Reproductor Blu:sens T60

Reproductor Blu:sens T60
15 de febrero, 2011

Blue Sens T 60

Blu:sens es uno de los actores más conocidos dentro del panorama español de reproductores multimedia. Hoy os presentamos el análisis del remozado T60, un completo centro multimedia que incluye además un sintonizador TDT de alta definición y un PVR con el que gestionar todas nuestras grabaciones. Con un disco duro interno de 1,5 Tbyte y un diseño externo impecable, intentaremos averigurar qué puede ofrecernos un reproductor que quiere convertirse en nuestro centro de ocio digital.

El Blu:Sens T60 que llega a nuestra redacción es una actualización del modelo que la firma gallega presentó hace casi un año. Frente a los 500 Gbytes que ofrecía el modelo original, la nueva versión nos ofrece nada menos que 1,5 Tbytes espacio más que suficiente no sólo para almacenar todos nuestros archivos multimedia durante una buena temporada, sino para gestionar nuestras grabaciones de la TDT sin miedo a quedarnos de repente sin espacio libre disponible.

No obstante, el dispositivo que hoy os presentamos no solo destaca por su gran capacidad de almacenamiento, sino por su conectitividad. Así, junto al disco duro interno de 1,5 Tbytes que mencionábamos antes, el T60 incorpora nada menos que dos puertos USB 2.0, una ranura para tarjetas de memoria SD/MMC, salida HDMI y las tradicionales salidas de audio/vídeo por componentes necesarias cuando no disponemos de un televisor moderno.

Quizá en este apartado echamos de menos la inclusión de una conexión Ethernet (o incluso Wi-Fi) pero entendemos que el producto que nos ofrece Blu:Sens está sobre todo enfocado a actuar como PVR, siendo el centro multimedia un “extra” con el cual completar nuestra experiencia frente a la pequeña pantalla.

Unboxing

Lo primero que llama la atención del T-60 es la calidad de los materiales con los que está construido. Fabricado en acero negro pulido, el que promete convertirse en el nuevo centro de ocio de nuestro hogar ofrece un diseño más que elegante, apostando por curvas suaves y un panel frontal minimalista pensado para que el dispositivo pueda pasar por un elemento más de la decoración de nuestro salón.

Junto al reproductor propiamente dicho, Blu:sens pone a nuestra disposición todos los cables imaginables que podemos necesitar para empezar a disfrutar de nuestro reproductor desde el primer momento, incluido el cable HDMI, lo cual es un detalle de valor en el que no suelen “reparar” la mayoría de los fabricantes que prefieren que seamos nosotros los que adquiramos este cable en concreto por nuestra cuenta.

El conjunto se completa con un mando que, desafortunadamente no está en consonancia con la calidad externa del reproductor multimedia. Como en otros productos analizados en nuestro laboratorio, descubrimos un accesorio poco afortunado desde el punto de vista estético, y como veremos más adelante, incómodo de utilizar, no sólo desde el punto de vista ergonómico, sino también desde el tecnológico, ofreciendo tiempos de respuesta pobres y una sincronización con el dispositivo principal, más que discutible.

Blu Sens T 60

Configuración e interfaz de usuario

Lo primero que llama la atención cuando intentamos utilizar por primera vez el T60, es que su disco duro interno viene sin formato. Tal y como se nos explica en el manual que acompaña al dispositivo, “si es la primera vez que utiliza el disco duro éste necesitará ser inicializado y formateado a través de un PC”.

Este detalle, que seguramente puede no suponer un gran inconveniente para muchos usuarios, no será precisamente del gusto de muchos otros, que se verán obligados a lidiar con el panel de control de Windows (en XP, ya que en Windows 7 parece no ser necesario este proceso), ejecutar un asistente que inicialice el disco y crear una partición NFTS para poder comenzar a grabar en ella sus archivos multimedia. Esto naturalmente complica aún más las cosas a los usuarios de Mac OS X y GNU/Linux que si bien podrían encontrar métodos alternativos para inicializar el disco, estos no se explican en el manual, ni se hace ninguna referencia a este aspecto en el embalaje exterior.

Ficha técnica

Una vez configurado nuestro disco y tras conectarlo a nuestro televisor, se muestra en la pantalla la interfaz gráfica de nuestro flamante nuevo reproductor. Sobre un fondo negro se nos muestran las opciones posibles para acceder a nuestros archivos: Fotos, Música, Películas, Ajustes, Explorador, TDT y grabaciones.

