Análisis Mountain GTM 600

Análisis Mountain GTM 600
11 de noviembre, 2010

Ya tenemos en el laboratorio el nuevo Mountain GTM 600, un ordenador especialmente destinado a aficionados a los videojuegos que buscan un equipo para jugar a todo y fácilmente ampliable, pero a un precio lo más ajustado posible. El fabricante español Mountain presenta una configuración muy equilibrada, que no renuncia a los componentes de calidad y presenta un ordenador potente, de excelente construcción y muy versátil. Analizamos con detalle el nuevo Mountain GTM 600.


El chasis Antec tiene una ventana lateral para ver el interior del equipo.

La que durante muchos años fue la plataforma predilecta para los aficionados a los videojuegos no vive su mejor etapa. Factores como la potencia que exhiben las consolas de última generación, la popularización de los portátiles o la escasez de títulos exclusivos han motivado que el PC de sobremesa clásico pase a un segundo plano en lo que ocio digital se refiere. Sin embargo, todavía quedan jugones que prefieren el ordenador para disfrutar de sus títulos favoritos con la máxima calidad técnica posible y disfrutar de algunas obras maestras sólo disponibles para PC.

El Mountain GTM 600 es un equipo ideal para jugones con presupuesto ajustado que quieren una máquina con rendimiento suficiente para ejecutar cualquier videojuego moderno con un nivel de detalle razonable. Para ello, Mountain ha seleccionado una configuración impecable, donde no es fácil encontrar puntos débiles (siempre tomando como referencia el rango de precios en el que se mueve) y que cuenta con componentes de primeras marcas.

El ventilador TriCool superior es muy silencioso.

Recibimos el Mountain GTM 600 en un cuidado embalaje que incluye, además del equipo, todos los cables y conectores necesarios para su puesta en marcha inmediata y posteriores ampliaciones. Además, Mountain incluye una breve guía de usuario y documentación detallada sobre todo el hardware del ordenador.

Como en otras ocasiones, Mountain se ha decidido por Antec como proveedor para el chasis; el modelo Antec Six Hundred está fabricado en acero, presenta un diseño agresivo y todas las novedades de la última generación del conocido fabricante: fuente de alimentación de 500W en la parte inferior, marco frontal perforado, fácil acceso, facilidad de ampliación, tres ventiladores TriCool y un práctico sistema de gestión de cables. Los usuarios interesados pueden encontrar mucha más información en la web oficial de Antec.

El montaje interior es impecable, toda una garantía a largo plazo.

El equipo está basado en una solvente placa base ASUS P7P55D-E LX en versión Xtreme (ya analizamos una versión en MuyComputer) y gobernada por el chipset Intel P55 Express. El procesador es un Intel Core i5 650 funcionando a 3,2 GHz (sería interesante ver una versión de este equipo con una solución AMD) y con 4 Mbytes de caché L3 que, junto a los 4 Gbytes de memoria RAM de serie (DDR3, 1.333 MHz) y dos discos duros Western Digital Caviar Black de 500 Gbytes (instalados en RAID 0) forman una configuración de partida más que suficiente para la mayoría de usuarios.

Detalles como una regrabadora de DVD firmada por LG, el sistema de sonido 7.1 con decodificación de DTS integrado en la placa (ASUS Crystal Sound) o los puertos SATAIII y USB 3.0 completan su equipamiento de serie (las especificaciones técnicas completas están detalladas en la ficha técnica que acompaña a este artículo). Sólo echamos en falta un detalle: el lector de tarjetas.

La tarjeta gráfica es un componente esencial en cualquier máquina orientada a la ejecución de videojuegos. En este caso han optado por una NVIDIA GeForce 450 GTS con 1 Gbyte de memoria GDDR5 y ensamblada por la firma asiática PNY.

La GTS 450 supone la entrada al nicho gamer de NVIDIA.

Hablamos de una de las últimas gráficas presentadas por NVIDIA dentro de su gama media y basada en la arquitectura Fermi. La NVIDIA GeForce 450 GTS soporta DirectX 11 de manera nativa y está especialmente diseñada para mover videojuegos a resoluciones de hasta 1.680 x 1.050 píxeles, con algunos filtros activados (con resoluciones más densas, sus carencias salen a la luz).

Con 3D Mark Vantage (nuestro test de referencia para tarjetas gráficas) obtuvo 10.490 puntos, una cifra muy similar a la de su competidora más directa en AMD, la ATI Radeon HD 5770 (10.621 puntos, según nuestras mediciones) y que la posiciona claramente en la gama media. La apuesta de NVIDIA es competir por precio en esta franja y la tarjeta del equipo rinde en condiciones similares a sus rivales directos, con la ventaja adicional de tener unos drivers maduros que funcionan a la perfección con la mayoría de títulos y que aprovechan al máximo el hardware disponible.

Aunque, evidentemente, no es la mejor opción para los jugones más exigentes (dentro de NVIDIA, recomendaríamos el salto a la fantástica 460 GTX que ya analizamos en el laboratorio) ni una gran inversión a largo plazo, sí supone una opción interesante para ofrecer un potencial gráfico suficiente para satisfacer a la mayoría sin encarecer el precio final del equipo. Además coviene recordar que los aficionados al overclocking encontraran una plataforma sólida – y muy popular en los foros especializados – para exprimir al máximo su potencial con esta propuesta.

Probamos el equipo con algunos de los videojuegos más populares del momento, siempre con los niveles de detalle por defecto y en tres resoluciones diferentes. Los resultados la media de frames por segundo, tomados en diferentes fases de cada título.

Como podéis comprobar, los resultados demuestran que el equipo mueve con soltura la mayoría de títulos hasta los 1.600 x 1.200 puntos. En los motores gráficos de última generación la GPU es cada vez más importante, dejando en segundo plano al procesador (por otra parte, fantástico) y a aumentar la memoria RAM más allá de los 4 Gbytes de serie. Por tanto, una ampliación de la gráfica dentro de unos meses (en función del perfil de cada usuario) nos dejaría un equipo de nuevo listo para jugar a todo con una inversión razonable teniendo en cuenta lo rápido que bajan de precio las soluciones gráficas de gama alta.

Conclusiones

La propuesta de Mountain nos convence por sensatez a la hora de elegir una configuración lo más equilibrada posible en este rango de precios. Ante la alternativa más económica de adquirir un equipo por piezas, la firma española presenta su Mountain GTM 600 como una opción de garantías, un equipo con un nivel de ensamblaje sobresaliente, dos años de garantía y soporte in situ y amplias posibilidades de ampliación para ir alargando su vida útil.

El precio nos parece realmente ajustado (basta realizar algunos presupuestos online de equipos con hardware similar, sumando montaje y envío) y pocas pegas podemos poner a una solución que recomendamos para aficionados a los videojuegos que busquen un ordenador de calidad, versátil y a coste razonable. El GTM 600 no pretende ser un producto para hardcore gamers (hay productos en la casa especialmente diseñados para ellos) sino una alternativa económica para volver (o entrar por primera vez) al mundo del videojuego PC.

El Mountain GTM 600 está disponible en la web del fabricante por 806 euros (IVA incluido) y, como es habitual en todos los productos de la casa, es posible personalizar la configuración del equipo a medida y existen ofertas interesantes para ampliar algunos componentes.

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