Microsoft contra el iPad

Microsoft contra el iPad

El iPad se ha convertido sin duda en todo un éxito, con más de dos millones de unidades vendidas desde su lanzamiento. Ahora acaba de aterrizar en Europa y la expectación es máxima. ¿En qué lugar queda Microsoft frente al iPad? No hay que olvidar que además de rivales tradicionales en el mercado tecnológico, el pastel del iPad de Apple es demasiado jugoso para Microsoft para dejarlo escapar. Vamos a analizar las claves de esta batalla que se libra sobre la superficie de pantallas táctiles.

 

Es un hecho incontestable que el iPad se ha convertido en todo un fenómeno. Nos acabamos de enterar ahora mismo que Apple ha anunciado la venta de su iPad dos millones, con más dificultades para servirlos que para venderlos, desde luego. He de añadir que aunque nuestro probador oficial de productos Apple no me ha dejado tocarlo demasiado (nunca le he visto tan entusiasmado con un producto de Apple hasta ahora) yo mismo he podido constatar que el iPad tiene es toque distinto de los productos de Apple que consigue principalmente dos cosas.

 

Por un lado establece una categoría propia, es más fácil definir al iPad por lo que no es: no es un tablet, no es un MID, no es un lector de e-books, por supuesto no es un smartphone… pero hace un poco de todo eso. Por otro lado el indudable talento para diseñar un dispositivo que te invita a explorar, a mover los dedos sobre su pantalla de forma juguetona y convertir en fácil casi todo además de ese aspecto exterior que identifica claramente a todo producto de Apple. Dicho esto y antes de que saquéis conclusiones, el iPad me parece que es un producto al que le falta bastante camino para ser perfecto (no es ligerísimo, no es rapidísimo, le faltan detalles aquí y allá), pero ha conseguido hacerse su hueco en el mercado, y tiene pinta de ser grande.

 

¿En qué posición coloca el iPad a Microsoft? Repasemos un poco el panorama.

 

 

Netbooks

 

Muchos analistas se han empeñado en colocar al iPad como posible némesis del fenómeno netbook. Aunque hay estudios que parecen apuntar a que podría ser así, en este caso me muestro escéptico. Es posible que en la intención de compra de los usuarios puedan manifestar, como en el estudio de la empresa Retrevo, que prefieren un iPad a un netbook, pero en cuanto prueben un iPad se darán cuenta que son dispositivos que no tienen nada que ver.

 

 

A menos que el potencial comprador quiera un netbook exclusivamente para navegar por Internet o reproducir vídeo, el netbook ofrece características independientes al iPad. Principalmente el precio, mucho menor, el disponer de teclado y la amplia conectividad además de la compatibilidad con aplicaciones Windows. Pero es más la filosofía de producto, en un netbook tiene sentido la instalación de un Office, mientras que en un iPad no, es un dispositivo destinado a usos radicalmente distintos. Es sólo un ejemplo y hay otros, pero es solamente para ilustrar que no creo que los netbook tengan demasiado que temer del iPad y que Microsoft puede seguir tranquilamente vendiendo su Windows 7 Starter como antes.

 

Igualmente es muy posible que a medida que la crisis afloje los netbook se vean fagocitados por portátiles ligeros y de gran autonomía con precios algo más altos pero con pantallas y teclados más grandes sin sacrificar demasiado a la autonomía y portabilidad, pero esa es otra historia y son buenas noticias para Microsoft, pues son Windows 7 más caros que los Starter. Así que no hay duda que veréis a Microsoft promocionar con pasión los portátiles con arquitectura ULV (bajo voltaje) frente a los netbooks.

 

Así que en el enfrentamiento iPad vs netbook mi opinión es que están en frentes de batalla distintos.

 

 

Tablet PC

 

Aquí la batalla es algo distinta y sí que hay puntos de “fricción” entre iPad y tablet, principalmente porque se usan de forma parecida. En primer lugar Microsoft no va a presentar la batalla del hardware (una vez muerto Courier, QDEP), eso le tocará a empresas como NVIDIA con su plataforma Tegra 2 y a Intel con sus procesadores de bajo consumo, y parece que en ese aspecto puede haber competición. Pero está la gran batalla de las especificaciones y del sistema operativo, ya que una de las grandes virtudes del iPad (como he dicho) es la del interfaz de usuario. En el apartado del sistema operativo Microsoft pone sobre la mesa Windows 7 y Windows 7 embebido (adelgazado, podríamos decir). Ballmer ya nos bajó de la nube al declarar que no está previsto desarrollar Windows Phone 7 para su uso en tablets (aunque Google no le hace ascos a esta adaptación para su Android ni mucho menos). Lástima porque tenía una pinta estupenda.

 

 

¿Qué armas puede poner encima de la mesa un Tablet basado en Windows? En primer lugar un Tablet PC basado en Windows que está bien diseñado (habrá que verlos) tiene la posibilidad de hacer todo lo que hace un iPad (quizás no también como un iPad) y además todo lo que hace un netbook. Es decir, en un tablet-pc sí tendrá sentido instalar un Office. Esto nos trae a una de las grandes cuestiones sobre el iPad: ¿tiene sentido como herramienta profesional? La respuesta es depende. Como herramienta todoterreno, es decir, como sustituto de un portátil de empresa es evidente que no. Si solamente necesitamos estar conectados entonces puede ser una buena herramienta.

 

Eso no quiere decir que los tablet-PC no vayan a plantar cara al iPad como dispositivos de entretenimiento. Hay que recordar que Windows tiene una larga trayectoria como plataforma de juegos y que Windows 7 ha mejorado mucho como soporte de reproducción multimedia. Quizás el talón de Aquiles de los tablet con Windows 7 sea el entorno de usuario. Aunque Windows 7 ha aportado muchas mejoras y es perfectamente utilizable con una pantalla multitáctil, no está pensado en origen para este uso.

 

 

Sin embargo empresas como HP paliarán esta desventaja con sus propios entornos y en compensación el usuario se encontrará en un ambiente familiar, el “Windows de toda la vida”. En cualquier caso en el terreno de los tablet va a haber batalla en varios frentes, con Android, Chrome-OS e incluso el WebOS de Palm (recientemente adquirida por HP) dando guerra. Será el campo de batalla donde el iPad tendrá que combatir, aunque insisto que no es un dispositivo que pueda compararse realmente con un tablet.

 

Un problema que puede surgir a los tablet basados en Windows es el de las especificaciones técnicas, y más concretamente el tamaño, el peso y la autonomía. El caso paradigmático es el del HP Slate. Los propios responsables de HP mostraban en una tabla cómo este tablet (del que aún no se sabe si saldrá o no a la luz) perdía precisamente en este campo por culpa de la “voracidad” tanto del procesador como del propio Windows.

 

Sin embargo es un problema de ingeniería que otros fabricantes parecen haber superado. En el Computex Asus está paseando ahora mismo sus EeePad basados en Windows 7 y Windows 7 embebido con pantallas de 12 y 10 pulgadas y autonomía de hasta 10 horas. Todo a precios realmente competitivos. MSI, Acer, Lenovo y otras también van mostrando sus prototipos de tablet para aprovechar el rebufo del iPad. ¿Se puede entonces construir un buen tablet-pc que compita con el iPad basado en Windows 7? Es pronto para decirlo, pero todos los indicios apuntan a que sí.

 

Y esta, la del precio, es una de las batallas realmente importantes que desde siempre han marcado la posible ventaja de los PC frente a Mac. Es decir, frente al glamour y al savoir faire lo mejor… son las rebajas.

 

 

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