En cuanto comenzamos a navegar por los menús y las opciones del T60 comienza a nacer en nosotros un cierta sensación de decepción. El diseño de la interfaz de usuario es, digámoslo suavemente, bastante pobre y nos cuesta entender cómo una firma que quiere convertirse en un referente dentro del panorama de la electrónica de consumo en nuestro país, no se ha tomado la molestia de apostar por un diseño digno para los menús, las transiciones, las tipografías, los colores o los iconos de un producto que a nivel hardware cumple con unas especificaciones envidiables.

Evidentemente, no estamos reclamando a Blu:sens que invierta los millones de dólares que puede permitirse una empresa como Apple en diseño, pero sí creemos que es justo reclamar al menos un diseño amigable, que sea fácil de leer, que los menús no lleven a confusiones y en el que sepamos desde el primer momento en qué parte nos encontramos. Creemos que este es uno de los puntos en los que la firma gallega tiene que esforzarse más por mejorar y estamos seguros de que cuando será capaz de proyectar una imagen de mayor calidad.

Reproduciendo archivos multimedia

Aunque no descartamos que exista una forma de conseguirlo, en nuestras pruebas hemos sido incapaces de conseguir que el T60 pueda discriminar los archivos según su tipo. Es decir, esperábamos que cuando entrásemos en el menú “Música” el firmware sólo nos mostrase los archivos o las carpetas que contuviesen música, que al hacer lo propio en el menú de “Películas” sólo nos mostrase los archivos de vídeo y así sucesivamente.

Sin embargo, no podemos sino expresar nuestra sorpresa cuando descubrimos que independientemente del menú en el que entremos descubriremos que nos muestra todo el contenido de nuestro disco duro. Es verdad que una persona previsora podría crear carpetas ad hoc según el tipo de archivos que quisiera guardar, pero la idea que subyace en este tipo de gadgets es que desaparece la necesidad de esta “tarea manual”, algo que, repetimos, nosotros en MuyComputer no hemos sido capaces de conseguir.

Más allá de este detalle, la reproducción de los archivos que albergamos en el T60 no está exenta de sorpresas. Aunque el firmware promete reproducir archivos MKV 1080p a 24 fps descubrimos que es una verdad a medias, y si bien es cierto que reproduce con soltura la mayoría de los formatos, hemos experimentado ciertos problemas de sincronización audio-vídeo con archivos MKV que, para cerciorarnos, hemos sido capaz de reproducir sin problemas tanto en un ordenador como en otros centros multimedia.

Intrigados por este extremo hemos acudido a la página oficial de Blu:Sens donde afortunadamente se ofrece a los usuarios un nuevo firmware, que firmado en junio de 2010, promete como “novedad” eliminar los problemas que pueden experimentar los usuarios al reproducir ciertos archivos MKV a 1080p. Tras instalar el nuevo firmware (una operación que esta vez sí, reconocemos que es muy sencilla de llevar a cabo), conseguimos resolver algunos de los problemas de sincronización entre audio y vídeo que experimentábamos con algunos títulos, pero seguimos experimentando problemas con otros en los que no conseguimos que el audio se reproduzca correctamente.

Como comentábamos con anterioridad, más allá de los problemas experimentados con los archivos MKV, el T60 reproduce con soltura cualquier otro tipo de archivo y si no tenemos pretensiones elevadas podemos reproducir sin ningún tipo de problemas cualquier archivo a 720p, un formato con el que muchos de nuestros lectores pueden sentirse cómodos.

Siguiendo con la reproducción de archivos de vídeo, también es necesario resaltar que la gestión de los subtítulos no es demasiado afortunada. En primer lugar, porque el T60 no siempre es capaz de detectar la pista de subtítulos que se “incrustan” en el mismo archivo de la película. En segundo, porque la visualización de los mismos sólo es posible en rojo, verde o azul, no permitiéndonos visualizarlos en blanco, el color con el que suelen mostrarse más cómodos la mayoría de los espectadores.

