el tamaño del cuerpo. La marca japonesa propone utilizar la pantalla LCD de 3 pulgadas, fantástica siempre que no tengamos iluminación solar directa.

La Olympus PEN E-P1 incorpora un sensor de 12,3 megapíxeles y el procesador de imagen TruePicV. A pesar de la dificultad ténica que conlleva resolver con éxito la corta distancia entre el sensor y el objetivo la propuesta de Olympus nos ha sorprendido gratamente: trabaja con soltura hasta 1600 ISO, siempre que la luz acompañe y sólo a partir de 400 ISO el ruido comienza a resultar apreciable. La cámara admite hasta 6400 ISO, un valor que resultará interesante para apasionados del blanco y negro y/o la fotografía artística donde el límite del ruido torerable es más alto.

A pesar de sus guiños al usuario avanzando la Olympus PEN E-P1 también se dirige al público que, sin pretensiones profesionales, busca la calidad y versatilidad de una SLR pero sin complicaciones, y valora la original estética de un producto como este.

La combinación de un menú típico de compactas sencillas con controles manuales avanzados funciona, resulta muy intuitivo y cualquier usuario se hace con ella en unos minutos. La cámara satisface las necesidades tanto de los usuarios que rara vez quitan el "automático" como de amantes de los ajustes en busca de la foto perfecta.

Una de las primeras dudas que quisimos resolver fue el funcionamiento del sistema de enfoque por contraste, usando únicamente el sensor Live MOS. Afortunadamente comprobamos que funciona a la perfección, aunque es justo reconocer que es más lento que las propuestas Micro Cuatro Tercios que comercializa Panasonic. En la práctica, la cámara enfoca automáticamente mucho más lento que cualquier réflex e incluso que las mejores compactas de alta gama que han pasado por el laboratorio.

En un disparo normal la Olympus PEN E-P1 utiliza 11 áreas de enfoque (que podemos seleccionar de forma automática o manual), aunque modos como la detección de rostros lo aumentan a 25, exigen más del procesador y retrasan algo más el enfoque. No es una cámara para disparar sin pensar, pero el retardo no debería suponer una gran molestia para la mayoría de usuarios a los que se orienta el dispositivo.

Realizamos nuestras pruebas con el M.ZUIKO DIGITAL ED 14-42mm 1:3.5-5.6 incluido en el kit que, dejando a un lado consideraciones estéticas, se comportó con solvencia. Solo notamos algunas imágenes algo borrosas disparando con el zoom al máximo y velocidades de obturación rápidas (1/160). Estas son algunas muestras de las fotografías realizadas por nuestra colaboradora Inma Tagle probando algunas de las opciones que ofrece la propuesta de Olympus.

Pensamos que la causa de este efecto son errores en la posición al tomar las fotos con ese objetivo (problema que se agudizará con ópticas más grandes), más sensible a vibraciones que montado en una réflex más grande y pesada (también por tanto más estable). No obstante, resulta curioso observar como el sistema de estabilización no lo corrige (o al menos debería inimizarlo), mientras que en otras configuraciones si resuelve la situación con brillantez.

La Olympus PEN E-P1 permite disparar hasta 1.600 ISO con un nivel de ruido torerable, pudiendo llegar a 2.000 ISO en condiciones de iluminación normales. En términos generales la combinación es exitosa y la propuesta de Olympus nos ha ganado en un par de días: una vez asumidas sus peculiaridades tenemos entre manos una máquina de alta calidad que permite hacer fotos maravillosas.

Entre las opciones de disparo prefijadas nos gustó mucho la exposición múltiple: la cámara realiza dos fotos con diferentes niveles de exposición y las superpone, creando efectos curisoso y ofreciendo posibilidades creativas muy interesantes. Los filtros artísiticos van enfocados al usuario que no va a realizar un procesador posterior con el ordenador o que quiere tener un borrador para un desarrollo posterior. También contamos con opciones de recorte, b/n, sepias, insertar archivos de audio,etc.

Además de tomar fotos la Olympus PEN E-P1 graba vídeo hasta a 720p y 30 frames por segundo. El tamaño máximo de cada archivo no puede superar los 2 Gbytes (unos 7 minutos grabando en HD).

Conclusiones

La Olympus PEN E-P1 es una cámara diferente, con indudable atractivo estético y una versatilidad que la permiten jugar en varios frentes con soltura. Si la apuesta de Panasonic en Micro Cuatro Tercios parece partir de la filosofía SLR, Olympus parece haber creado su PEN desde las compactas, llegando a un punto de encuentro común pero con filosofías diferentes.

No cabe duda que el tiempo mejorará el nuevo estándar pero, a día de hoy, el soporte de ópticas nativas puede ser un hándicap, sobre todo para aquellos que no tienen un inventario en Cuatro Tercios.

A pesar del tamaño compacto los diales de control funcionan a la perfección y, una vez acostumbrados, la cámara se muestra estable en las manos y responde como esperámos en todo momento. Ofrece una calidad fantástica y el objetivo incluido tiene muy poco que envidiar al de cualquier kit SLR.

Esta propuesta no deja de ser peculiar y, como tal, no la consideramos adecuada para todos los públicos. Los aficionados a apuntar y disparar se sentirán decepcionados por la lentitud al enfocar (por debajo de algunas compactas de gama media alta) y, problemente, no le dediquen el tiempo necesario para profundizar en las posibilidades manuales de esta propuesta.

Resulta complicado situar a la Olympus PEN E-P1 en un nicho concreto de mercado y posiblemente uno de sus problemas sea la complejidad de su propósito comercial: intentar agradar al aficionado avanzado al tiempo que ser atractiva para el fotógrafo ocasional.

En cualquier caso la propuesta de Olympus nos deja muy gratas sensaciones en el laboratorio y no deja de ser una compra muy interesante para usuarios que buscan libertad creativa pero no quieren dar el paso a SLR o fotográfos avanzados interesados en el Micro Cuatro Tercios que quieren una segunda máquina compacta y ligera para llevar a cualquier sitio sin las limitaciones de las compactas.

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