Samsung I9000 Galaxy S

Samsung I9000 Galaxy S
30 de julio, 2010

Si el mercado de los smartphones estaba al rojo vivo, terminales como el Galaxy S van a hacer que suba la temperatura. Pantalla de 4 pulgadas Super AMOLED, procesador de 1 GHz son solo parte de una impresionante carta de presentación que puede amenazar seriamente a la dictadura del iPhone. Hemos puesto a prueba durante varias semanas esta fuerte apuesta de Samsung y sin duda estamos impresionados, aunque no hemos dejado de tomar nota de algunos detalles a pulir.

Ficha técnica

Samsung tiene muy claro que quiere un sitio en el mercado de los smartphones, y desde luego no está dispuesto a ser un segundón. Y con productos como el Samsung Galaxy S es probable que esté comenzando a acomodarse en ese sitio que pretende. Hace ya un tiempo que Samsung nos invitaba a la presentación del Samsung Galaxy S en un evento en el que tuvimos la oportunidad de echar un rápido vistazo a sus características y funcionamiento. Entonces no dudamos en tildarlo de iPhone killer.

Más adelante Samsung ha puesto a disposición del laboratorio un Samsung Galaxy S que hemos sometido a todo tipo de pruebas que os comentamos a continuación. Al desembalar el Galaxy S nos ataca la impresión de que es “demasiado” grande, con la pantalla de 4 pulgadas en primer plano, sobre todo si lo comparamos con otros móviles como el iPhone.

Lo curioso es que al sujetarlo en la mano esa sensación se devanece. La culpa sin duda es un peso realmente conenido, solamente 119 gramos, y un espesor de menos de 10 milímetros. Eso hace que a pesar de todo sea un móvil manejable, salvo por parte de personas con las manos pequeñas. La carcasa es totalmente de plástico, aunque de una calidad perceptible a la vista y al tacto.

El primer inconveniente del material escogido son las huellas, que además de poblar la pantalla (como es habitual en los smartophones táctiles) también aparecen en la parte posterior de la carcasa. Un detalle positivo es la facilidad de apertura y cierre de la carcasa, sobre todo teniendo en cuenta que es necesario para acceder a la ranura MicroSD. Eso sí, la delgadez de la tapa inferior hace temer en ocasiones por su integridad, sobre todo si abrimos el teléfono a menudo.

El cargador y la conexión de datos se realizan a través de la conexión MicroUSB, con un cable único que se conecta al alimentador o al PC. Esto limita las ranuras de la carcasa a dos, la del micro USB y la de los auriculares. La primera dispone de tapa. En la parte lateral izquierda tenemos los habituales controles de volumen y en la derecha el botón de encendido y apagado que también nos servirá para bloquear la pantalla y escoger modos como silencio o avión.

Bajo la pantalla encontraremos dos zonas táctiles capacitivas que funcionan como botones de opciones y retorno, así como un botón central tradicional para acceder al menú. Las zonas táctiles se retroiluminan automáticamente cuando el sensor de luz detecta que no hay iluminación suficiente. En cualquier caso el aspecto del Galaxy S es agradable, aunque la ausencia de metal (la zona que rodea la pantalla no es de metal sino de plástico de color aluminio) hace que su aspecto sea menos elegante que otros modelos.

 

La pantalla es la estrella

Al encender el terminal uno no puede dejar de fijarse en la espectacular pantalla SuperAMOLED de 4 pulgadas. El trabajo de Samsung en este tipo de pantallas ha sido el de mejorar las prestaciones de la tecnología AMOLED incorporando la capa táctil en la propia pantalla para reducir el espesor del cristal que se interpone entre las celdas AMOLED y el ojo. Eso hace que la pantalla del Samsung Galaxy S tenga las ventajas del AMOLED (menor consumo y mayor calidad de color) solucionando en parte la desventaja de su poca visibilidad bajo luz directa.

 

En nuestras pruebas hemos podido comprobar que, efectivamente, la mejora es palpable (ya lo pudimos comprobar con el Samsung Wave), pero aún no puede competir con las pantallas LCD en esas condiciones de luz. En lo que respecta a las prestaciones de la pantalla en condiciones de luz más “amigables” para la tencología AMOLED hemos quedado impresionados.

La riqueza de colores y el contraste son realmente impresionantes, más ricos y convincentes que otras pantallas de similares características que hemos tenido la ocasión de probar. Esto unido con el tamaño de 4 pulgadas, resolución de 800 x 480 puntos y la aceleración por hardware de la descompresión de vídeo, hacen del Galaxy S un reproductor de vídeo portátil increíblemente preparado. Eso sin contar el excelente programa de reproducción de vídeo incorporado por Samsung, compatible directamente con DivX, H.264, WMV, AVI, MKV e incluso FLV.

