Open Source en la sanidad

Open Source en la sanidad
7 de febrero, 2011

El gobierno de los Estados Unidos lleva mucho tiempo tratando de llevar a su sistema de salud las nuevas tecnologías, y desde hace meses han estado probando un modelo basado en algunas tecnologías Open Source. La idea inicial es la de que doctores, hospitales, pacientes y en general todos los responsables del sistema de sanidad pública puedan compartir información de una forma segura. Dos proyectos piloto parecen haber tenido éxito y podrían ser usados como base para su implantación nacional. 

 

Los responsables del proyecto indicaron el pasado miércoles que los proyectos piloto puestos en marcha en Minnesota y Rhode Island podrían ser la referencia de futuro, ya que se ha compartido de forma exitosa información sobre registros de inmunizaciones entre el paciente y los médicos implicados en el tratamiento de dichos pacientes.

 

 

La inversión que se quiere hacer en el sistema sanitario público de los Estados Unidos es mulmillonaria, y uno de los objetivos es contar con una infraestructura tecnológica que permita compartir los datos de los pacientes entre diversas entidades y profesionales médicos de forma segura.

 

El gobierno estadounidense ha decidido adoptar para ello un modelo de colaboración Open Source, y de hecho varias empresas que compiten en el mercado se han unido a una iniciativa llamada Direct Project que se inició hace casi un año, en marzo de 2010. Entre las empresas implicadas están Google, IBM, Intel, Microsoft, o Siemens.

 

Uno de los máximos responsables del proyecto es Brian Behlendorf, que actualmente es el Chief Technology Officer del Foro Económico Mundial y que es una leyenda en el mundo Open Source por se el creador del servidor web Apache

 

La solución con la que el grupo de empresas está trabajando tras una puesta en común es esencialmente un sistema de correo electrónico y de tecnologías de cifrado de clave pública personalizadas para el sistema sanitario.

 

Como indican en el New York Times, “usando el nuevo estándar, no hay información personal identificable en la cabecera, en donde cualquier destinatario podría leerla. La nueva tecnología permite adjuntar ficheros, pero esos adjuntos solo pueden ser abiertos por el destinatario al que se le envía el mensaje“.

 

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