Apple MacBook Pro Retina 13 pulgadas mid 2014

Apple MacBook Pro Retina 13 pulgadas mid 2014
23 de septiembre, 2014

Apple MacBook Pro Retina 13 pulgadas mid 2014

A finales de julio de 2014, Apple realizó una actualización de su familia de portátiles MacBook Pro con pantalla Retina, una puesta al día que se centró en incluir procesadores más rápidos, en duplicar la memoria en las dos configuraciones de entrada de la gama (sin duda, algo que se agradece mucho) y en ofrecer un precio un poco mejor para el modelo de 15 pulgadas más alto de la familia.

Después de esta actualización, cualquiera que vaya a comprarse un portátil de Apple sólo tendrá que decidirse por la línea MacBook Air, que por cierto está pidiendo a gritos una actualización, o por los MacBook Pro con un modelo de 13 pulgadas y pantalla “normal”, tres equipos de 13 pulgadas con pantalla Retina y dos de 15 pulgadas, también con pantalla Retina.

Apple MacBook Pro Retina 13 pulgadas mid 2014

En total, juntando tanto MacBook Air como MacBook Pro en sus diferentes versiones, Apple simplifica su oferta con diez portátiles, una idea genial que facilita mucho tomar la decisión acertada.

Y por qué doy tanta importancia a este “menos es más” de la oferta de Apple, pues porque el equipo protagonista de este análisis es el que me acabo de comprar hace unos días, sustituyendo así a mi apreciado MacBook Pro de 13 pulgadas que ya tenía casi cinco años y que hace poco más de un mes me dio un problema con la tarjeta gráfica.

Apple MacBook Pro Retina 13 pulgadas mid 2014

De izquierda a derecha: conector MagSafe 2, dos puertos Thunderbolt 2 (hasta 20 Gb/s), un puerto USB 3 (hasta 5 Gb/s), toma de auriculares y doble micrófono.

Apple MacBook Pro Retina 13 pulgadas mid 2014

De izquierda a derecha: ranura para tarjetas SDXC, puerto HDMI y puerto USB 3. El que eche de menos el puerto de red Ethernet, que sepa que debe adquirir por separado un adaptador de Thunderbolt a Gigabit Ethernet.

Creados para perdurar

Haber estado casi cinco años trabajando con un portátil sin tener la necesidad de renovarlo creo que dice mucho de los equipos de Apple. Sólo le hice un pequeño “ajuste” de unos 140 euros, que fue incluir una unidad SSD aprovechando el espacio de su disco duro y trasladando el disco duro tradicional al espacio del DVD (que en realidad no usaba casi nunca).

Recomiendo a todo aquel que quiera dar una “segunda juventud” a su portátil (ya vaya con Windows, OS X o Linux) con disco duro tradicional que lo cambie por una SSD. Ni más memoria, ni incluso un procesador superior nos hará notar una mejora en rendimiento tan importante como una buena unidad de SSD.

Las sucesivas actualizaciones de OS X hicieron el resto, permitiéndome “estrenar” portátil cada vez que Apple liberaba una gran revisión. De hecho, aunque era una de mis principales preocupaciones, tampoco tuve graves problemas con la batería. Obviamente su autonomía se fue reduciendo con el paso de los meses, pero después de casi cinco años, dos horas de trabajo las tenía más que garantizadas, demostrando de nuevo la calidad de los componentes usados por Apple, en este caso la batería.

Apple MacBook Pro Retina 13 pulgadas mid 2014

Por qué un MacBook Pro

Con estos antecedentes, tuve muy claro que mi nuevo portátil volvería a ser un MacBook, pero reconozco que dudé entre los Air y los Pro. El hecho de que ya se esté rumoreando que Apple va a actualizar sus Air (no me gusta comprarme algo que se va a ver superado inmediatamente) y la ventaja de la pantalla Retina de los MacBook Pro fue suficiente para tener clara mi decisión: un MacBook Pro Retina. Y por qué 13 pulgadas, pues porque es el tamaño que más me gusta.