Hemos probado la pantalla con películas con escenas con muy distintas condiciones de iluminación y ha respondido de forma sobresaliente moviéndose sin problemas con archivos grabados en resolución 720p y mostrando una gama de colores espectacular. El contraste también es excelente y en definitiva si estás buscando un móvil que sirva para disfrutar de series y películas en cualquier lado, el Galaxy S es difícilmente superable.

El único pero que se le puede poner es el del altavoz, que cuando no escuchamos la película con auriculares tiene dificultades en reproducir audio de cierto volumen y en tonos más graves (explosiones). Por lo demás un compañero de viaje ideal. En las pruebas realizadas con fotografías ha confirmado su excelente gama de colores. El único pero que podemos ponerle a la pantalla es a la hora de mostrar caracteres, que en algunos casos sufren de cierto problema de “aliasing”.

En cualquier caso ese inconveniente está más relacionado con el software que con la propia pantalla. Como veremos más adelante, está previsto que el Galaxy S pueda actualizarse de Android 2.1 a Android 2.2, con lo que es posible que se solucione el problema. El terminal dispone de un hardware de aceleración gráfica, que se deja notar a la hora de descomprimir vídeo pero también al mostrar imágenes de forma rápida, como en películas de acción o juegos.

En nuestro caso estuvimos probando el juego de conducción Asphalt 5 y el resultado ha sido más que satisfactorio. Ningún problema de refresco y una suavidad en la representación de las escenas movidas realmente sin tacha. En resumen, en el apartado visual el iPhone 4, a pesar de la altísima resolución de su pantalla, tiene un muy duro competidor.

Qué tal “va”

Como hemos comentado el Samsung Galaxy S dispone del sistema operativo Android 2.1, pero personalizado con la capa de entorno gráfico TouchWiz 3.0. A nadie se le escapa que la disposición de iconos para seleccionar aplicaciones y servicios con los iconos de operación del teléfono en la parte inferior es muy similar al del iPhone.

Sobre la parte superior tenemos una poblada barra de notificaciones sobre conectividad 3G/WiFi/Bluetooth, descarga de correo electrónico, conexiones, descarga de aplicaciones… En ocasiones las notificaciones son algo persistentes. Por ejemplo si queremos que desaparezca el icono de SMS recibido debemos insertar una pieza de puzzle, aparecerá una previsualización y finalmente tendremos que pulsar sobre la misma. Sin embargo la zona de notificación es muy útil por ejemplo para acceder directamente a la configuración inalámbrica, a mensajes de correo nuevo y otras funciones.

Realmente el entorno es agradable y es fácil acostumbrarse. Las aplicaciones se abren casi al instante y se nota mucho la inclusión de un procesador a 1GHz y la generosa dotación de 512 Mbytes de memoria RAM. Curiosamente algunas aplicaciones de la propia Samsung son las que a veces nos dejan unos momentos de espera. También tuvimos algún problema con el correo.

Samsung a porta también una serie de Widgets que podemos agregar, como el reloj con prevision del tiempo de AccuWeather, Amigos que permite asociar fotos a contactos, fedds & updates, que muestra actualizaciones de las cuentas de nuestros conocidos en redes sociales y en determinados RSS o Resumen Diario, que muestra noticias, previsiones del tiempo y datos financieros.

Puesto a prueba comparándolo con otros móviles con Android 2.1 el Galaxy S se muestra más rápido, como por ejemplo con aplicaciones como Google Maps. En lo que respecta a la dotación de utilidades Samsung también aporta novedades. El Aldiko eBook es un excelente lector de libros electrónicos con algunos títulos gratuitos incorporados. Gracias a ThinkFree Office podremos visualizar y editar ficheros de Office.

Interesante la aplicación Anotar y Compartir, que permite actualizar el estado de varias cuentas de redes sociales a la vez, como Twitter, Facebook o MySpace. También se incorpora la aplicación Layar, que superpone información sobre la imagen de la fachada de un edificio que el servicio localiza por GPS. Aparecen tiendas e información de servicios.

Muy útil la aplicación AllShare que utiliza el protocolo DLNA para que podamos reproducir en el teléfono archivos multimedia almacenados en un ordenador o viceversa. También puede utilizarse el teléfono como “mando a distancia” y provocar la reproducción de un fichero en un ordenador o dispositivo conectado por DLNA. El sistema funcionó sin problemas en un ordenador con Windows 7 y Samsung dispone de una gama de televisores compatibles con este sistema. A esto se le une la posibilidad de “tethering” añadida de serie por Samsung para utilizarlo como módem 3G.

Samsung también ha incorporado la aplicación Swype. Un sistema de introducción alternativo al teclado en pantalla normal de Samsung que permite componer palabras si levantar el dedo de la pantalla. El sistema se ocupa de “adivinar” qué queremos escribir. Según se ha estudiado, el método es más rápido que teclear de forma tradicional. Estamos seguros que a alguno podrá resultar útil este sistema… pero hemos de decir que tras varios días no hemos podido hacernos con él.

