ARM, MS y el futuro de Windows

ARM, MS y el futuro de Windows

Una de las noticias sorpresa del mes ha sido sin duda que Microsoft ha licenciado la tecnología ARM de procesadores. Una familia de chips que están en el corazón de muchos smartphones actuales tanto en forma de procesadores vendidos directamente por ARM como por versiones desarrolladas precisamente a partir de licencias, como el Apple A4 o el Snapdragon de Qualcomm. La gran pregunta es ¿qué va a desarrollar Microsoft con esta licencia y qué significa todo esto para el mundo Windows?

Hace unos días dimos la noticia de que Microsoft licenciaba la tecnología ARM para la fabricación de procesadores, un camino que antes recorrieron NVIDIA, para el desarrollo de Tegra, Apple, para producir el procesador A4 de iPhone 4 e iPad, y Qualcomm para su SnapDragon, que se puede considerar uno de los procesadores estrella del mundo Smartphone.

No se han dado detalles sobre el acuerdo y la información oficial por parte de Microsoft es que con esta licencia "se tendrá un acceso más cercano a la tecnología ARM". Sin embargo son muchos los expertos que sacan conclusiones sobre el acuerdo que van más allá de mejorar el conocimiento de la arquitectura ARM por parte de Microsoft.

Lo primero que hay que decir es que Microsoft y ARM ya colaboran estrechamente. De hecho ARM es la arquitectura exclusiva para sus productos Windows Phone y NavReady y además colaboran en desarrollo de productos basados en Windows embebido. Por lo tanto habría que analizar en qué puede consistir ese "acceso más cercano" a la tecnología ARM que sea más importante del que ya tienen.

Una de las teorías que se plantean es si Microsoft está estudiando el desarrollo de su propio procesador basado en ARM como hicieran otros competidores anteriormente. Algunos aventuran que es el primer paso para que Microsoft se decida finalmente a desarrollar sus propios teléfonos móviles y/o tablets que compitan con el iPad.

El movimiento iniciado con el desarrollo de Windows Phone 7, una plataforma más cerrada y mucho más controlada que los anteriores Windows Mobile, podría marcar este camino y complementarse con el desarrollo de un procesador propio. De esta forma Microsoft tomaría la senda marcada por Apple de productos en los que controlaría tanto el hardware como el software. Queda por ver si Microsoft competiría entonces con otros fabricantes de dispositivos Windows Phone 7 o los fabricaría en exclusiva.

En cualquier caso no parece que esto vaya a ocurrir con esta generación de Windows Phone. Si realmente el proyecto de Microsoft es el de fabricar teléfonos y tablets basados en Windows Phone es posible que sea el resultado de un desarrollo que culminará con Windows Phone 8. En el caso de los tablet también se especula con que el proyecto Courier no esté muerto del todo sino que simplemente se ha cambiado de rumbo y que un procesador de Microsoft basado en ARM pueda ser el primer paso.

¿Por qué Microsoft querría fabricar sus propios dispositivos basados en su propio procesador? Por varias razones, pero principalmente por un tema de márgenes. El modelo de negocio de Windows para PC es muy distinto que el de Windows Phone. Los márgenes en el caso de los móviles son muy estrechos y cada vez lo serán más con la gran competencia que se presenta en el mercado.

En este caso y al tener que enfrentarse a una solución en la que el fabricante del teléfono integra su propio sistema operativo (Apple pero también Samsung) y otras en las que el sistema operativo es gratuito (Android de Google) conseguir que sea rentable un sistema operativo para móviles significa vender muchos millones de terminales. Y eso tampoco es fácil, porque no depende solamente de lo buena que sea la plataforma, sino del esfuerzo de fabricantes y operadoras.

Es posible que Microsoft se haya mirado en el espejo no solamente de Apple con su iPhone, sino de un producto de la propia división de entretenimiento y dispositivos: la Xbox. Es un ejemplo en el que Microsoft controla el desarrollo del hardware y del software por lo que controla la experiencia de usuario además de mayores márgenes.

Otras teorías quieren ver en este contrato una posible maniobra para extender el próximo Windows 8 a plataformas basadas en ARM. La teoría no es trivial, Windows 7 se ha demostrado un excelente sistema operativo incluso para los netbook, pero la plataforma X86 presente en estos y en el resto de PCs con Windows está compitiendo en desventaja con los dispositivos basados en ARM en mercados como los tablet pequeños o slates y los smartphones.

El desarrollar una versión de Windows 8 en ARM permitiría a Microsoft extender la plataforma a más dispositivos con menos consumo y un tamaño reducido e incluso unificar Windows Mobile 8 con Windows 8 en sus smartphones y otros dispositivos como tablets. Las ventajas son evidentes, en el caso de la experiencia de uso unificada, en el desarrollo de aplicaciones y muchos otros detalles.

El caso es que lo poco que se sabe de Windows 8 encaja en parte con esta teoría. Windows 8 hará un uso intensivo de la virtualización, eso permite que se puedan desarrollar núcleos compactos de Windows 8 (uno para la plataforma X86, otro para ARM) que puedan funcionar como base de esa plataforma de máquinas virtuales donde funcionarían las aplicaciones de forma independiente al tipo de procesador. En mayo de 2009 los representantes de ARM ya mencionaban la posibilidad de desarrollar Windows que funcionaran sobre la plataforma ARM.

Sin embargo y bajando un poco de la nube, lo más probable es que Microsoft pretenda con este acuerdo buscar una mayor optimización de Windows Phone 7 sobre la plataforma ARM y sus variantes a la vez que también potencia la de sus Windows embebidos, que están cobrando una gran importancia en la cuenta de resultados de Microsoft.

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