La PS Vita pierde atractivo por su tarjeta de memoria: propietaria, obligatoria y carísima

La PS Vita pierde atractivo por su tarjeta de memoria: propietaria, obligatoria y carísima
7 de diciembre, 2011

Vaya por delante que nos gustó -y mucho- la nueva consola portátil de videojuegos PS Vita de la compañía japonesa Sony. Un atractivo que se redujo algo al conocer su precio de venta -un poco caro para los tiempos que corren- y aún más al conocer la inclusión de un formato de memoria que además de propietario costará la friolera de 120 dólares en su modelo con capacidad de 32 Gbytes.

Gran diseño con pantalla OLED de 5 pulgadas con buena resolución y la calidad habitual del fabricante, unido a un nivel hardware sin comparación con cualquier consola portátil anterior gracias al ARM Cortex de cuatro núcleos y una GPU SGX543MP4+, unido al framework multiplataforma PlayStation Suite, son la excelente carta de presentación de la PS Vita, destinada a competir con garantías con la Nintendo 3DS y con el auge del juego móvil.

Como nada en este mundo es perfecto, Sony se empeña en que nos repensemos la compra de la consola al volver a incluir formatos exclusivos propios y cerrados en su formato de memoria. Una estrategia que cabrea inmensamente al consumidor (con lo fácil que sería utilizar las SD, tan baratas como extendidas) y que se repite tras el UMD, minidisc, Memory Stick PRO Duo, Micro M2…

Un formato propietario que ya te anunciamos y del que nos llega nueva información que aún nos gusta menos, y que habla de la obligatoriedad de su uso para guardar partidas, las descargas de contenido y otros archivos.

Su imposición según Sony, viene motivada “como un medio para evitar cualquier posibilidad de piratería en la consola”. Para ello, incluirá un formato especial de archivos que impedirá conectarla al PC e instalar custom firmware en la PS Vita o aplicaciones homebrew.

Además, los precios para estas tarjetas de memoria cerradas se las trae, desde 25 dólares para la versión de 4 Gbytes hasta los 120 dólares del modelo con 32 Gbytes. Un coste que duplica el de formatos estándar como SD y que se une al propio de la consola, el base con Wi-Fi por 249 dólares y que no incluirá ninguna tarjeta.

Los hackers chinos ya deben estar frotándose las manos ante el negocio que supondrá la alternativa pirata a este formato ‘in-hackeable’. Al tiempo

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