Noticias
Microsoft logra su primer bug interplanetario
La misión Artemis II continúa su curso sin grandes sobresaltos. La cápsula Orion, con cuatro astronautas a bordo, sigue su trayecto alrededor de la Luna en una misión histórica de unos diez días que, hasta ahora, se está desarrollando con normalidad. Pero incluso en una operación que representa uno de los mayores logros tecnológicos de la exploración espacial moderna, hay cosas que parecen inevitables. Entre ellas, por lo visto, los bugs del software de Microsoft.
El incidente ocurrió cuando uno de los astronautas intentó abrir un archivo enviado desde el control de misión en Houston. Algo tan cotidiano que en la Tierra apenas levantaría una ceja… salvo cuando Outlook decide que hoy no es el día. Según la comunicación registrada, el ordenador mostraba dos cuentas de Microsoft Outlook y ninguna funcionaba correctamente, lo que impedía abrir el archivo enviado desde Tierra. Sí, exactamente el tipo de problema que millones de usuarios de Windows han experimentado alguna vez… solo que en este caso a decenas de miles de kilómetros de distancia.
Durante décadas, la frase “Houston, tenemos un problema” se ha asociado a situaciones críticas en la historia de la exploración espacial. Esta vez, afortunadamente, el problema era bastante más terrenal. No había motores fallando, ni problemas de navegación, ni sistemas de soporte vital comprometidos. El inconveniente era mucho más familiar: Outlook negándose a abrir algo cuando debería hacerlo, una experiencia que probablemente reconocerá cualquiera que haya trabajado alguna vez con Windows.
El episodio deja además un dato curioso que probablemente Microsoft no esperaba añadir a su historial. Si tenemos en cuenta la distancia de la cápsula Orion respecto a la Tierra, este incidente podría considerarse sin exageración el bug de Microsoft registrado más lejos de nuestro planeta. Los errores de Windows han aparecido en oficinas, hogares, empresas, centros de datos… pero hasta ahora ninguno había logrado colarse en una misión lunar.
Yes… In case anyone was wondering, Microsoft still sucks in space. pic.twitter.com/vf5b0lQgc7
— Marcus House (@MarcusHouse) April 2, 2026
Por supuesto, la situación no tuvo mayor impacto. Desde Houston pudieron conectarse de forma remota al ordenador de la cápsula para revisar el sistema y solucionar el problema. Esto convierte el episodio en algo casi igual de interesante que el bug en sí: probablemente estamos ante una de las sesiones de soporte técnico más lejanas de la historia, con el departamento de IT trabajando a unos 66.000 kilómetros de distancia.
Conviene insistir que este episodio no tuvo ningún impacto en el desarrollo de la misión Artemis II, que continúa avanzando según lo previsto. El ordenador afectado forma parte del equipamiento informático que la tripulación utiliza para consultar documentación, recibir archivos desde el control de misión y gestionar parte de la información operativa del vuelo. En este caso concreto, el inconveniente se limitó a la apertura de un archivo y pudo abordarse desde el propio control de misión mediante acceso remoto al sistema.
Eso sí, el incidente deja una anécdota bastante simpática para la historia de la informática. Durante años hemos oído hablar de bugs que “viajan” con las actualizaciones de software, pero en este caso Microsoft ha conseguido algo nuevo: llevar uno hasta el espacio. Al final, parece que ni siquiera los astronautas que orbitan la Luna pueden librarse de ese momento universal en el que Outlook decide que hoy no va a colaborar. Al menos ahora sabemos que Windows funciona incluso a decenas de miles de kilómetros de la Tierra… con todas sus virtudes y también con alguno de sus defectos.
Imagen principal: Independence Day (20 Century Studios – Disney) / Reddit
-
GuíasHace 1 díaEquivalencias de procesadores Intel y AMD [Guía actualizada 2026]
-
GuíasHace 4 días10 sitios web para descargar libros electrónicos gratuitos
-
A FondoHace 3 díasDía Mundial del Backup 2026: un recordatorio de la importancia de las copias de seguridad
-
NoticiasHace 5 díasTurboQuant, la respuesta de Google a un gran problema de la IA

