Apple TV

Apple TV
16 de noviembre, 2010

El Apple TV es un reproductor multimedia que utiliza la tecnología streaming para llevar contenidos al televisor de forma sencilla y eficaz. Analizamos una propuesta diseñada por y para usuarios de iTunes repleta de filosofía Apple (diseño, calidad, facilidad de uso, etc.), pero que también presenta limitaciones importantes que le restan versatilidad. ¿Qué podemos esperar del nuevo Apple TV? Os invitamos a descubrirlo en nuestro análisis, una revisión detallada de lo último de Apple.

Como casi todos los productos de la firma californiana el nuevo Apple TV es mucho más que hardware. Su existencia va íntimamente ligada a iTunes – de hecho, es un requisito imprescindible para utilizarlo – con todo lo que ello significa. Esta opción no admite una comparación directa con los reproductores multimedia clásicos: el Apple TV depende de una conexión a Internet (y a la red local) para funcionar, no almacena contenidos y su soporte de formatos se limita a los de iTunes. ¿Merece la pena invertir 119 euros en una opción tan limitada? Hemos probado a fondo el dispositivo para averiguarlo.

La segunda generación de Apple TV trae cambios importantes en el aparato. Es más pequeño (99 x 99 x 23 mm), más ligero, consume sólo 6W y presenta un diseño espectacular, en plástico negro de alta calidad con acabado brillante. Se vende en un kit que incluye el dispositivo, el cable de alimentación, un Apple Remote y el manual, así que el usuario debe adquirir por separado un cable HDMI (imprescindible) y el cable de red.

El Apple TV de segunda generación es mucho más compacto.

Un vistazo a las especificaciones ténicas revela que el procesador Intel Pentium Mobile a 1 GHz del modelo original ha sido sustituido por el nuevo "chico para todo" de Apple, el A4 que ya tienen el iPhone y el iPad basado en un ARM Cortex A8. Otro aspecto importante es la ausencia de disco duro; el nuevo Apple TV sólo lleva 8 Gbytes de memoria flash que hace las funciones de caché durante el proceso de streaming, guarda los datos de configuración del sistema, preferencias y nuestra interacción con la iTunes Store. Se mantienen los 256 Mbytes de memoria RAM.

El Apple TV incorpora, de serie, el mando Apple Remote.

Apple también ha aprovechado el sistema operativo de sus plataformas móviles para el Apple TV, que integra una versión modificada de iOS. Aunque sus posibilidades potenciales son más que interesantes (los aficionados al jailbreak ya están en ello) por el momento el desarrollo permite lo justo y necesario, aunque hay que reconocer que su funcionamiento es impecable como comentaremos a lo largo del análisis.

En la parte trasera veremos la toma de alimentación, un puerto HDMI, un miniUSB (que no sirve para leer medios extraíbles sino para acceder al dispositivo en caso de problemas), una salida de audio óptica digital y la toma Ethernet. Aunque cualquier televisor moderno dispone de, al menos, un puerto HDMI es importante indicar que no dispone de salida por componentes.

Apple gana al usuario con pequeños detalles y el mando a distancia incluido es uno de ellos. El nuevo Apple Remote presenta un diseño minimalista y está fabricado en aluminio anodizado, ofreciendo unas sensaciones muy superiores a las de cualquier producto de la competencia. Sencillez en estado puro.

Para comenzar a utilizar el Apple TV es necesario conectarlo al televisor y a Internet vía Ethernet o WiFi (es fundamental tener una conexión rápida para disfrutar del aparato, mejor si es una red 802.11 n). La función principal del Apple TV es proporcionar un acceso sencillo al catálogo de películas disponible en la iTunes Store, pero también ofrece la posibilidad de reproducir contenido de ordenadores conectados en red con iTunes instalado o acceder servicios web como Youtube, Flickr o Picasa.

Aunque esperamos que se vaya solucionando con el tiempo, nuestras primeras impresiones no son positivas: el catálogo disponible en castellano es muy corto, no hay rastro de las series, no todas las películas ofrecen sonido 5.1. y la máxima defición disponible es 720p. En una decisión que sólo podemos calificar de inexplicable no es posible comprar películas directamente desde el aparato sino únicamente alquilarlas (nuestras compras desde el ordenador, el iPhone o el iPad si se pueden reproducir en el Apple TV).

Los precios (otro punto claramente discutible) de alquiler son de 99 céntimos de euro para las películas de promoción (1,99 euros en HD), 2,99 euros las películas de catálogo (3,99 euros en HD) y 3,99 euros los nuevos estrenos (4,99 euros en HD). Una vez alquiladas, podemos verlas un numero ilimitado de veces durante 48 horas (el tiempo empieza a contar desde la primera reproducción) y se mantienen disponibles 30 días.