Valoro sobremanera en un portátil un peso y tamaño comedido, ya que todos los días me acompaña en mi trayecto en transporte público a las oficinas de TPnet. Afortunadamente, y sin ser un Air, mi nuevo MacBook Pro Retina de 13 pulgadas es un ejemplo de portabilidad: 1,8 cm de alto; 31,4 cm de ancho; 21,9 cm de fondo, y un peso de 1,57 kilos.

Además, hay otro detalle de los portátiles de Apple que hace años me parece diferenciador frente a la competencia; me refiero al cargador, que ocupa la mitad de una cajetilla de tabaco. Estoy acostumbrado a ver muchos portátiles con Windows que me gustan por su cuidado diseño, pero cuando saco de la caja su cargador, se rompe el encanto.

Apple MacBook Pro Retina 13 pulgadas mid 2014

 El cargador de los portátiles de Apple es, por su pequeño tamaño, uno de los puntos diferenciadores frente a la competencia.

Por propia experiencia

Los detalles técnicos del equipo están claros tanto en nuestra ficha técnica como en la página de especificaciones de Apple, por lo que no veo necesario extenderme en ellos. Como ya os he dicho, es el portátil en el que me he gastado 1.529 euros (opté por el SSD de 256 Gbytes; me hubiera gustado el de 512 Gbytes, pero el precio, 1.829 euros, se me iba de presupuesto) y lo he hecho porque creo que es claramente recomendable.

Ficha técnica

Sin extenderme en especificaciones, sí quiero comentar mis impresiones tras unos cuantos días con mi nuevo MacBook Pro Retina de 13,3 pulgadas. Para empezar, su pantalla Retina retroiluminada LED con tecnología IPS y resolución de 2.500 x 1.600 puntos a 227 píxeles por pulgada es, sin lugar a dudas, la mayor diferencia que noto frente a mi antiguo MacBook Pro.

Os he comentado que he “jubilado” a mi antiguo equipo por un problema en la tarjeta gráfica, pero no está inservible, lo he destinado a otras tareas. El caso es que sigo viendo su pantalla y cuando vuelvo a mi nuevo MacBook Pro, me reafirmo en la decisión de haber optado por un modelo con pantalla Retina.

Otra novedad que me gusta es que Apple haya aumentado la memoria integrada DDR3L a 1.600 MHz de 4 a 8 Gbytes, existiendo la opción de 16 Gbytes, pero la verdad es que no la veo necesaria. También disfruto de la velocidad que aporta su procesador Intel Core i5 a 2,6 GHz a la hora de mover aplicaciones; la mezcla de la unidad SSD, los 8 Gbytes de RAM y el Core i5 se nota en las típicas aplicaciones que manejo a diario: Word, Excel, Photoshop, etc.

Respecto a la batería, me parece imposible llegar a estar nueve horas de navegación web inalámbrica como dice Apple en sus especificaciones. Mi forma de trabajar (que es como la de mucha gente) sitúa esta autonomía en un horizonte de cinco horas y pico, sin llegar a las seis horas, pero rozándolo. Para mí es más que suficiente para una jornada de trabajo, porque seis horas sin parar delante del ordenador no es tan sencillo de alcanzar.

En cuanto a su almacenamiento, ya os he dicho que opté por el modelo con SSD de 256 Gbytes. Aquí sí me he visto obligado a cambiar algunas costumbres adquiridas, ya que mi anterior equipo tenía un disco duro de 340 Gbytes junto a una SSD de 128 Gbytes, lo que sumado hacía un total de 468 Gbytes, es decir, que he perdido 212 Gbytes.

Aunque tengo casi todo en la nube, sí trabajo de forma diferente con mi archivo de imágenes (iPhoto biblioteca), que supera los 160 Gbytes y con ese tamaño ya no cabe en mi nuevo MacBook Pro Retina. Se habría solucionado con una SSD de doble capacidad, pero vuelvo a insistir en que pagar 300 euros más me parece exagerado.

Por último, recordar que en breve (Apple habla de este otoño, pero no ha especificado día) podré descargar e instalar gratis la nueva versión de OS X que se conoce como Yosemite. Creo que será el complemento perfecto para mi nuevo MacBook Pro Retina y que me permitirá volver a “estrenar” equipo otra vez.

Producto Recomendado Apple  MacBook Pro Retina 13" mid 2014

  • Share This