ATI Radeon HD 5550

ATI Radeon HD 5550
19 de julio, 2010

La última propuesta de ATI en llegar a nuestro laboratorio va enfocada hacia el usuario que quiere un rendimiento superior al de soluciones integradas, pero no necesita potencia gráfica para ejecutar videojuegos exigentes y busca una solución económica. La XFX ATI Radeon HD5550 se presenta como una solución intermedia para un mercado muy competitivo, con novedades cada poco tiempo y precios en constante evolución. Analizamos la ATI Radeon HD5550 ensamblada por XFX en MuyComputer.

Ficha técnica

XFX presenta la tarjeta en un sencillo kit que incluye una guía rápida de instalación, un escueto manual de usuario (en inglés) y un CD con los drivers de ATI. Con un PCB de 163 mm. y casi 250 gramos de peso es una tarjeta compacta, que sólo necesita un slot y es válida para prácticamente cualquier chasis a excepción de alguna caja destinada a montajes HTPC que demanden una gráfica de perfil bajo.

Basada en el chip gráfico ATI Radeon HD 5550 y con 1 Gbyte de memoria DDR2, estamos ante una solución que no puede ofrecer rendimiento gráfico extremo y apuesta por la siempre interesante combinación de prestaciones, consumo contenido y precio atractivo. Estas son las especificaciones técnicas más relevantes de la tarjeta analizada.

 

– Procesador gráfico basado en el núcleo Redwood LE a 550Mhz y con tecnología de 40 nanómetros.
– Fillrate de 4,4 GPixels/s y 8,8 GTexels/s
– 1Gbyte de DDR2 de 128 bits
– Memoria a 1.000 MHz con un ancho de banda disponible de 16 GB/s
– 320 Stream Processors (Vertex Shaders y Pixel Shaders)
– 8 unidades ROP.
– Soporte por hardware para DirectX 11 y SM 5.0
– Compatible con ATI EyeFinity

Examinando la superficie de la tarjeta encontraremos un amplio sistema de disipación sobre el chip gráfico y un ventilador de 60 mm. encargado de regular la temperatura. En la parte posterior encontramos salidas VGA estándar, DVI y HDMI.

Como siempre, probamos la gráfica con nuestros tests sintéticos de referencia y un surtido de videojuegos exigentes para verificar su rendimiento en entorno real. Este es el equipo utilizado para la prueba:

– Procesador AMD Phenom II X6 a 2,8 GHz.
– Placa base 890GX AM3.
– 4 Gbytes memoria DDR3 Crucial.
– Disco duro Western Digital 1 Tbyte, 7.200 RPM.
– Windows 7 Ultimate.

La propuesta de ATI consiguió 4.821 puntos con 3DMark 06 (1.280 x 1.024, valores por defecto) y 2.102 con 3D Mark Vantage (1.280 x 1.024, performance) demostrando que queda lejos de las últimas propuestas de la firma para su gama media. La XFX ATI Radeon HD 5550 consiguió ejecutar todos los juegos que probamos aunque, como cabía esperar, en cuanto subimos la resolución a 1.680 x 1050 (prácticamente un estándar hoy día en sistemas de escritorio) la caída de frames es notable.

A modo ilustrativo comentar que obtuvimos una tasa (siempre a 1.680 x 1.050, configuraciones por defecto) de 23,9 fps en Resident Evil 5, 31 fps con Call of Duty: Modern Warfare 2, 11 en Call of Juarez y 12,8 disfrutando de Crysis. Aunque con resoluciones menores y ajustando detalles se podrían maquillar estos resultados es evidente que no estamos ante una tarjeta destinada a usuarios que pretendan ejecutar videojuegos modernos.

También teníamos interés en probar qué tal se comportaba la propuesta de ATI con vídeo en alta definición, pensando en un posible uso como solución gráfica para sistemas HTPC. Su reducido consumo, ausencia de problemas de temperatura y un tamaño contenido la hacen interesante para este cometido. Los resultados fueron satisfatorios y la tarjeta se encarga del trabajo liberando de carga al procesador para otras tareas aunque, en nuestra opinión, ya que renunciamos a potencia 3D merece la pena optar por soluciones con dispación pasiva (hay ensambladores que ofrecen este mismo chip sin ventilador).

Conclusiones

La XFX ATI Radeon HD 5550 es una tarjeta gráfica básica especialmente indicada para escenarios donde los videojuegos no son una prioridad. Si queremos una solución superior a los chips gráficos integrados, con salida HDMI (existen modelos con DisplayPort) y que ofrezca potencia suficiente para ejecutar ocasionalmente videojuegos poco exigentes o clásicos que no demande gran potencia de cálculo puede ser una alternativa interesante. Más allá de los videojuegos, la propuesta de ATI es un apoyo para aplicaciones que aprovechen la GPU para tratar imágenes, codificar vídeo a nivel doméstico, reproducción de contenido multimedia, etc.

La tarjeta analizada tiene un precio aproximado de 85 euros. Existen versiones con más memoria, diferentes salidas de vídeo o diseño de bajo perfil, con poca variación de precio.

 

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