En cuanto a la reproducción de otros archivos, el T60 reproduce sin problemas la mayoría de los archivos de audio, aunque sin descartar que el problema sea nuestro y no del reproductor, hemos tenido problemas para reproducir archivos MP3 y WMA cuando es bitrate es elevado (a partir de los 128 kbps). Finalmente, en el apartado fotográfico el rendimiento que hemos obtenido es aceptable, siendo posible configurar diversas transiciones y pases de diapositivas con las que mostrar nuestros archivos.

Sintonizador TDT y reproductor PVR

Quizás el área en la que mejor rendimiento ofrece el T-60 es cuando lo utilizamos como sintonizador TDT y PVR. Al incorporar un sintonizar de alta definición, nos permite dar una segunda vida a esas televisiones que no lo incorporan de serie, evitándonos la molestia de tener que adquirir un aparato adicional.

La sintonización y administración de los canales de televisión y radio es muy sencilla, pudiendo ordenarlos a nuestro gusto y crear una lista de nuestro canales favoritos. La información que se ofrece en pantalla cuando pulsamos la tecla info está cuidada y se muestra de forma elegante. Incluso la guía de programación EPG que suele dar tantos problemas en muchas televisiones, está resuelta de una forma más que digna.

Grabar es tan sencillo como pulsar un botón, y si bien es cierto que el intervalo que transcurre desde el momento en que lo pulsamos hasta que efectivamente comienza la grabación es algo exagerado (de 10 a 20 segundos según nuestras pruebas) creemos que este caso estamos ante un detalle menor si lo comparamos con lo que hemos visto hasta ahora.

Otro cantar es el programar un grabación. Aunque en teoría podemos hacerlo desde la propia EPG y sólo tendríamos que pulsar un botón para añadir el programa que deseamos a la “cola de grabación” lo cierto es que tras pulsar el famoso botón entraremos en un segundo menú en el que deberemos verificar que todos los datos son correctos (canal, hora de inicio y fin, etc., y no siempre lo son) para llevar a cabo la programación. Aunque al principio nos parece un inconveniente, la persona acostumbrada a lidiar con los viejos vídeos VHS no debería de sufrir más de lo debido y para el resto, sólo es cuestión de práctica.

Como comentábamos antes, no sólo podemos ver la televisión, sino acceder al material que hemos grabado. Esto lo haremos desde el menú “Grabaciones” que nos ofrece una somera lista de los archivos que hemos grabado. Es importante hacer notar en este punto que con el firmware original que acompaña el T60 no es posible borrar los archivos que hemos grabado, por lo que deberemos conectar el equipo al ordenador para borrarlas. Sí es posible hacerlo en cambio con el firmware que Blu:Sens incluye en su web, por lo que es recomendable que antes de empezar a grabar se actualice el dispositivo a la última versión.

Por último, y antes de saltar al apartado de conclusiones, queremos señalar que el T60 no es un centro multimedia especialmente silencioso. Los que se decanten por la opción de Blu:Sens deberán acostumbrarse a que el ventilador del dispositivo salte cada poco tiempo (especialmente al reproducir los archivos más pesados) y a que el sonido del disco duro haga acto de presencia cada vez que tiene que acceder a un archivo, lo cual puede ser algo molesto cuando por ejemplo pasamos fotos de forma individual (el ruido desaparece si escogemos mostrarlas en modo presentación).

Conclusiones

En un momento tecnológico como en el que nos encontramos, cada vez resulta más importante valorar no de lo que es capaz de hacer un dispositivo, sino qué experiencia está ofreciendo al usuario.

Si tenemos en cuenta que el 90% de las empresas tecnológicas del mundo comprar los mismos componentes en China y en muchas ocasiones las marcas de consumo sólo se limitan a modificar el firmware de fábrica y pegar su sello, cada vez resulta más importante ser capaz de desarrollar un software capaz de ofrecer una experiencia amigable en la que prime la usabilidad sobre la potencia bruta.

En el campo de los smartphones por ejemplo, Nokia sigue produciendo probablemente el mejor hardware que podemos encontrar en el mercado, pero a cambio su apuesta por Symbian^3 le ha llevado a perder rápidamente terreno frente a muchos de sus competidores. En el campo de los reproductores multimedia pasa lo mismo. Blu:Sens muestra sobre el papel un producto impecable, pero la experiencia de uso que ofrece al consumidor es tan pobre que difícilmente podemos considerar que gastar 200 euros en su T60 sea una decisión de compra acertada.

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