Los precios de venta de las películas están entre 4,99 y 7,99 euros para películas de catálogo (de 5,99 a 9,99 en HD), 9,99 euros para los lanzamientos recientes (11,99 en HD) y entre 9,99 y 13,99 para las películas de nuevo lanzamiento o estrenos (16,99 en HD). También se pondrá a la venta la película de la semana a un precio especial de 0,99 euros.

La opción Internet nos proporciona acceso Youtube, Picasa y Flickr (el acceso a NetFlix sólo está disponible en EE.UU) con una interfaz cuidada y muy visual, aunque el manejo resulta tedioso por la falta de teclado. Aunque el intento del teclado virtual no es de lo peor que hemos visto (responde rápido y las teclas son de buen tamaño) a la larga resulta muy pesado introducir texto (lo mismo ocurre al lanzar cualquier búsqueda en nuestra biblioteca). Además la ausencia de conectividad Bluetooth impide utilizar un teclado inalámbrico para utilizar estas funciones.

Como podrá observar el lector, iTunes es una parte fundamental del aparato hasta el punto que incluso los contenidos que no hemos adquirido en la tienda de Apple deben pasar por este software antes de ser reproducidos. Si tenemos películas en DVD hay que codificarlas y pasarlas a iTunes, lo mismo con contenidos descargados, grabaciones de TDT y todos los archivos multimedia que queramos ver en el televisor (incluyendo fotos y música). Esta tarea puede resultar tediosa, especialmente si no tenemos un hardware de última generación e implica una limitación que resultará definitiva para los amantes de la alta definición: los contenidos sólo se pueden reproducir a 720p.

Al menos de momento, el catálogo de películas en castellano es escaso y no hay series.

Un aspecto que gustará a los apasionados de la música es el soporte para AirPlay, una tecnología desarrollada por Apple que permite emitir la música que tenemos almacenada en iTunes a otros dispositivos compatibles (vía Ethernet o sin cables, con WiFi). Fabricantes como Bowers & Wilkins, Marantz, JBL, iHome o Denon ya han confirmado el lanzamiento de dispositivos compatibles con AirPlay (esperemos que también haya adaptadores para los equipos ya disponibles, y más oferta en gama básica). Además de enviar la música, AirPlay puede transmitir a los dispositivos información como los títulos de las canciones, artistas, álbumes, tiempo transcurrido y restante, y las carátulas aparecen en las pantallas de los sistemas de audio que lo soporten. Por otro lado gracias a la aplicación gratuita para iOS llamada Remote, es posible controlar la reproducción desde un iPhone, un iPod touch o un iPad.

Es justo reconocer que en un entorno digital que ya funciona con iTunes (nuestro caso) todo es más sencillo y la experiencia multimedia es satisfactoria pero la falta de un "plan B" (puerto USB, compatibilidad con más formatos, etc.) puede suponer una importante decepción para muchos usuarios acostumbrados a ver reproductores multimedia que lo ofrecen desde hace años. Por ello queremos incidir en este punto: el Apple TV no puede competir con los reproductores multimedia a los que estamos acostumbrados; es un producto que apuesta por un enfoque diferente y ofrecer una experiencia de usuario distinta.

Evaluando el Apple TV como una alternativa a los videoclubs online que ofrecen algunas plataformas de televisión sí podemos encontrar valor añadido en forma de ausencia de cuotas mensuales (solo pagamos por lo que consumimos), facilidad de uso, diseño y las posibilidades de interacción con contenidos almacenados en iTunes que hemos comentado a lo largo del análisis. Eso sí, para posicionarlo en el mercado Apple debería aumentar rápidamente el contenido disponible en la iTunes Store en castellano y revisar su política de precios, en nuestra opinión demasiado elevados (especialmente los contenidos en HD en alquiler). Las comparaciones con los precios y servicios que tiene el producto en EE.UU. son inevitables y tienen incidencia en nuestra valoración final del producto.

Conclusiones

El Apple TV es un dispositivo interesante para usuarios que quieren llevar contenidos de iTunes a su televisor de una forma sencilla, práctica y, porque no decirlo, elegante. Sin embargo la propuesta llega a España muy limitada por la falta de contenidos, la ausencia de servicios que sí están presentes en EE.UU. y las restricciones innatas de una aparato diseñado por y para la iTunes Store.

Aunque pensamos que Apple irá solucionando algunos de los problemas que comentamos en el análisis no encontramos justificados los 119 euros (99$ en EE.UU) que pide por un aparato tan limitado, que se posiciona más como un complemento de otros sistemas que como una solución versátil para disfrutar de contenidos multimedia en nuestro salón (especialmente en lo que a vídeo se refiere).

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