Sobresalientes tanto el reproductor de vídeo, que como hemos mencionado es compatible directamente con una extensa cantidad de formatos, como el de música. Éste permite establecer incluso configuraciones predefinidas del ecualizador. Visualmente está muy conseguido, cuando escuchamos una canción tiene dos modos de visualización: el vertical en el que se muestran las barras del clásico vúmetro y el horizontal desde el que podemos acceder a una rueda de selección de canciones que recuerda a los iPod de antaño.

Además y aunque el teléfono esté bloqueado, si estamos escuchando una canción aparecerá bajo la zona de notificaciones la imagen recortada de un CD que podemos pulsar para acceder a una serie de controles de reproducción sin necesidad de saltar al programa de reproducción. Todas funciones muy intuitivas y útiles que realmente hemos apreciado positivamente.

Pequeñas lagunas: GPS y Cámara

El Galaxy S dispone de localizador A-GPS. Además de ser utilizado por aplicaciones como Layar, se incorpora la aplicación Google Maps que recientemente actualizamos con las utilidades Latitude y Lugares. Gracias a la actualización también hemos podido disponer de un sistema de navegación, pero lamentablemente sólo si estamos conectados a Internet, por lo que no es posible guiarnos en lugares recónditos sin cobertura.

Otro pequeño pero es el de la cámara de fotos. La resolución es de 5 Megapíxeles, más que suficiente pero no puede competir con los 8 megapíxeles de modelos de Nokia y Sony Ericsson, y para un teléfono de esta categoría no hubiese estado de más. Además el teléfono no dispone de tecla dedicada para el disparo de fotos y tampoco dispone de flash, por lo que en ese aspecto está bastante limitado.

El sistema que utiliza Samsung es el de una tecla de disparo virtual en la pantalla en el lado derecho, que es algo incómoda de activar pues se tiene que utilizar el pulgar. Al igual que otras soluciones similares, se enfoca pulsando sobre la imagen de la pantalla. La calidad de la imagen no nos ha impresionado demasiado, pero con buena luz podemos obtener resultados muy aceptables.

En el apartado del vídeo el Galaxy S sobresale por su capacidad de grabar tomas a 720p a nada menos que 30 imágenes por segundo. Los vídeos son de buena calidad, sobre todo considerando que se trata de un teléfono con una óptica muy limitada.

El teléfono como teléfono

Recientemente hemos asistido a polémicas con la cobertura y eso hace reflexionar si en el afán de llenar nuestros teléfonos de prestaciones y utilidades potentísimas no estamos olvidando de que hay que hablar con ellos. En el caso del Samsung Galaxy S hemos comprobado que en distintas situaciones la cobertura es similar a la de otros teléfonos (Nokia E51, Nokia N95, Sony Ericsson Vivaz, iPhone 3). Por cierto, lo hemos sujetado alternativamente con ambas manos ;-).

En el apartado del sonido, el micrófono y el altavoz se comportaron perfectamente durante las llamadas. En lo que respecta a la autonomía hemos sido duros con el Galaxy S. Con WiFi, Bluetooth y 3G activados y dando un uso normal, navegando un par de veces al día, con descarga continua de correo electrónico, funcionamiento como manos libres en el coche (y alguna que otra partida al Asphalt 5) el móvil ha llegado a estar en funcionamiento tres días seguidos. Muy respetable para un dispositivo tan potente.

Samsung I9000 Galaxy S

Conclusiones

¿Es el Samsung Galaxy S I9000 un serio competidor en el mercado de smartphones? Sin ninguna duda. No solamente se han incorporado componentes de gran potencia, sino que se ha conseguido un producto casi perfectamente redondo. Creemos que necesitan pulirse algunos detalles del interfaz (que por lo demás va por muy buen camino) y no entendemos ciertas omisiones en un teléfono de alta gama, como el flash o el botón dedicado para la cámara.

Otros detalles como el de no disponer de software de navegacion off-line se solucionan con software y la mayor presencia de plástico en detrimento del metal quizás sea más cuestión de gustos. Lo que está claro es que es un teléfono muy potente, y lo mejor de todo es que Samsung ha prometido la próxima actualización del Galaxy S a Android 2.2 (y por lo que se puede ver en el vídeo ha cumplido), y todos los testimonios que hemos recogido (no hemos podido comprobarlo de primera mano) apuntan a un aumento de rendimiento, lo que en el caso del Galaxy S sería ya el colmo.

Lo que no hay ninguna duda es que si lo que más valoramos en un teléfono es la calidad con la que reproduce vídeo, este es nuestro terminal. A la espera de las conclusiones que saquemos del Retina Display del iPhone 4 las 4 pulgadas AMOLED del Galaxy S son la mejor pantalla que hemos visto nunca. Si queremos el teléfono Android más potente… también es nuestro terminal.

En definitiva Samsung tiene un caballo ganador con el Galaxy S, aunque su convivencia con el nuevo pupilo de Apple será su mayor prueba. Y eso haremos próximamente: compararlos…

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