Phishing y spam, consejos para hacerles frente

Phishing y spam, consejos para hacerles frente
12 de febrero, 2016

Internet es todo un mundo con “vida propia”, y como tal cuenta también con sus riesgos propios, entre los que se encuentran dos elementos muy conocidos, el phishing y el spam.

Ambos serán nuestro objetivo hoy en este artículo especial, en el que os enseñaremos a distinguirlos y os daremos una serie de consejos básicos para que podáis lidiar mejor con ellos en vuestro día a día navegando por Internet.

Spam y Phishing, ¿que los diferencia?

Quizá pueda parecer a simple vista que ambos elementos son iguales, pero nada más lejos de la realidad, aunque es cierto que el primero puede venir seguido del segundo, un detalle que entenderemos mejor más adelante.

Para simplificar haremos un repaso directo con las diferencias clave entre uno y otro:

  1. Por lo general el spam se define como publicidad no deseada. Es molesto, ya que puede llegar a saturar la bandeja de entrada de nuestra cuenta de correo, pero sus intenciones no van más allá. El phishing, por contra, busca robar información al usuario.
  2. Para conseguirlo los ataques de phishing suplantan la identidad de una empresa o persona popular y conocida, buscando con ello engañar a la víctima potencial, mientras que el spam es un anuncio de una empresa o persona real que no busca directamente engañar.
  3. Ambos pueden contener enlaces que redirigen al usuario a un sitio web, pero en el caso del spam lo más normal es ir a webs no maliciosas donde sólo se encontrará el producto anunciado, mientras que en el phishing es posible acabar en falsos sitios web donde nos pedirán información personal.
  4. Lo más frecuente es que el phishing utilice dominios muy parecidos a otros conocidos, como por ejemplo AppIe en lugar de Apple, con el objetivo de facilitar el engaño al que hicimos referencia anteriormente. El spam por contra lleva a webs propias de la empresa titular del producto que quieren vendernos.

Podemos sacar en claro que el spam es casi inofensivo, pero como anticipamos puede ser utilizado como herramienta previa a un ataque de phishing, mediante una campaña de publicidad no deseada como preludio al ataque, por ejemplo, así que en cualquier caso debemos tener mucho cuidado con ambos elementos.

Consejos para evitarlos

El spam no es difícil de frenar, ya que basta con no dar nuestras direcciones de correo a sitios en los que no tengamos confianza plena y utilizar los filtros que incorporan los diferentes clientes de correo que podemos encontrar hoy en día.

Con el phishing lo tenemos un poco más difícil, aunque tampoco es complicado evitar estos ataques. Al igual que el punto anterior debemos evitar dar nuestros datos personales a sitios que no sean de confianza, incluyendo tanto el correo electrónico como el número de teléfono.

En cualquier caso debemos utilizar siempre el sentido común, y tener claro de que ninguna compañía nos pedirá directamente nuestros datos por correo electrónico. Si por cualquier motivo nos enfrentamos a un engaño muy elaborado y tenemos dudas debemos contactar con la compañía vinculada de forma oficial, sin facilitar nuestros datos, para asegurarnos y evitar morder el anzuelo.

Os dejamos una serie de ejemplos que pueden seros de ayuda:

  • Si recibes un mensaje de tu banco y tienes dudas llama un momento a tu banco o intenta buscar asistencia directa a través de su página web. También puedes hacerlo acudiendo a la oficina de forma tradicional, pero recuerda que nunca te pedirán datos importantes por correo redireccionándote a otras webs. Tampoco de enviarán mensajes tipo “ultimátum” de unas pocas horas.
  • Lo mismo es aplicable a otros intentos de phishing, contacta por vía oficial con la compañía que simulan en el correo y aclara las cosas antes de dejarte llevar. Nunca introduzcas tus datos sin más.
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